Clarín 30 años me mentiste. BASTA!.


Pagina/12

La unidad de la oposición

Por Edgardo Mocca

El reconocimiento de la guerra librada por el grupo Clarín contra el anterior gobierno, realizado por el columnista Julio Blanck, es un documento muy importante. Por empezar desmiente todo el repertorio del periodismo “independiente” desarrollado durante todos estos años y hasta la misma comedia autovictimizante que colocaba a ese periodismo en el lugar de objeto de persecución del gobierno: hacer la guerra no equivale a ser un perseguido. Pero hay algo más interesante todavía, es la enunciación en tiempo pasado del fenómeno; cualquiera que se asome unos minutos a los productos de la maquinaria del grupo en cualquiera de sus soportes, fácilmente advierte –si es que tiene algún interés en advertir– que no solamente la guerra continúa, sino que ha adquirido niveles impensados. Es una perplejidad política, una operación mediática imparable para destruir a un sector político al que al mismo tiempo se intenta presuponer en vías de extinción. Varias revelaciones encierra esa perplejidad. Una de ellas concierne a las razones íntimas de ese estado de guerra; si ese gobierno fuera solamente eso, un gobierno, y se sostuviera el famoso fetiche de la “alternancia”, tan del gusto del refinamiento lingüístico del establishment politológico, no habría razones para el encono: se supone que todos los partidos deberían estar en condiciones de “alternar” en el gobierno en el mundo feliz de la teoría liberal, pero el kirchnerismo no lo está. El argumento emblemático lo pronunció Lanata hace unos días: no hay discusión política posible alguna, porque era solamente una banda de delincuentes comunes. Hace rato que el hombre ocupa el espacio más radical de la antipolítica neoliberal pero, claro está, no es solamente eso lo que explica el insólito dictamen; detrás del “argumento” está una estrategia política muy clara que se elabora mucho más arriba de la imaginación del llamativo periodista.

El reconocimiento de la guerra, sumado a la fácil constatación de que no es cierto que haya terminado, tiene el discreto encanto del sinceramiento. Me ha tocado vivir en carne propia la exaltación del coro liberal, cada vez que una metáfora bélica se mete en mis frases. Claro, es el fácil escándalo de muchas personas que aceptan, simpatizan y hasta apoyan la guerra real –las que libra Estados Unidos en diferentes regiones del mundo, por ejemplo– pero púdicamente rechazan la guerra como metáfora política. La guerra es mala pero la política debe ser buena, parecen afirmar, como si se tratara de dos asuntos esencialmente diferentes. Claro, eso es lo que dicen pero no lo que piensan. En la guerra de las palabras –que de eso estamos hablando– es necesario ocupar el lugar del bien, y éste está definido por el sentido común dominante. En este caso, el truco consiste en despojar a la política de su núcleo vivo y fundante, que es el conflicto. Desplazar el centro de los antagonismos a cuestiones que no son políticamente conflictivas (éste roba más que aquel y el otro más que éste) porque nadie va a aceptar jamás en ninguna época y en ningún punto del planeta que forma parte del partido de la corrupción. La guerra deviene, por el mecanismo de la corrección política, fundada en razones prepolíticas, religiosas podría decirse si eso no fuera un agravio contra la fe sincera de millones de personas. La posibilidad de desentrañar las raíces y los mecanismos con los que se libra la por fin reconocida guerra es una de las cuestiones centrales de la política argentina.

La transición de la guerra a la paz es siempre un proceso de transformación de los términos de la política y una reconfiguración de los actores. Argentina ya vivió un período paradigmático en ese sentido después del golpe cívico-militar contra Perón. Claro que ese episodio cuenta con el factor diferencial de haber sido producido por una intervención ilegal y autoritaria que modificó arbitrariamente los términos de la lucha política, produciendo, entre otras cosas, la convocatoria a la reforma del texto constitucional por medio de un bando militar, instrumento jurídico más débil, incluso, que un decreto de necesidad y urgencia. En nuestros días es esa pretensión de tránsito de la guerra hacia la paz lo que está en disputa. Porque tal como ocurrió en el 55 las clases dominantes sustentan su proyecto de esquema político sobre la base de un principio de exclusión: para estar adentro del esquema hay que aceptar que el actor político central de los últimos doce años no existe más. El problema es de por sí complejo, pero se hace más arduo cuando toda la realidad gira en torno de un viraje regresivo, que por momentos adquiere una crueldad y un cinismo estatal muy intenso. Han construido una afinidad conceptual perfecta entre la demonización de la demagogia populista y el retroceso industrial, la caída del salario, el avance sobre conquistas sociales y culturales y la banalización de la misma idea de patria, que pone la batalla en el lugar de una cuestión existencial, ellos o nosotros.

La coyuntura política está signada por un problema principal, el de la construcción de un orden político para el proyecto de restauración neoliberal. La brújula del bloque dominante apunta en la dirección de un sistema político capaz de absorber demandas sociales e identidades políticas en los cauces institucionales de una democracia “normal”, es decir de un sistema que ofrezca diferencias que legitimen el propósito de élites diferentes de ocupar el centro del sistema, sin otro límite que el “pluralismo”, la “tolerancia” y bienes públicos de este tipo, es decir sin otro límite que la seguridad jurídica de la propiedad y del capital, de la gran propiedad y del gran capital para decirlo con más precisión. Es en ese contexto que aparece la pregunta pública a la que no rehuyen las usinas de pensamiento del establishment: qué pasa con la “oposición”. El principio de exclusión sobre el “viejo régimen” está concentrado en este punto: hay una oposición realista, moderada, moderna, pluralista… es decir aceptable. Y otra extremista, ideológica, binaria, populista a destruir. Están Massa y el peronismo razonable por un lado y el cristinismo irredento y sectario por otro. Y hoy la cuestión empieza a girar en torno de un hecho central del calendario institucional, las elecciones legislativas de 2017. El término que organiza la discusión es el de la “unidad de la oposición”. Curiosamente así se planteó también el tema en las elecciones realizadas entre 2007 y 2015: cómo unir al amplio y autocontradictorio espacio de los opositores al kirchnerismo para asegurar su triunfo. Es interesante ver cómo esa cuestión que desveló al establishment durante tantos años se definió de la forma acaso más inesperada: el sector más expresivo de la ideología de los grandes empresarios locales y multinacionales triunfó sobre la variante de la ancha avenida del centro que propuso Massa. Claro, la forma en que se resolvió el enigma de la oposición antikirchnerista trajo nuevos interrogantes. Hoy estamos ante un gobierno tecnocrático, desprejuiciado y tendencialmente cada vez más agresivo y violento que despierta en unos y otros la pregunta sobre la viabilidad política de semejante viraje.

La unidad de la oposición es la manera principal en que hoy se expresa públicamente la demanda de construcción de un cierto contrapeso político contra una intensa ofensiva política acompañada por una enorme agresividad discursiva, desarrollada por la administración Macri. El reflejo más elemental refiere el problema de la unidad a un problema de “programa”: hay que ponerse de acuerdo en qué proponemos frente a cada uno de los atropellos que sufre el pueblo en estos días. No está mal. Pero la cuestión programática es secundaria respecto de la cuestión del establecimiento de una frontera política. Hace falta saber si estamos discutiendo sobre diferentes formas de desarrollar un régimen político “normal” que acepta las reglas de juego del mundo neoliberal o si buscamos formas alternativas de ubicarnos en el mundo. Y cuando la discusión se instala ahí, lo principal pasa a ser el juicio sobre la experiencia real de los argentinos y no sobre las burbujas ideológicas que sobre ellas discurren. La cuestión de la unidad nacional se define no sobre elucubraciones abstractas sino sobre el balance político de la época que va de 2003 hasta la fecha. Pongamos en fila todos los temas que la unidad de la oposición tiene planteados en sus interrogantes programáticos; el desarrollo, la industria, las demandas populares, la relación con la región y con el mundo y no en último lugar la mirada sobre el pasado. Si se pueden encontrar algunos puntos de cruce sobre estas miradas, la unidad tiene sentido. En caso contrario se reduce al cálculo electoral, lo que no es malo pero sí insuficiente.

Mientras tanto está la realidad cotidiana. ¿Hay acuerdo para enfrentar hasta el final el atropello de las tarifas de los servicios? ¿Hay una plataforma común para enfrentar la desnacionalización, la desindustrialización, la orientación contra el salario y las propuestas regresivas en la legislación laboral? Es innegable que en todos estos temas y en muchos otros algo tendrá que decir una fuerza política durante cuyo gobierno estos temas tuvieron un tratamiento abiertamente antagónico con el que hoy predomina. Como ha dicho Jorge Alemán, el problema político argentino es el de la frontera que divide el campo político. Si la frontera la decide una mirada corrupta sobre la corrupción, el buen pensar que establece la embajada y la cínica reducción moralista de la política, la unidad de la oposición puede ser el nombre de una operación de cierre del sistema político argentino a cualquier forma de resistencia operativa y efectiva al orden neoliberal.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-305657-2016-07-31.html

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CFK: “La patria salió a la calle”


LA EXPRESIDENTA HABLO SOBRE LA MARCHA CONJUNTA DE LAS CTA Y LAS CGT Y ADVIRTIO “A QUIENES MALTRATAN LA PATRIA” QUE EL PUEBLO “ES MANSO Y TRANQUILO PERO NO TONTO”

Durante una charla telefónica pública con artistas que acababan de representar una obra teatral, la expresidenta Cristina Kirchner consideró que la movilización conjunta de todas las centrales obreras fue parte de “una jornada maravillosa” en que “la patria (…) tomó la forma de trabajadores, de operarios, de oficinistas” que salieron a la calle por el Día del Trabajo y contra las política de ajuste del gobierno de Mauricio Macri.

“Sería bueno que los que maltratan la patria, los maltratadores de patria si la historia lo advirtiera si se dieran cuenta de una vez por todas que nuestro pueblo es manso y tranquilo pero no tonto ojo, y que solo quiere que lo dejen trabajar en paz y que no le compliquen la vida”, analizó la exmandataria, que fue oída por el público que había asistido al Teatro Roma, de Avellaneda, a una obra protagonizada por la actriz Rita Cortese y artistas que integran el Instituto Patria.

CFK sostuvo que “la patria salió a la calle porque no tiene miedo y quiere futuro, sobre todo, y como quiere futuro, brota como el agua cada vez que la maltratan”, y añadió: “Vi los rostros, miraba los rostros, rostros de sangre inmigrante como nosotras que somos un poquito más blanquitas, otros de piel más oscura, esa piel que inexplicablemente aun provoca que algunos y algunas frunzan la nariz”.

En ese marco, CFK saludó al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi y a los artistas Cristina Banegas, Graciela Dufau, Marián Farías Gómez, Liliana Herrero, María Ibarreta, Luciana Jury, Ariel Polenta, Federico Vázquez, Juan Pablo Lazo, Pedro Rossi. “Apenas entrada la noche, tenemos Patria, pero en Avellaneda”, concluyó.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-298257-2016-05-01.html

Un acto monumental

Por Mario Wainfeld

El Monumento Canto al Trabajo está emplazado en el cruce de las anchas avenidas Independencia y Paseo Colón. El palco estaba de frente a la primera. Los manifestantes que colmaban cuadras y cuadras podían ver detrás la gigantesca Facultad de Ingeniería y al fondo una torreta del edificio de la CGT identificable por la sigla con una despintada bandera celeste y blanca.

La sede histórica de la Central está en Azopardo, la primera paralela después de Paseo Colón. Hugo Moyano, a quien se le reconoció primacía, eligió el lugar, ahorrándole al gobierno una movilización en Plaza de Mayo o, así más no fuera, en el Congreso.

La multitud no mosqueó, fatigó las avenidas. El otoño porteño, años ha, prodigaba innumerables días lindos, frescos, soleados. Hablamos de antes del cambio climático. Ayer, como en tantas otras facetas, retomó las costumbres de viejos, buenos tiempos.

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Buenos Aires tiene un trazado sencillo, inteligible, legado de la tradición colonial. Las calles son rectas, las cuadras miden cien metros. Cada cuatro o cinco hay una avenida. Algunos barrios, pocas diagonales alteran el diseño, son excepciones.

El borde de la Plaza de Mayo está a cuatro cuadras de Paseo Colón y a ocho de Independencia, redondeando. Dos horas antes de la fijada para los discursos una mujer con pechera de ATE preguntaba “¿adónde es el acto?”. Cuando se va a la cancha, se sabe: hay unanimidad en el rumbo elegido. Ayer, temprano, columnas o peatones desconcertaban: se entrecruzaban buscando seguramente el lugar de cita. Toda la jornada fue una romería en las avenidas y en las calles aledañas. La desconcentración empezó antes de los discursos.

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El cronista se arrima al palco y luego camina en sentido opuesto a la oleada humana. El ojímetro registra a la clase trabajadora hecha cuerpos. Si se afina la medición, a riesgo de ser más falible, más hombres que mujeres aunque la proporción varía según el sindicato. Las representaciones de los territorios llegan con más paridad de género.

Laburantes desde ya… ¿Cuántos pagarán Impuesto a las Ganancias? Una minoría, marca el ojímetro, sin arriesgar mucho.

Sin un dron, ni un helicóptero, a pura infantería, se renuncia al inventario de todas las columnas. Muchísimas, con marcada hegemonía gremial.

La vastedad del movimiento obrero se expresa en las siglas: la Uocra, Camioneros y UPCN abarcan cuadras y cuadras, las dos CTA se dejan ver y oír.

Los sindicatos se identifican y autocelebran con cánticos sencillos, clásicos. “Olé, olé, olé, olé, oleé, olée, olá” entonan un montón. “Oh, Luz y Fuerza”… los compañeros expertos en percusión son vanguardia. “Sos un sentimiento”. La orquesta lleva bombos, redoblantes, tambores, algún platillo. “No puedo paraar”. El cronista cuenta los músicos, llega a cien y para. ¿Quién le va a creer? Créame, por favor, se midieron con el ábaco digital.

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En el aire había olor a pólvora, exclusivo producto de petardos, bombas de estruendo y cuetes. Optamos por la escritura fonética retomando enseñanzas de Domingo Faustino Sarmiento y deslices de Jorge Luis Borges, formulados con libertá.

Es un acto tranqui, la gente se disemina en las laterales. Es un acto opositor, se escuchan consignas contra (el presidente Mauricio) Macri.

La policía brilla por su ausencia, casi absoluta. Ha de ser difícil cumplir con el protocolo de la ministra Patricia Bullrich y estipular de antemano el número de asistentes. Una masa, ministra. Ambulancias al costado, las provee “Sanidad”.

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“¿Cuántos somos?” es la pregunta consabida en cualquier acto. El interés cuantitativo se complementa con uno histórico: “¿desde cuándo no se vive una convocatoria con todas las vertientes del movimiento obrero?”.

La división de la CTA ocurrió en la etapa kirchnerista. La coexistencia de dos CGT no es pura novedad. La suma de cuatro expresa una fragmentación excesiva, que no se corresponde con representación de sectores.

Todas las vertientes del peronismo, las centrales autónomas, expresiones de la izquierda… La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) que aspira a representar a la enorme cantidad de informales también cubre varias cuadras.

El mapa de la clase trabajadora es otro, distinto a los 90 o a los años dorados (1945-1975). De cualquier forma, para dar con una convocatoria comparable en contextos muy diferentes habría que remontarse al apogeo de Saúl Ubaldini, durante la presidencia de Raúl Alfonsín y el primer tramo de Carlos Menem. Los ochenta, los primeros noventa.

Insinuamos que no se congrega un abanico tan amplio desde hace un cuarto de siglo: se aceptan debates y disquisiciones.

 

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Hay micro emprendedores en calles chicas con una oferta alimenticia nac & pop. Algunos se colocan a diez cuadras, no en línea recta. El olfato les indica que venderán, la demanda parece darles razón.

En la pituitaria del cronista ranquean alto bondiolas fragantes seguramente dispensadas de controles del Estado, siempre enojosas. Y las hamburguesas sin marca con un huevo candente encima. Por sentido del deber profesional y auto preservación se auto reprime. Promete clavarse una hamburguesa a medio caballo con chimichurri en la próxima marcha. No ha de tardar mucho si el macrismo sigue obcecado con la política económica “market friendly” y “pro ricos”.

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En casi todas estas tenidas la procesión, el pueblo, los cánticos y la liturgia son más interesantes que el sermón. De cualquier manera, hubo contenido en los discursos, de diferente nivel.

Hugo Yasky, el expositor más dotado, y Pablo Micheli interpelaron frontalmente al gobierno: un paro responderá al eventual y factible veto a la ley antidespidos. Movilizaciones frente al Congreso se lo harán saber de cerca a los legisladores.

El metalúrgico Antonio Caló quedó por debajo del marco. Anunció la inminente reunificación de la CGT sin mística ni elocuencia.

Moyano es un autodidacta inteligente, de cuna humilde, formado desde abajo, aunque ha recorrido un largo camino ascendente. Elige su registro: no se “saca” ni se posesiona cuando supone que no le conviene. “Cuidó” al presidente. Enalteció a los trabajadores, cuestionó la política oficial, fue cauto para comprometerse en acciones futuras. Su verbo se ubicó en las antípodas de sus años de oficialismo kirchnerista y fue notoriamente más considerado que cuando enfrentó a la ex presidenta Cristina Fernández Kirchner. De cualquier modo, marcó distancias respecto del gobierno. Dos campos, si se quiere. Contrapuso a la clase trabajadora con el oficialismo. Un gobierno de ricos versus los humildes. Un planteo sencillo, un buen común denominador.

El documento conjunto que leyó Juan Carlos Schmid, el fiel y cerebral aliado de Moyano, rumbeó para el mismo lado, demarcó mejor las críticas.

La advertencia, todo modo, se expresaba en la calle. ¿Cuántos asistentes habrán votado a Macri en la segunda vuelta? No la mayoría pero sí una cantidad apreciable, ponderemos.

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Pancartas inmensas, zepelines de gremios o intendentes o líderes territoriales. La visibilidad es un objeto de deseo.

La muchedumbre matancera camina tras un cartel “Fernando Espinoza conducción. Verónica Magario intendente”. El politólogo sueco el que hace su tesis sobre la Argentina le remite fotos por Whatsapp al Decano de Sociales de Estocolmo. Insaciable, el jefe pregunta: “¿qué es más por importante: “¿conducir o ser alcaldesa?”. “No es sencillo, profesor, le respondo en unos días” mensajea oral el sueco. La pelirroja progre camina a su lado, canta, grita. Dejó de lado las reservas de “ir a un acto con Moyano”. Está de fiesta. La noche del 29 se promete grata. Cambio y fuera, Decano.

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Un mercadito con la reja puesta expende Cocas grandes, a granel. Los ciudadanos consumidores practican una cultura híbrida, anota el politólogo. Media cuadra más allá, un morocho hace su agosto vendiendo fernet al hielo. La realidad es compleja, hay que leerla con visión panorámica.

Está en boga debatir si Macri ha disuelto la combatividad de los argentinos. La polémica es interesante, da para más que el final de la crónica. Va un anticipo. El oficialismo supo capitalizar la derrota del Frente para la Victoria, la dispersión lógica ulterior. Se manejó bien con los dirigentes. En las últimas semanas sus políticas re-juntaron a los adversarios.

Es buen ejercicio rememorar la condición de la clase trabajadora a fines del siglo pasado o a principios de éste. La gente de a pie que demandaba en calles y plazas. Cambió, mucho. Los laburantes se ven mejor, con autoestima superior. Han ascendido social y económicamente, en promedio. El macrismo pone en jaque sus conquistas, sus puestos de trabajo y el nivel de ingresos. Se los convocó a la protesta, vaya si se sumaron.

La movilización de ayer es una señal para los diputados que tratarán la ley de emergencia laboral. Y para el gobierno, en particular. La expresan decenas o cientos de miles de trabajadores. En paz, disfrutando del encuentro colectivo pero haciendo notar la majestad del número. La historia continuará.

mwainfeld@pagina12.com.ar

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-298255-2016-04-30.html

No hubo globos de bienvenida en Roma


 

Una de las participantes, dijo que organizaron la protesta “porque en 70 días se ha visto un cambio estructural, se pasa de una política de inclusión social, de preservar la industria argentina, de discutir sobre la deuda, a rendirse completamente.

Los argentinos en Italia por la Memoria, la Verdad y la Justicia se manifestaron contra Macri.

Hubo una protesta por la detención de  Milagro SalaUn grupo de militantes y murgueros se manifestó frente al lugar donde se hospeda el presidente en Roma.

Hubo una protesta por la detención de Milagro Sala

Hubo una protesta por la detención de  Milagro Sala

“Esto no es sólo por la liberación de Milagro, también es contra el ajuste”

Uno de los movilizados que sostenía un cartel, Leandro –rehusó dar su apellido- dijo que la protesta fue organizada por el Frente Murguero Italiano (había tres murgas presentes), la asociación de exiliados Argentinos en Italia por la Memoria, la Verdad y la Justicia y un grupo político italiano llamado Proggetto Sur, destacó Télam.

Macri y el papa Francisco tuvieron una breve reunión de apenas 22 minutos en El Vaticano

LA CARA DEL PAPA “PERONISTA”REFLEJA SU MALESTAR POR POLÍTICAS NEOLIBERALES DE MACRI  

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-293364-2016-02-27.html

http://www.infonews.com/nota/282964/macri-y-el-papa-francisco-tuvieron-una-breve

La CEOcracia


Pagina12

 

Por Alfredo Zaiat

El desembarco de Chief Executive Officer (CEO), el director ejecutivo de máxima responsabilidad, de multinacionales y grupos económicos locales en el gobierno de Mauricio Macri es una experiencia política inédita en Argentina. Esta decisión no es igual aunque parezca a la del gobierno de Carlos Menem cuando entregó el comando de la política económica al Grupo Bunge & Born. Ahora estos gerentes generales de prestigio en el mundo de los negocios no pasarán a manejar espacios del Estado como delegados directos de las corporaciones que los empleaban, aunque habrá que ver si no irrumpen conflictos de intereses al momento de la gestión, sino que la lógica política del macrismo es la de profesionalizar con managers provenientes del sector privado la administración de áreas del sector público. Varios otros ejecutivos de segundas y terceras líneas de grandes compañías también fueron convocados a los gobiernos macristas (Nación, Ciudad y Provincia de Buenos Aires). Será la CEOcracia del ciclo político que comenzará el 11 de diciembre.

Los principales dirigentes de la CEOcracia de Macri, equipo que puede registrar nuevas incorporaciones, son:

– Isela Costantini, de General Motors a Aerolíneas Argentinas.

– Susana Malcorra, ex IBM y Telecom Argentina ocupará la Cancillería.

– Juan José Aranguren, ex Shell será el ministro de Energía y Minería.

– Gustavo Lopetegui, de LAN Argentina será el secretario de la Jefatura de Gabinete.

– Luis Caputo, ex Deutsche Bank estará al mando de la Secretaría de Finanzas.

– Mario Quintana, del fondo Pegasus (Farmacity, Freddo y Musimundo) se encargará de la Secretaría de Coordinación Administrativa y Evaluación Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete.

Se suman también otros ejecutivos que provienen de corporaciones: Marcelo Villegas, director de capital humano de Telecom será el ministro de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, y Miguel Puente, director de recursos humanos de Techint ingresará al Ministerio de Trabajo, ocupando el tercer lugar en jerarquía luego del ministro Jorge Triaca (h) y Ezequiel Sabor.

La evaluación sobre el trabajo de los CEO con cargos públicos será en función de los resultados en la tarea diaria de gobierno, pero lo que sí es evidente el mensaje político apuntando a consolidar prejuicios y estigmatizaciones acerca de que el funcionario privado es superior al político o al de carrera estatal. Es una señal similar a la que allanó el camino para las privatizaciones de empresas públicas, como si en las corporaciones privadas no existieran desmanejos financieros, corrupción e ineficiencias, como quedó probado cuando la alianza de bancos acreedores, grupos locales y multinacionales se quedaron con empresas estatales en la década del noventa. El origen de un funcionario (CEO o político) no predetermina su capacidad de gestión, ni tampoco una empresa pública será más eficiente (social y económicamente) si tiene una administración privada, estatal o mixta. La cuestión más importante, y fundamental para esa evaluación, es la orientación política sobre la gestión pública en función a la elección estratégica de qué proyecto de desarrollo de país transitar, dependiente de las potencias (la vieja –Estados Unidos– o la emergente –China–) o con márgenes de autonomía que promuevan la industrialización e inclusión social. Lo relevante son las políticas; no las personas, y luego una buena gestión para alcanzar los objetivos previstos.

El ciclo político del kirchnerismo tiene para todos los gustos en relación a la administración de empresas públicas. Con resultados malos en la distribución de energía eléctrica en el área metropolitana (Edesur y Edenor), y muy malo en la concesión de la administración de trenes con subsidios, gestión modificada a partir de la tragedia de Once de febrero de 2012 comenzando un período de notable recuperación en manos del Estado. Con saldos favorables, en la confluencia de políticos y gremialistas en el manejo de AYSA (aguas y cloacas), pasando por la elección de managers provenientes del sector privado para la gestión de YPF estatal, hasta la conducción con una camada de jóvenes políticos y profesionales que recuperaron Aerolíneas Argentinas, expandiendo económicamente la empresa, cumpliendo un rol social imprescindible de conectividad y disminuyendo el déficit operativo luego del vaciamiento de la compañía durante la gestión privada de Marsans (para eludir confusiones deliberadas es un buen antídoto estudiar el informe de la consultora internacional Oxford Economics sobre AA).

El persistente ataque contra AA por parte de los grandes medios amarillos tiene que ver con intereses de la competencia (LAN) y con la estrategia política de demonizar a la agrupación juvenil La Cámpora. Será el primer gran desafío de Isela Costantini frenar a los fundamentalistas del establishment obsesionados con AA y La Cámpora, como lo hizo en el 50 Coloquio de IDEA en Mar del Plata, el año pasado, con respecto a las criticas descontroladas que sus pares dirigían hacia el gobierno de CFK, y enfrentar el innegable conflicto de intereses que puede irrumpir con el ex CEO de LAN Argentina ocupando un cargo de mucha importancia en la Jefatura de Gabinete de Macri.

El sociólogo Gabriel Vomarro escribió un artículo en la revista Anfibia observando que “los CEO que dominan muchos de los puestos relevantes (en el gobierno de Macri) no expresan tanto la influencia directa de las corporaciones empresarias como la centralidad del ethos managerial con el que quiere refundar la Argentina” el macrismo. Vommaro advierte que “el modo en que este proyecto se combinará con el pragmatismo es una incógnita”. Esta refundación macrista está basada en la concepción económica dominante que tiene como premisa el rol central del mercado y los actores privados en la producción económica. El sentido común de la sociedad es aleccionado acerca de que lo público está asociado con lo ineficiente, lo ocioso, lo inoperante, lo corrupto. Enfrente se alza en el altar de la pureza el mercado y la actividad privada, paraíso de la eficiencia, la transparencia, la honestidad y la productividad.

El politólogo Matías Rhomer explicó en un artículo publicado en el suplemento económico Cash (“Beneficio social”, 12 de julio de 2012) que eso no es así y que ese entramado ideológico ha logrado invertir el orden de los factores. Entonces lo público, ámbito del interés general, ha quedado asociado a fines particulares o partidistas, mientras lo privado, ámbito por esencia de intereses concretos e individuales, se presenta como campo de lo neutral y objetivo. Paradójicamente, lo público queda asociado a aquello expuesto a la manipulación y la falta de transparencia, mientras lo privado, en cambio, es asociado a aquello desprovisto de interés e imparcial. Además de ser un análisis esquemático y prejuicioso, la sencilla tarea de examinar los hechos revela que la cuestión es más compleja.

Un aporte muy valioso para abordar esta profunda transformación en el sentido de la gestión de lo público que está encarando el macrismo lo ofreció el físico Jorge Aliaga, decano de Ciencias Exactas-UBA de 2006 a 2014 y secretario de Evaluación Institucional del Ministerio de Ciencia y Técnica hasta el 9 de diciembre. Escribió sobre la continuidad del ministro Lino Barañao en el gabinete de Macri y las razones de su renuncia a su cargo, pero algunas ideas de su escrito exceden ese caso específico porque avanza sobre la concepción política de la elección de funcionarios de gobierno. Aliaga destaca que “si uno mira los funcionarios que se han designado en diversos cargos encuentra un núcleo de políticos y otro de perfil técnico. La mayoría de los que tienen formación universitaria es egresado de grado o de posgrado de universidades privadas: UCA, San Andrés y Di Tella. Y es una condición humana natural que uno se rodea de la gente que conoce y que la siente de su ‘tribu’”.

Volver a privilegiar el concepto del “técnico” alejado de la “política” en la gestión de gobierno es un retroceso conceptual, cultural y de sentido sobre la administración del Estado. La CEOcracia de Macri comenzó a transitar ese camino.

azaiat@pagina12.com.ar

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-287680-2015-12-06.html

Rumbo al espacio con tecnología argentina


casarosada

La partida del segundo satélite geoestacionario fabricado por Invap fue más relajada que la de hace un año y la primera etapa de su viaje dejó más que conformes a los científicos. El Gobierno anunció el envío de otro satélite en 2019.

Los motores del Ariane 5 se encendieron al máximo y la luz y el fuego se observaron con nitidez desde 14 kilómetros de distancia.
Imagen: AFP

Por Javier Lewkowicz

Página/12 En Guayana Francesa

Desde Kourou

El segundo satélite geoestacionario de diseño, fabricación y operación nacional ya está en el espacio. El Arsat-2 despegó ayer a las 17.33 dentro del cohete Ariane 5 desde la base espacial de la Unión Europea en Kourou, Guayana Francesa, en lo que constituye la semilla de la consolidación del proyecto satelital nacional, un sector de avanzada en materia tecnológica. Es otro gran espaldarazo al trabajo de las empresas públicas Arsat e Invap y una muestra de que el desarrollo tecnológico, con una enorme decisión estatal, no es una quimera. El Gobierno firmó ayer mismo el convenio para lanzar el Arsat-3 en 2019 y otros dos satélites en años posteriores. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a su vez, anunció por cadena nacional el envío al Congreso de un proyecto de ley para declarar de interés público el desarrollo de la industria satelital (ver aparte).

La emoción y el tinte festivo que inundó el lanzamiento del Arsat-1 fue mucho más mesurado en el Arsat-2. Incluso el mismo proceso de lanzamiento fue casi un trámite, cuando el año pasado se terminó de definir prácticamente por penales. La “ventana” horaria de lanzamiento comenzó a las 17.30 e inmediatamente después comenzó el conteo. El menor dramatismo es un buen paralelismo con el camino que de a poco comienza a hacer el país en el mercado satelital. De algún modo hubo menos de “hito” y más de proyecto con letras mayúsculas.

“Quiero agradecer a los trabajadores del Invap y de Arsat. Argentina es un país confiable y que confía en sus socios. Tenemos una planificación satelital hecha hasta el año 2023 porque queremos protagonizar nuestro futuro”, señaló el ministro de Planificación, Julio De Vido, apenas se confirmó el éxito del lanzamiento. A su turno, Matías Bianchi, presidente de Arsat, recordó a Néstor Kirchner y a la Presidenta “por haber tenido la decisión política de encarar el proyecto satelital y por luego haber sostenido esa intención”. “Cuando terminemos de posicionar correctamente el Arsat-2 habremos cerrado un ciclo, porque Arsat nació para proteger las posiciones orbitales nacionales. Nuestra industria está consolidada y el mundo la reconoce, por eso recibimos el año pasado el premio revelación del sector. Es importante que los dos lanzamientos en menos de un año queden en las mentes de nuestros chicos, para demostrarnos que podemos hacer cosas impensadas en nuestro país”, agregó.

También integraron la delegación Horacio Osuna, titular del Invap; Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro; Maurice Closs, gobernador de Misiones; Miguel Angel Pichetto, senador por Río Negro; Miguel Angel Giubergia, director de la Aftic por la oposición y diputado nacional (UCR); Mario Oporto, diputado nacional (FpV); Liliana Fellner, senadora nacional (FpV; Juan Patricio Mussi y Francisco Echaren, intendentes de Berazategui y Castelli, respectivamente, entre otros.

El lanzamiento

Segundos antes del despegue, los motores del Ariane 5 se encendieron al máximo y la luz y el fuego se observaron con nitidez desde la terraza del Salón Júpiter, a 14 kilómetros de distancia de la plataforma. Cuando el contador marcó el “cero”, el ruido y luego la estela blanca fueron protagonistas en el cielo absolutamente despejado de la Guayana Francesa. Un millón de litros de agua se abrieron paso para reducir la temperatura en la plataforma y disminuir el ruido (el más potente de los generados por el hombre) para que no dañe el satélite. Así comenzó el viaje del Arsat2 hacia la órbita de 36 mil kilómetros de distancia de la Tierra.

Apenas un minuto después, el cohete alcanzó una velocidad de 7 mil kilómetros por hora en un movimiento alrededor de la Tierra. Primero liberó los propulsores, luego la cofia y a los 25 mil kilómetros por hora expulsó el motor principal. A la media hora se liberó el satélite argentino y el festejo se descontracturó.

El lanzamiento es la etapa más sensible de este tipo de proyectos. Las extremas condiciones en términos de vibración, temperatura y sonido fuerzan la resistencia del satélite. Para reducir al mínimo la posibilidad de tener cualquier desperfecto técnico, que podría ser determinante en instancias así, el equipo del Invap, la empresa rionegrina contratada para la construcción del artefacto, realizó meses atrás todo tipo de pruebas de esfuerzo en su centro de testeo en Bariloche.

Con toda esa carga de nerviosismo, a las cinco de la tarde comenzaba el evento en el Salón Júpiter de la base espacial. De entrada, los controladores del Ariane estaban pintados de verde en la pantalla principal; es decir, todo en orden para el despegue. La delegación argentina se preparaba, con fotos y varias banderas nacionales. Tres minutos pasadas las 17.30, cuando comenzó la “ventana” de lanzamiento que terminaba a las 19.15, las puertas del salón se abrieron para que todo el público pudiera observar el evento desde la terraza. Casi nadie dejó de apuntar con su celular hacia la plataforma, desde donde comenzó el breve espectáculo. Fueron un puñado de minutos en los cuales el cielo celeste quedó completamente cruzado por una banda blanca que definió la estela del cohete.

El lanzador Ariane 5 fue compartido entre el Arsat-2 y el australiano Sky Muster, adquirido por ese país a los Estados Unidos. El satélite australiano tiene por objetivo mejorar la conectividad por banda ancha de esa región y fue construido en Palo Alto, California. No hace falta detallar que la afición argentina se hizo notar, en todo momento de la estadía, bastante más que los australianos.

Apenas el lanzador liberó al satélite, éste entró en una órbita de transferencia. Desde ese momento, la estación terrena de Benavídez de Arsat intentó tomar contacto con el artefacto para saber el estado de salud del satélite. Precisamente, la operación en tierra nacional por técnicos argentinos en uno de los logros del proyecto satelital de Arsat. A las 18.20 Benavídez confirmó la telemetría. “Estamos muy contentos. Ahora haremos los testeos para que todo esté funcionando. Y después a trabajar, porque hay que ofrecer servicios confiables durante quince años. La inyección fue perfecta. Seguro que se ahorró combustible y casi seguro se amplió la vida útil del satélite”, dijo Vicente Campenni, subgerente del Invap.

El Arsat-2

El segundo satélite argentino es de tipo geoestacionario, al igual que el Arsat-1, característica que le permite brindar servicios de telecomunicación. Pesa 2977 kilos y tiene tres antenas –dos desplegables y una fija (también llamada gregoriana)– que emiten en dos bandas, Ku y C. Eso le permite ofrecer señal a todo el continente americano, desde la Antártida hasta Canadá. El Arsat-1 tiene una antena única en banda Ku y centra su emisión en el territorio nacional. Ambos fueron diseñados y construidos por el Invap a pedido de Arsat.

La transmisión en banda Ku del Arsat-2 refuerza los servicios del Arsat-1, al tiempo que la banda C ofrece señal para la cobertura panamericana. El objetivo del Gobierno es vender transmisión satelital de televisión al resto de los países de la región. Hasta ahora el 30 por ciento de la capacidad del Arsat-2 ya está reservada. En varios casos se trata de clientes que ya trabajan con el Arsat-1, que opera con el 80 por ciento de su capacidad utilizada.

Según explicaba la noche previa al despegue un técnico de Arsat, hay en total cerca de 300 satélites geoestacionarios orbitando alrededor de la Tierra. Más de la mitad son norteamericanos. Sin embargo, se trata de un bien escaso que es cada vez más demandado a partir de las crecientes exigencias en el desarrollo de las telecomunicaciones. De ahí la fe en vender rápidamente los servicios del Arsat-2. Por ejemplo, Bolivia adquirió hace poco un satélite a China, igual que Venezuela, que encima no obtuvo un resultado satisfactorio en esa apuesta. La idea sería estrechar vínculos con los países de la región para venderles tecnología nacional. “Tenemos muy buenas expectativas comerciales con el Arsat-2. Esperamos que la inversión del Estado en tecnología pueda capitalizarse en otras áreas del entramado industrial y tener continuidad en la construcción de satélites. La agenda para los próximos veinte años es mejorar la competitividad”, indicó Bianchi.

Arsat1 demandó una inversión de 270 millones de dólares por parte del Estado nacional y el Arsat-2, 250 millones. Además, cada lanzamiento cotiza un total de 180 millones de dólares, que se dividen a medias entre los dos satélites que viajan por misión. Es decir que la factura por el lanzamiento del Arsat-2 ascendió a 90 millones. El período de amortización de la inversión Arsat-1 es de siete años y de cinco en el caso del Arsat-2. La vida útil de los satélites suele ser de quince años pero como las maniobras salieron bien, en el caso del Arsat-1 se estiró a 18 años y se esperan también buenas noticias para el Arsat-2.

Ambos casos representan las primeras experiencias de operación de este tipo de satélites de telecomunicaciones por parte de un país de América latina y ubican a la Argentina en un grupo de naciones integrado sólo por Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Eurozona.

El Arsat-1 fue lanzado de noche, sobre el filo de la “ventana horaria”. Debió sortear problemas climáticos y un desperfecto en el satélite que lo acompañó, de DirecTV. Fue además el fruto de un esfuerzo que empezó, como la Argentina de 2001/02, en las ruinas, con la pelea a los gritos por apenas mantener las posiciones orbitales nacionales. La noche anterior hasta se cantó el himno en el hotel. El Arsat-2 despegó un día soleado, en tiempo y forma, la satisfacción predominó sobre la arenga y las palmadas sobre el llanto. En este caso, la pérdida de cierta cuota de emotividad es un indicio promisorio.

SUBNOTAS

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-282853-2015-10-01.html

Democratizar la riqueza es algo que las potencias jamás harán. La furia contra los ilegal aliens (inmigrantes indeseados).


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Fuente : Pagina12

Sobre el humanismo

Por José Pablo Feinmann

A Horacio González

A raíz de la foto del niño sirio que el mar expulsó a la costa turca y sirvió para que el mundo tomara conciencia de la historia de muerte que el siglo XXI está escribiendo, o para que esa historia fuera visible para todos, inocultable, Horacio González escribió ayer, en este diario, un texto sobre la necesidad de recuperar los valores de la vida, de una y de todas, y así volver a pensar el humanismo. Este texto se inspira en el suyo. Tenemos, hoy, en Suramérica, una tarea filosófica urgente. Volver a pensar acerca de la necesariedad del sujeto, del humanismo y de la praxis. Con ese motivo, estas líneas.

Hay ser porque el hombre se pregunta por el ser. ¿Qué otro ente intramundano podría hacerlo? Si sacamos al hombre del mundo, ¿qué queda? Un ser del que nadie se hará cargo. Quedan los animales y las piedras. No hay lenguaje, no hay semiología, no hay textos, no hay ontología del presente, no hay despresencia en la presencia, no hay acontecimientos. Sólo hay un ser in-preguntado. Y ni siquiera hay quién pregunte por qué nadie se pregunta por el ser. No hay significantes. No hay sentido.

¿Qué es el humanismo? El simple hecho de que el mundo está habitado por el hombre. Ese hombre pregunta y se pregunta. Ese hombre es humano e inhumano, dos categorías tan comprometidas entre sí, tan entremezcladas que no pueden disociarse. Ese hombre trae el sentido. Crea y fundamenta todo lo que luego lo creará a él, condicionándolo. La alienación. El hombre es sólo fundamento de su mundo. ¿Sujeto constituyente? Claro que sí: de sí mismo y del mundo que crea. Crea a Dios. Y luego lo reencuentra en todas partes. Dios, en la historia de la filosofía, es el cogito en Descartes, la sustancia en Spinoza, el sujeto trascendental en Kant, la sustancia-sujeto en Hegel, la materia designada como proletariado redentor en Marx, la voluntad de poder en Nietzsche (o el superhombre: Übermensch), el inconsciente en Freud (si alguna vez alguien llegara a saber a qué se referían Freud y su reformulador Lacan con esto), el Ser en Heidegger (¡por supuesto! en nadie es más clara la cuestión), el ente antropológico en Sartre, la estructura en Althusser, el poder en Foucault, el texto en Derrida.

De todo esto, a mí, pensador argentino, situado, habitante de la ontología de la pobreza, del hambre y de la injusticia social, ¿qué me interesa de modo primero? Una praxis humanista contra el humanismo de la modernidad. La rebelión contra la modernidad es parte de ella. El sujeto de mi praxis necesita ser libre para actuar. Si advierte que tiene que rebelarse ahí empieza su libertad, su conciencia crítica. La primera certeza del sujeto crítico es que el humanismo del dominador es inhumano con él. Le responderá con su odio. Si lo derrota, se adueñará del poder. Posiblemente surja su inhumanidad (si ya no surgió en la lucha). Pero la historia es eso. Es lo que dice la vieja palabra griega agon: enfrentamiento, conflicto, antagonismo. El escenario histórico no es el de las diferencias que semejan un cielo estrellado, en que cada estrella ilumina a otra y todas expresan una armonía, un respeto por las diferencias que constituye un universo en que cada una de ellas surge en tanto diversidad enriquecedora. No, el escenario histórico es el de los campos antagónicos diferenciados. La diferencia es agon. El agon puede superarse por el diálogo, los acuerdos, los tratados de paz. Pero se trata de un momento subalterno, no fundante. Lo fundante es el agon.

En suma, el humanismo es lo que hace el hombre. Sin el hombre no habría sentido ni pregunta por el ser ni poder relacionante entre las cosas. Pero este hombre –el de la modernidad– ha hecho una historia catastrófica, como dice Benjamin y bien. También la había hecho el hombre anterior al surgimiento de la subjetividad. El capitalismo se define por lo fáctico (siglo XV) y la centralidad subjetiva (Descartes). Las luchas contra el capitalismo también. Esas luchas son parte de la modernidad en tanto sometimiento a sus conquistas. Los territorios que el conquistador europeo hizo suyos, han –incluso– posibilitado el despegue de la modernidad. Somos en tanto expoliados. Pertenecemos a la modernidad en tanto víctimas del saqueo colonial y neo-colonial. El sujeto cartesiano nunca ha sido nuestro. Hemos sido parte de su surgimiento en condición de víctimas. Los países que han padecido el colonialismo son las víctimas del sujeto cartesiano. Si el hombre europeo pasa del estado de apertura al ser al de amo de lo ente, en ese pasaje se decide el destino de los países subalternos. El amo de lo ente (que es el sujeto capitalista occidental) se arroja a la conquista de lo ente des-oyendo la voz el ser. El ser (según Heidegger) se retira. Algo que –para nosotros– no tiene importancia alguna. Somos la periferia, lo lateral y subalterno de esa Europa que habla en griego y en alemán para expresar cuestiones en las que jamás nos tuvo en cuenta. Hemos sido entes. Hemos sido, no pastores del ser, sino seres despojados, rapiñados, saqueados por los amos de lo ente. Nuestro humanismo será una conquista heroica pues deberá partir de menoscero. De lo que Europa hizo y nos llevó a creer de nosotros. Que éramos bárbaros, seres ajenos a la cultura. No creo que Heidegger haya pensado jamás en nuestro mundo de entes subalternos. No formamos parte de la historia del ser. El ser nace en Grecia, entre los presocráticos, y culmina en la centralidad de Occidente, Alemania. Nuestro humanismo, por nacer en la tierra de los humillados y ofendidos, será eso, humanismo, pero no será mejor que el otro, que el de los opresores. Todo humanismo es, a la vez, en el mismo surgimiento, inhumanismo. La justicia estará siempre del lado de los sometidos. Pero aún los sometidos llevan en sí lo inhumano conviviendo con su humanidad. Una cosa es una rebelión social justa. Otra es la ontología del hombre. Ontológicamente el humanismo que proponemos es también inhumano. Es la condición del ser humano. Es su ser.

En suma, el humanismo es todo lo que hace el hombre. Y todo lo que lo hace a él. El humanismo no es el “genio bueno” de nada. El humanismo es en sí inhumanismo. Si hay un Dios no lo podemos saber. Sería una petulancia afirmar que no lo hay. El ateísmo es otra forma de teísmo. Si no creo en algo estoy afirmando que ese “algo” existe, aunque yo no crea en él. Nada sé ni puedo saber de Dios.

Algo puedo saber del ente antropológico. Por de pronto que –el día en que desaparezca– quedará la naturaleza, el estruendo y no el sentido. Es por el hombre que un sentido le adviene a las cosas. Esto no lo diviniza porque se trata de un ente condenado a desaparecer y que durante millones de años estuvo ausente. Es radicalmente finito. No tiene ninguno de los atributos de Dios. Apenas si construye un “mundo” que cada vez controla menos. Que –cada vez más– lo controla a él. Porque cuando hablamos del “hombre”, no hablamos de “el Hombre”. No hablamos de un universal. No hay humanitas. Hay hombres y hombres. Son todos distintos. Todos, entre sí, establecen diferencias. Cada uno es diferencia del otro. Cada uno –es cierto– es des-presencia en la presencia del Otro. Esa des-presencia es negación, es conflicto, antagonismo. Después, en el mundo que habita el hombre, están los medios de comunicación, el poder nuclear y el arte. Los medios lo controlan. El poder nuclear acaso lo destruya. Y el arte se ha transformado en pura mercancía.

Si el humanismo inhumano del imperio gana otra vez (y sigue ganando), si ya no creo en la posible creación de un mundo histórico en que sea derrotado y superado por una forma social más justa, si ni siquiera –por los fracasos terribles de los intentos por hacerlo, que sólo han consolidado mundos cruentos y crueles, a menudo superiores a su crueldad– soy capaz de imaginar cómo sería ese mundo en que se respetarán la vida y los derechos de los seres humanos, ¿que me resta por hacer? Hay que luchar contra la brutalidad de los poderosos. Conseguir que todo sea menos brutal. Incomodarlos. Hacerles saber que sí, que acaso ganen otra vez, pero que no nos engañan. No luchan por nada trascendente. Ni por la libertad, ni por la democracia, menos aún por los derechos humanos. Mienten. Luchan por la buena salud de sus billeteras. Por el dinero y por el poder, aliados eternos. Pueden ser buenos y democratizarlo todo. Pueden aceptar críticas. Son democráticos y las escuchan. Que las mujeres sigan su camino de libertad. Serán, ellos, entusiastas feministas. Que se casen los gay y las lesbianas. Irán a sus bodas. Que los ecologistas defiendan el planeta que ellos necesitan destruir. No importa: son democráticos. Que aquéllos libremente lo defiendan. Ellos, libremente, seguirán devastándolo. Hay una sola cosa que no democratizarán jamás: la riqueza. Democratizar la riqueza es algo que los líderes de las potencias occidentales jamás harán. Tampoco quieren compartirla, de aquí la furia contra los ilegal aliens (inmigrantes indeseados). Si eso hicieran no serían lo que son. Los dueños del mundo. Los que pueden declarar guerras, invadir países, matar y torturar. Esa es su esencial brutalidad, su brutalidad constitutiva. Cada paso que demos contra ella será un triunfo. Cada pequeña dificultad que le opongamos. Cada lugar donde no los dejemos entrar. Cada vida que salvemos. Cada una de estas cosas será un triunfo. Un pequeño “palacio de invierno” que no esconde a Stalin en sus entrañas. Porque no tomaremos el poder y Stalin es fruto del poder. ¿Qué poder podríamos tomar? En este mundo globalizado, en este mundo sometido al espionaje del Big Brother Panóptico, no hay Palacio de Invierno. No está en ninguna parte. El poder, en cambio, está en todas. Que cada vez esté en menos será el objetivo de nuestros pequeños-inmensos triunfos. De nuestros pequeños-inmensos sueños.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-281029-2015-09-06.html

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Infonews

Cómo es el programa argentino para los refugiados sirios que vienen al país

Se llama Programa Siria y comenzó en octubre del año pasado desde la Dirección Nacional de Migraciones. Busca facilitar el ingreso a Argentina de extranjeros afectados por el conflicto en el país árabe.

La Dirección Nacional de Migraciones de la República Argentina lanzó en octubre del año pasado el Programa Especial de Visado Humanitario para Extranjeros Afectados por el Conflicto de la República Árabe Siria para brindar asistencia humanitaria a las personas afectadas por el conflicto en el país árabe.

El plan, que tiene vigencia hasta el 21 de octubre de este año, tiene el objetivo de “dar una respuesta concreta a la grave crisis humanitaria” que afecta a ese país por el conflicto armado iniciado hace más de cuatro años y que ya generó que millones de personas se convirtieran en refugiados, la mitad de los cuales son niños.

La iniciativa de la Dirección Nacional de Migraciones está destinada a personas de nacionalidad siria y sus familiares y a personas palestinas, siempre que fueran residentes habituales o que hubieran residido en Siria y recibido asistencia por parte de la ONU. Entre losrequisitos solicitados para acceder al programa, figuran tener un documento válido de viaje o, ante la imposibilidad justificada de obtener esa documentación, podrá recurrirse a la asistencia de Organismos Internacionales como la agencia del Acnur o del Comité Internacional de la Cruz Roja y un certificado de carencia de antecedentes penales del país de origen o residencia, en la medida en que sea posible, o ajustarse a los informes de Interpol u otros organismos de seguridad.

La iniciativa de la Dirección Nacional de Migraciones está destinada a personas de nacionalidad siria y sus familiares y a personas palestinas.

Los interesados pueden iniciar el trámite en forma gratuita a través de familiares o personas que “acrediten vínculo de parentesco o afectividad” con quiera ingresar al país, y los requisitos pueden consultarse al teléfono 4011-4317.
0303/0337 o por correo electrónico a tramitacion.ingresos@migraciones.gov.ar.

Mediante el programa, los beneficiarios obtendrán una visa de ingreso al país que les permitirá gozar de una residencia temporaria por el término de dos años, prorrogable por un año más, que la habilita a la obtención de un DNI como residente temporario. Luego de tres años de residencia en el país, las personas ingresadas pueden solicitar su residencia permanente bajo las condiciones que figuran en el artículo 22, inciso c) de la Ley Nº 25.871 y su decreto reglamentario.

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La Dirección Nacional de Migraciones dependiente del Ministerio del Interior y Transporte está facultada por el artículo 34 de la ley 25.872 a permitir la entrada de extranjeros que no reúnan los requisitos normativos establecidos para su ingreso “cuando existan razones excepcionales de índole humanitaria, interés público o cumplimiento de compromisos adquiridos por la Argentina”.

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http://www.infonews.com/nota/246675/como-es-el-programa-argentino-para-los-refugiados-sirios-que-vienen-al-pais

El gobierno de la Autoridad Nacional Palestina condecora a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner


Pagina12

Condecoración para CFK

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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibirá hoy la más alta condecoración que otorga el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina, en reconocimiento al apoyo formulado por la mandataria ante las Naciones Unidas para que sea reconocido como un Estado nacional. El acto, que hasta ayer no estaba definido si se transmitiría por cadena nacional, será desde las 18 en el Salón Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada, al que asistirá el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat, de visita en Buenos Aires.

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“La presidenta argentina nos ayudó bastante durante su período en el Consejo de Seguridad y siempre ha mantenido una línea muy firme respecto de Palestina”, la elogió Erekat, quien también ira al Congreso y se reunirá con organizaciones palestinas. La Presidenta mantuvo ayer audiencias privadas en su despacho de la Casa Rosada con funcionarios como el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli. También se anunció la postergación de otro acto que tenía previsto para hoy en el Museo Nacional de Bellas Artes.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-279211-2015-08-12.html

Racismo y civilización


Fuente : Pagina/12

Por José Pablo Feinmann

Nuestra literatura está atragantada de textos racistas. También la de los países restantes de Suramérica. No “restantes” porque son lo que queda después de nosotros. Somos semejantes en muchas, demasiadas cosas como para establecer diferencias sustanciales. Somos un continente que ha tenido y sufrido una historia similar, no idéntica pues nada es idéntico, lo similar establece un paralelismo y no un bloque, no una mismidad. Esa mismidad surge dentro de las diferencias, surge como diferencia, pero se establece, existe como destino compartido, paralelo. Eso nos permite señalarla. Nosotros, los pueblos de Suramérica, tenemos una mismidad que es la de nuestros destinos compartidos, la de nuestro origen y la de nuestro despojo. En junio de 2013, el presidente Evo Morales se presentó en la reunión de los Estados productores de petróleo, en Moscú. Llevó a cabo un operativo asombroso y profundo. Hasta ese momento deambulaba por Internet un texto impecable. Se le atribuía al cacique Guaicaipuro Cuauhtémoc, se decía que era falso ya que lo había escrito el venezolano Luis Britto García. Qué pena: el texto es magnífico. Pero ese sabor a falsía, le erosionaba sus verdades. Evo decidió solucionar la cuestión. Lo hizo suyo, leyó ese texto en esa reunión de países productores de petróleo. Sólo él, un auténtico descendiente de los pueblos originarios de América del Sur, sólo él, un indio como lo fuera el cacique Guaicaipuro, podía hacer suyo el lenguaje –calmo pero perfecto en su denuncia económica y civilizatoria– de su antepasado. Ahora no había nada que discutir. Todas las verdades del texto de Cuauhtémoc eran asumidas por Evo Morales. Ese texto ya no era un invento de algún escritor temerario que había inventado a un cacique evanescente, de leyenda, que decía habladurías destinadas a transitar los caminos anónimos, inverificables, ligados a la falsedad o al rencor, de los laberintos de Internet. El que hablaba era Evo Morales, en su condición de presidente de Bolivia. El discurso de Evo dibuja con exquisita precisión el saqueo de eso que se llama “descubrimiento de América”. Ese saqueo, deducía, había posibilitado el despegue del capitalismo en Europa. Y su revolución industrial. Hay un elemento original y presentado casi en la modalidad del humor oscuro, doloroso por lo siniestro, pero real. El saqueo de la conquista y las matanzas que lo hicieron posible han generado (para ese continente) una deuda externa de dimensiones monstruosas: “Informamos a los descubridores que nos deben, como primer paso de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían calculadas en sangre?”. También en grandes autores europeos existe ese reconocimiento. (Salvo que Evo pide a Europa que pague su deuda y, argumenta, sólo existe un medio: que los europeos entreguen la entera Europa a los americanos, a los indoamericanos, dice, pero poca participación tendría Argentina en esa espléndida cobranza, pues se sabe: descendemos de los barcos, de modo que sugerimos al presidente Evo reclame a Europa para Suramérica toda.)

Tanto Adam Smith como Karl Marx destacaron la importancia de nuestro continente para el capitalismo. Marx, incluso, llega a afirmar, en las primeras páginas del Manifiesto, que el “descubrimiento” de América posibilitó la creación de la gran industria. Claramente: hubo capitalismo porque hubo conquista de América. Para todo pensador europeo y para los europeos en general el concepto de “descubrimiento” expresa la ratio europeísta. América es, en efecto, descubierta para Europa. La mirada europea, al ser la de la civilización, descubre todo territorio en que su codicia se deposite. La civilización introduce en la Historia todo territorio descubierto. Así, los conquistados estarán siempre en deuda con los conquistadores, aun cuando éstos saqueen sus riquezas: sin ellos, quedarían fuera de la Historia. No es casual que Hegel haya creado la expresión “pueblos sin historia” para aquellos que permanecen ajenos o rezagados ante la marcha de la historia, que es la de Occidente.

Suramérica habrá de ser pensada, hoy, por nosotros, suramericanos, por medio de dos conceptos: 1) conquista en tanto saqueo; 2) condición de posibilidad del surgimiento y desarrollo del capitalismo occidental. Este segundo punto es el que menos ha sido pensado. Está en el discurso de Evo Cuauhtémoc Morales que hemos citado. La deuda que tienen con nosotros es tan inmensa que apenas si alcanzaría con que nos dieran la Europa entera para cancelarla. No es una propuesta disparatada. Si se hicieron a sí mismos con lo que se llevaron de Suramérica, lo que nos deben es, entonces, el ser. Han sido y son Europa por el saqueo de las colonias. Esa deuda tienen. Para cancelarla tienen que darnos el ser. Si algo son, eso que son se lo deben a los saqueados y masacrados de las colonias. Lejos siquiera de imaginar alguna forma de devolución, el Occidente capitalista (trágicamente hoy) lleva su racismo al extremo. Los “esclavos” y los “monstruos” que fabricaron con su rapiña, desesperados, hambrientos, quieren “entrar” en Europa. O porque ahí hay comida o porque huyen de regímenes sanguinarios siempre sostenidos y armados por Europa, según sus intereses. Igual sucede con el porteño que detesta a losbolitas volitas, los paraguas, los yoruguas o los perucas porque “vienen a robarse el país” o porque “no trabajan” o porque “roban” o “porque trabajan demasiado”. Este racismo porteño viene desde los inicios del siglo XIX. Siempre estuvo en Buenos Aires la “civilización”, la “gente bien”, los “blancos”. El odio al Otro siempre es racial. El Otro es el negro. La negritud es enemiga de la civilización. No mencionemos aquí, por haberlo hecho otras veces, el racismo en El matadero o en Facundo. Pero no dejemos pasar Amalia, de 1851, novela publicada en Uruguay por el exiliado unitario José Mármol, distinguido representante de la élite porteña. Ya David Viñas hizo un gran trabajo en su clásico Literatura argentina y política. Ahí analiza la descripción que realiza Mármol de dos habitaciones duramente diferenciadas: la de Amalia y la de Rosas. Con Amalia apela al romanticismo espiritualista. Con Rosas, al naturalismo, a ese naturalismo que había extremado Echeverría para describir a los secuaces del Restaurador en tanto bestias. Expulsado de la condición humana, el Otro se convierte en lo absolutamente Otro, nada importará matarlo. Esta reducción del Otro a la condición de bestia es la condición de posibilidad de todo verdadero racismo. En la conquista de América ese papel lo juega el Evangelio. Al no tener los indios “alma”, al negarse a la evangelización, sólo restaba matarlos o esclavizarlos, dándoles un trato aún peor que a los animales. El tema es uno de los más calientes de este momento histórico. Los bárbaros atacan las ciudades de la opulencia. Con sólo odiar a los bolivianos o a los paraguayos, todo porteño puede sentirse un europeo. ¿Qué son los bolitas volitas volitas y los paraguas? Inmigrantes, la figura pre-humana y la escoria social más odiada (y temida) en Europa. “El primer ministro británico”, escribe Cahal Milmo en The Independent de Inglaterra (texto publicado el 37/07/2015 en este diario, Página/12), “David Cameron, calificó ayer de ‘enjambre’ a los migrantes”. Acudiendo a una terminología adecuada a sus propósitos, que sólo de ese modo pueden expresarse sin caer en la corrección política o el progresismo de mejores modales (en el que cayeron quienes se apresuraron a criticarlo), el ministro Cameron dijo: “Esto (la inmigración indeseada) nos pone a prueba, lo acepto, porque hay un enjambre de inmigrantes que llega a través del Mediterráneo buscando una vida mejor”. Aquí, a los inmigrantes, también se los supo tratar. Cameron necesita urgente a un Miguel Cané que le redacte una Ley de Residencia, ésa, la 4144, también llamada Ley Cané y que él nombraba como “deliciosa ley de expulsión”. (Cané, además, padecía una paranoia sexual con los inmigrantes: “¡Violarán a nuestras vírgenes!”.) Pero hay que detenerse en el notable y preciso concepto de enjambre que Cameron utiliza. Remite, ante todo, a las abejas. Una abeja es un insecto. Al calificar a los grupos de inmigrantes en tanto “enjambre”, Cameron los deshumaniza, los reduce a la condición de insectos. Los inmigrantes son insectos. Los piojos también. Los inmigrantes son, para Cameron, eso que los judíos eran para Hitler: insectos, piojos. El piojo no debe formar parte de la comunidad nacional porque vive a costo de ella, le chupa la sangre, es parasitario. Es “un cuerpo extraño en el organismo nacional”. También los bolitas volitas volitas y los perucas y los paraguas son eso. “El judío”, escribe Hitler, o le dicta a Rudolf Hess durante los días de su prisión, “fue siempre un parásito en el organismo nacional de otros pueblos (…) Propagarse es una característica típica de todos los parásitos, y es así cómo el judío busca siempre un campo de nutrición” (Adolf Hitler, Mi Lucha, capítulo XI: La nacionalidad y la raza). El odio al Otro, al diferente, desde el odio al negro, al judío, a los inmigrantes indeseados o a las travestís, es un arma política para seducir a los mediocres, a los resentidos, a los que no tienen otro modo de sentirse algo sino por medio del odio a algún otro. “Vienen a robarnos Alemania”, dice un neonazi. Por consiguiente, Alemania es mía. “Vienen a robarnos el país”, dicen los argentinos del odio. Por consiguiente, Argentina es de ellos. Qué sencillo, pero enfermo, modo de apropiarse de un país que, saben, nunca fue de ellos ni lo será.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-278458-2015-08-02.html

Francisco : “Hay que cambiar el sistema, ya no se aguanta”


Página12

Francisco llamó a los campesinos, indígenas y trabajadores a luchar por la “triple T” (tierra, trabajo y techo).

En un discurso de casi una hora, el papa Francisco condenó “el viejo y nuevo colonialismo” y, en ese marco, pidió perdón por los crímenes contra los pueblos originarios cometidos en nombre de la Iglesia en “la llamada conquista de América”.

 Por Sebastián Ochoa

Página/12 En Bolivia

Desde La Paz

“Pido humildemente perdón no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”, aseguró el papa Francisco durante la clausura del Encuentro Mundial de Movimientos Populares, que respondió con largos aplausos a cada uno de los posicionamientos, pocas veces escuchados en alguien de su investidura. Además del pedido de perdón, en el discurso más largo desde que inició la gira por América (57 minutos), llamó a los campesinos, indígenas y trabajadores a luchar por la “triple T”, tierra, techo y trabajo, y los convocó a organizarse para “poner la economía al servicio de los pueblos”. “Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, ‘la hermana Madre Tierra’, como decía San Francisco”, aseguró.

“¿Reconocemos que las cosas no andan bien en un mundo donde hay tantos campesinos sin tierra, tantas familias sin techo, tantos trabajadores sin derechos, tantas personas heridas en su dignidad? ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando estallan tantas guerras sin sentido y la violencia fratricida se adueña hasta de nuestros barrios?”, dijo el Papa ante cinco mil representantes de organizaciones sociales llegados desde 40 países.

“¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando el suelo, el agua, el aire y todos los seres de la creación están bajo permanente amenaza? Entonces, digámoslo sin miedo: necesitamos y queremos un cambio. Muchos esperan un cambio que los libere de esa tristeza individualista que esclaviza”, diagnosticó el pontífice.

“Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos y la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo”, comentó. En este aspecto, consideró que las organizaciones sociales pueden marcar la alternativa que hace falta.

“Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos. Les invito a construir una alternativa humana a la globalización excluyente. No se achiquen”, los alentó Francisco.

“Aquí en Bolivia he escuchado una frase que me gusta mucho: ‘Proceso de cambio’. Me gusta tanto la imagen del proceso, donde la pasión por sembrar, por regar serenamente lo que otros verán florecer, reemplaza la ansiedad por ocupar todos los espacios de poder disponibles y ver resultados inmediatos. Queremos un cambio que se enriquezca con el trabajo mancomunado de los gobiernos y los movimientos sociales”, aseguró el Papa.

Aunque dijo no tener recetas, Bergoglio hizo recomendaciones para ese cambio: el primero fue el de “poner la economía al servicio de los pueblos” y oponerse a “una economía de exclusión e inequidad”. También consideró que “la propiedad, muy en especial cuando afecta los recursos naturales, debe estar siempre en función de las necesidades de los pueblos, no alcanza con las gotas que puedan llegar a derramar de la copa”. “Podemos lograrlo, esta economía al servicio de los pueblos no es una utopía, los bienes disponibles son suficientes. El problema es el sistema”, concluyó.

Afirmó entonces que “ningún poder fáctico o constituido tiene derecho a privar a los países pobres del pleno ejercicio de su soberanía” y lamentó la existencia de “nuevas formas de colonialismo que afectan seriamente las posibilidades de paz y de justicia”, y que “adoptan distintas fachadas como algunos tratados de libre comercio y la imposición de medidas de austeridad que siempre ajustan el cinturón de los trabajadores y los pobres”.

Recordó entonces la importancia de que los pueblos y gobiernos latinoamericanos se sientan parte del concepto de la “Patria Grande”, y alertó que a veces, “bajo el noble ropaje de la lucha contra la corrupción, el narcotráfico o el terrorismo, se imponen medidas que poco tienen que ver con la resolución de esas problemáticas y muchas veces empeoran las cosas”. En ese momento incluyó “la concentración monopólica de los medios de comunicación social” como otra de las formas que adopta el nuevo colonialismo. Y siguió definiendo: “El colonialismo, nuevo y viejo, reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato”.

En ese contexto, introdujo el pedido de perdón por las matanzas promovidas en el continente por la misma Iglesia. “Alguno podrá decir, con derecho, que cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia. Se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios”, reconoció. Y recordó que ya lo habían dicho con anterioridad la Conferencia Episcopal de América Latina y Juan Pablo II. “Quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”, dijo.

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Pero también pidió que se reconociera el valor de obispos, sacerdotes y laicos “que se opusieron a la lógica de la espada con la lógica de la cruz. Hubo pecados y abundantes, por eso pido perdón. Pero donde hubo pecado sobreabundó la gracia en quienes predicaron y predican la buena noticia de Jesús con coraje y mansedumbre”.

El Papa y el presidente Morales recibieron de campesinos e indígenas el “Documento de Santa Cruz”, fruto de tres días de debate.

“El pecado que tiene el ser humano es el capitalismo. Mientras exista el capitalismo y el imperialismo, la lucha va a seguir, por más que haya presidentes o dirigentes en todo el mundo. El pueblo vive de salario y del movimiento económico. Un discurso no es suficiente para garantizar la liberación democrática. A una liberación política hay que acompañar con una liberación económica”, enfatizó el presidente boliviano.

Más allá de las definiciones sociales y políticas, la atención mediática se concentró ayer en un regalo que Morales le hizo al Papa el miércoles a la noche. Era una pequeña escultura de un Jesucristo crucificado en la hoz y el martillo. En este gesto, la mitad de los comentaristas interpretaron algo así como mensaje infernal. En realidad, el obsequio que permitió a muchos hacer gala de sus prejuicios implicaba un homenaje al cura Luis Espinal, asesinado por la dictadura de Luis García Meza en 1980 (ver aparte).

Esta mañana, Francisco visitará a los presos de la cárcel cruceña de Palmasola. Para la ocasión, el Gobierno tiene listo el indulto a tres mil reclusos. A las 14 de Argentina, el Papa continuará su viaje hacia Paraguay

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-276806-2015-07-10.html

Un fantasma recorre América

Página12

Por Luis Bruschtein

“Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana Madre Tierra.” Estas palabras provocaron un estallido de aplausos de los representantes de los movimientos sociales de América latina, muchos de ellos ubicados a la izquierda de la izquierda. Y no estaban aplaudiendo a Fidel, a Evo, a Chávez o a Cristina Kirchner, o Lula, sino a la eminencia mayor de los católicos. No se conocen antecedentes en que el máximo líder de la Iglesia pronuncie un discurso como ese discurso en semejante escenario.

El discurso del papa Francisco ante los movimientos sociales reunidos en Santa Cruz de la Sierra tuvo una resonancia inédita y hasta cierta connotación surrealista por lo disruptiva. Un papa católico, junto a Evo Morales y líderes obreros y campesinos en un pequeño y expoliado país de América latina. Más allá del origen latinoamericano de ese papa, la elección de la escena y las palabras que se volcaron implican una decisión política que tiene profundas implicancias en el escenario internacional. Es un papa que ha optado por una papel terrenal, al igual que Juan Pablo II, pero en un registro político muy diferente.

“Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos.” Parece la apropiación de una frase proveniente de otra cultura política. El Papa la formula rodeado de obispos latinoamericanos que fueron designados por sus antecesores y que en buena medida han expresado todo lo contrario. Ese cuerpo de obispos no tiene la misma gimnasia y, seguramente, varios de ellos se sentirán incómodos.

Hubo varias referencias que tienen implicancias directas con muchos de los conflictos argentinos. Al enumerar algunos de los problemas más graves de las sociedades modernas subrayó “la concentración monopólica de los medios de comunicación social”. Mientras hacía estas afirmaciones, que en Argentina tienen una significación concreta con el Grupo Clarín, el enviado de ese medio, Sergio Rubin, comentaba con ironía el extraño obsequio –una hoz y un martillo con un Cristo crucificado en el martillo– que Evo le había hecho al Papa y que había provocado su sorpresa. Mientras la pantalla mostraba el obsequio, que se convertía en ese tratamiento mediático en la demostración que se trataba de dos culturas irrremediablemente contrapuestas, el Papa se despachaba en Santa Cruz de la Sierra en contra de la concentración monopólica de los medios, de la que el Grupo Clarín, como exponente argentino de ese fenómeno, se ha convertido en una especie de ogro latinoamericano.

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Palabras como “colonialismo” o conceptos como “Patria Grande” formulados en ese contexto ubican al Vaticano en un registro histórico diferente, porque hasta hace unos pocos años, la idea de colonialismo estaba asociada a la Iglesia Católica, también parte de la estructura de poder de señores feudales en épocas coloniales y de terratenientes y oligarquías en las posteriores. La Iglesia formó parte institucional y simbólica de la estructura de poder de las clases dominantes latinoamericanas, con excepción de algunos obispos, muchos de los cuales fueron expulsados, durante los dos papados anteriores al de Francisco, por haber dicho la mitad de lo que dijo ayer el Papa en Bolivia.

Es inevitable hacer una lectura política, porque cada palabra tuvo esa intención: ¿Qué dirían, por ejemplo, asesores de Mauricio Macri como Carlos Melconian o Federico Sturzenegger de la frase “poner la economía al servicio de los pueblos” y oponerse a “una economía de exclusión e inequidad”, o la afirmación de que “el colonialismo, nuevo y viejo, reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato”? Pocas horas antes, la presidenta Cristina Kirchner en Tucumán hablaba por la cadena nacional de radiodifusión sobre la importancia de tener una economía independiente de los precios de las materias primas, para lo cual era necesario industrializar el país, como se ha impulsado desde su gobierno. Los portales de los grandes medios la criticaron porque hacía un discurso político el Día de la Independencia. La idea de una historia apolítica forma parte de esa cultura colonizada que criticó el Papa, porque tanto la historia como la Iglesia siempre hacen política. Lo que pasa es que las políticas de derecha tienden a ser naturalizadas como apolíticas por el sentido común hegemónico, que es de derecha.

La mayoría de los obispos latinoamericanos, sobre todo los episcopados de cada país, no está en sintonía con esos contenidos. Representan un factor a veces tan conservador o reaccionario como los que critica el Papa. En los países latinoamericanos donde hay procesos populares con discursos en consonancia con el papal, varios episcopados se han convertido en una parte de la oposición junto a los medios concentrados de comunicación. Hubo momentos que en Argentina, bajo la conducción del mismo Bergoglio, también funcionó de esa manera. El discurso del papa Francisco de ayer, que marcará un hito en la Iglesia Católica, no aparece en línea con esos antecedentes. Si ese fuerte contenido baja hacia la línea de obispos, la gran maquinaria simbólica y concreta de la Iglesia habría producido un giro trascendental con una profunda proyección en el escenario mundial.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-276809-2015-07-10.html

¿Qué es The Wall? ¿A qué llaman los Floyd La pared o El muro?


Pink Floyd, revisitado

Pagina12

Por José Pablo Feinmann

¿Por qué re-visitar Pink Floyd? Esa banda de muchachos ingleses injertó la filosofía en el rock de un modo imperecedero. No vamos a hacer su historia, que es conocida. Nos vamos a detener reflexivamente sobre algunas de sus canciones, en lo posible aquellas que forman el corpus del film The Wall, el punto más alto al que llegaron y acaso el más alto al que también llegó el rock como música, poesía y arte de la rebelión. Esas canciones, desde otra década, desde otro siglo, nos siguen interpelando, nos siguen llamando a las dos actitudes existenciales definitivas ante la realidad (ese muro infranqueable): la mansa aceptación o la rebeldía.

¿Qué quieres ser, mi amigo? ¿Un sujeto autónomo, un ser libre o apenas otro ladrillo en la pared? Te educaron para que fueras lo otro de la libertad. Para que fueras parte de la pared. Un ladrillo, apenas uno más. Para eso te gritaron, te pegaron, te humillaron. En algún momento te rebelaste y tu rebelión se expresó con fuerza, a viva voz, poéticamente: “No necesitamos la no educación/ No necesitamos el control mental/ ¡Hey, profesores, dejen a los niños en paz!”. (All in all ay ay you are just another brick in the wall.) “Al fin de cuentas, sólo eres otro ladrillo (brick) en la pared.” El que castiga, el profesor sadista, el que cree que el saber con la sangre entra, es otro ladrillo en la pared, integrado a ella, imponiendo sus valores. A esa educación, Adorno la llamó pedagogía del dolor en un texto en que se interrogaba sobre qué cosas harían posible una repetición de Auschwitz. “El ideal pedagógico del rigor (…) La idea de que la virilidad consiste en el más alto grado de aguante fue durante mucho tiempo la imagen encubridora de un masoquismo que –como lo ha demostrado la psicología– tan fácilmente roza con el sadismo.” (Adorno, Consignas, Amorrortu, Buenos Aires, pág. 88.) Este tema estuvo de moda entre nosotros a raíz de las declaraciones de un cómico devenido político. Este hombre había dicho que dos buenos golpes de vara habían hecho de él un abanderado del colegio. (Fue desmentido por sus maestros.)

¿Qué es The Wall? ¿A qué llaman los Floyd La pared o El muro? Entre nosotros y todo lo bueno de este mundo hay una pared. Es la pared de los poderosos, de los que mandan, de los que nos educan, de los que nos forman para que sólo seamos un ladrillo más en esa pared, que formemos parte de ella, enmudecidos, cósicos, inertes, que jamás la atravesemos, que no conozcamos el otro lado aunque nos sea posible intuirlo y hasta desearlo, no, nada, siempre de este lado, o peor aún, parte de la pared, dentro de ella, parte de ella, un ladrillo más, sólo eso. De aquí otra canción poderosa de los Floyd que llama a la rebelión: “Hey, You!”. “¡Eh, vos. ¿Qué hacés ahí afuera, en medio del frío, solo, haciéndote viejo?” (Getting lonely, getting old.) La letra en inglés entrega un significado que va más allá de la traducción castellana. Getting lonely también puede entenderse como atrapándote la soledad, haciéndola tuya, alcanzándola, algo que transfiere la responsabilidad del hecho al que le ocurre. No le viene de afuera. Ni la soledad. Ni la vejez. Se las gana. Se las atrapa. Se las consigue.

“Hey, vos, ¿podés sentirme?” No “sientas” sólo mi voz. Sentí mi calor, mi presencia, mi cercanía. Así, sólo así, vas a “atrapar” mis palabras. Y ahora viene el reclamo. La exigencia rockera de la rebeldía: “No les ayudes a enterrar la luz/ No te des por vencido sin luchar”. “Hey you!” ¿Me tocarías? ¿Me darías tu mano? La rebeldía, cuando es verdadera, se hace con todo. No todo lo puede el espíritu aunque nos llenemos la boca con esa frase, que es hermosa pero incompleta: “El espíritu de la rebelión”. La rebelión no es sólo espíritu, es cuerpo también, carnalidad compartida, ardiente, siempre en riesgo. Por eso ellos saben que siempre podrán vencernos por medio del dolor. Por eso nos pegan. Someten nuestro cuerpo porque nuestra mente la conquistan llenándola de gusanos. Cada gusano, una idea menos. Cada gusano, una idea de ellos. Hasta que todos los gusanos expresen el completo sistema de ideas con que ahogarán nuestra libertad. “Hey, you!” No te sientes desnudo junto al teléfono, no esperes durante largos inviernos, no esperes sometido al frío o al fuego, ahí, con la cabeza contra la pared, un llamado que no existirá, o si existe será de ellos, otro más, otro llamado para meter gusanos en tu cerebro. Escuchame a mí. Sentime a mí. Ayudame a levantar la piedra. Todas los días la levanto y la llevo a la cima de la pared, pero nunca llego, la pared es demasiado alta, la piedra cae, yo caigo, y otra vez lo mismo, y lo mismo, levantar la piedra y caer. “Hey you!” ¿Los gusanos ya comieron tu cerebro? ¿Ya están ahí, en él, ya es tu cerebro su comida? ¡Basta de hacer lo que te han dicho que hagas! (Always doing what you’re told.)

Abrí tu corazón. Ayudame. No me digas que ya no hay esperanzas. Juntos estamos de pie; divididos, nos caemos. Juntos podremos erguirnos; separados, nos derrotan.

La pared son las prisiones de Foucault: los manicomios para los locos, las prisiones para los delincuentes, una sociedad sólo es racional cuando sabe apartar de sí todo lo que niega la razón. Los gusanos son el poder comunicacional. Se comen tu cerebro, entran en él, no te das cuenta pero te lo devoran por dentro. Pronto pensarás lo que quieren que pienses. Uno llega, como dice el Heidegger de Ser y Tiempo, a un mundo ya interpretado. Vive en ese mundo, crece ahí. Vive y crece en estado de interpretado. No habla, le hablan. Cuando habla salen de su boca las palabras que los otros han puesto en ella. Cree que conoce un idioma, el idioma lo conoce y lo somete a él. Habla su lengua materna, o su lengua paterna. Es hablado por su padre, por su madre, después por la educación, después por el sentido común, un sentido que es el del poder, el que el poder ha impuesto como visión del mundo. Todo eso es la pared. Hay que trepar por ella y salir, escapar. Escapar hacia uno mismo, hacia los otros que trepan, hacia la libertad. Inventar las nuevas palabras. Las interpretaciones. Hay que interpretar el mundo de otro modo, nuevo, luminoso. Pero la pared es demasiado alta. Volvemos a caer. Volvemos a subir. O nos entregamos –en medio de nuestra gozosa esclavitud– a los gusanos. “¡Eh, vos! No me digas que no hay ninguna esperanza.” (Hey you, don’t tell me there’s no hope at allay.)

Los Floyd no vienen a decir eso. A nadie van a decirle: no hay ninguna esperanza. Lejos del rock punk, practican un rock conceptual de compleja lectura. Sin embargo, están claramente lejos de ciertas cosas. De la violencia, de la desesperación, de los paraísos artificiales de las drogas duras (una tragedia que los tocó en carne propia) o de la bobería pasatista. Sobre todo de esto, sin duda. Hay que poder hacer un rock conceptual y ellos lo hicieron. Diría, si se me permite, que practican un existencialismo áspero, a menudo doloroso, siempre romántico, asumiendo los contrastes vertiginosos de esa estética, un humanismo realista, que incorpora la inhumanidad a la humanitas universal, acotándola, señalando que lo Otro del hombre es también el hombre, que el sujeto humano es tanto el que busca la libertad como el que la niega, el que construye la pared como el que busca trepar por ella y huir.

Una notable canción de 1975, “Querría que estuvieras aquí” (“Wish You Were Here”), reúne estos elementos. Alguien dice que desea que otro –al que ama– estuviese con él. Pero ese otro tiene muchos cenagosos escollos que vencer. Los escollos son, como siempre, los del muro, los de la pared. Hay que aprender a distinguir lo que es propio de la pared, lo que a ella irrefutablemente pertenece, de las otras cosas, las de la belleza, las de la libertad. “¿Crees que puedes distinguir el Cielo del Infierno/ el cielo azul del dolor/ un campo verde de los rieles de acero/ una sonrisa de un velo?” ¿O tal vez no? Tal vez ellos consiguieron que cambiaras tus héroes por fantasmas, que cambiaras un papel (aunque fuese secundario) en una guerra por el principal en una jaula. Sí, desearía, cuánto desearía que estuvieses conmigo. Somos dos almas perdidas nadando en una pecera. Años tras año, hemos caminado por una tierra vieja. ¿Y, al fin, qué hemos encontrado? Sólo los mismos antiguos miedos. Ojalá estuvieses aquí.

Aquí, la derrota se ha consumado. La vida fue nadar en una pecera, de donde un pez nunca sale ni sabe dónde está, porque está dentro de la pecera y sólo si alguna vez hubiese estado fuera (aun al riesgo de morir) sabría que hay algo más que su prisión, que existen los ríos anchos y turbulentos, los océanos infinitos. Si no se salta la pared, los años van a pasar sin huella, siempre se caminará sobre una tierra vieja, con los mismos viejos miedos. La frase final debiera leerse así: Querría que estuvieses aquí para que huyamos juntos. Porque de eso se trata. Amar es saltar la pared con otro o con muchos, hacia el otro lado, lejos de los gusanos, de la tierra seca, de los eternos miedos, de la esclavitud gozosa, hacia lo nuevo, lo incierto, lo libre.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-276407-2015-07-05.html

“Grecia pide una salida como Argentina”


Pagina12

El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, consideró que lo que busca al gobierno heleno el plantear la necesidad de una reestructuración es “lo que dijo Néstor Kirchner en Naciones Unidas: ‘Los muertos no pagan deudas’, déjenme respirar un poco porque viviendo pagamos las deudas”.

Claves de la recuperación de crisis argentina

teleSUR tv

Según el jefe de ministros, el objetivo de los acreedores de Grecia es que ese país “siga ajustando, lo cual implica (tomar) decisiones que afectan en forma directa al pueblo griego”.

“Lo que está pasando en Grecia es que, desde el mes de diciembre de 2013, (el fondo de inversión) Elliot viene comprando papeles de Grecia. Se están preparando para ir por la carroña a tratar de sacarle, espoliarle al pueblo griego”.

En este sentido, añadió: “No se dan cuenta lo que estamos gritando nosotros los argentinos en soledad hace muchos años y que logró despertar -de alguna manera- Naciones Unidas para sacar una convención que permita garantizar la posibilidad de reestructuración de deuda y no caer en manos de estos sinvergüenzas”.

Respecto del referéndum que realizará Grecia el próximo domingo sobre la propuesta de acuerdo presentada por los acreedores, Fernández opinó que “el titular de la Comisión Europea, que es el brazo ejecutor de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker, sostiene que Alexis Tsipras, debiera votar por el ‘Sí’, que significa que sigan ajustando”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-276310-2015-07-03.html

EL DESAFÍO GRIEGO


Fuente :Pagina12

ENFRENTADO AL VENCIMIENTO CON EL FMI Y A LAS PRESIONES EUROPEAS, TSIPRAS MANTIENE EL DESAFIO GRIEGO

“No creo que nos quieran sacar del euro”

En las puertas del default, los dirigentes de la Unión Europea se cruzaron con el primer ministro Alexis Tsipras. Amenazan con el infierno a los griegos si votan contra el ajuste en el referéndum del domingo. Tsipras asegura que el No permitirá negociar

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Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia

Desde París

Un montón de gatos peleando adentro de un corralito, acusándose amenazadoramente, recurriendo a expresiones poco virtuosas o a chantajes políticos dignos de matones, los dirigentes de la Unión Europea (UE) dieron un espectáculo calamitoso cuando se trató de enfrentar el coletazo de la crisis griega. La famosa y alabada cultura del consenso voló en mil pedazos. Hasta quienes no tienen ni el más lejano atisbo de legitimidad hicieron de Grecia un blanco de dardos envenenados. Ese fue el caso del actual presidente de la Comisión Europea, el ex primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, supremo comandante de los paraísos fiscales y artífice de unos de los mayores montajes financieros para vaciar la plataforma fiscal de sus socios europeos. En una conferencia de prensa respaldada por una escenografía patética, la imagen de las banderas de la Unión Europea y de Grecia, Juncker dijo que, después de todos los esfuerzos que hizo, se sentía “traicionado”. Juncker lamentó que “el aliento de compromiso haya sido roto de forma unilateral con la voluntad griega de organizar un referéndum”. Visiblemente, los dirigentes del bloque de países democráticos más importante del planeta le tienen miedo al ejercicio democrático. Como si hubiese un lazo indestructible entre el ajuste y la pertenencia a la UE, el presidente de la Comisión dijo incluso que “un No en el referéndum, sea cual fuere la pregunta, significaría que Grecia le dice no a Europa. Todos considerarán que eso significa que Grecia quiere apartarse del euro”. Así que los electores griegos ya lo saben: si desean formar parte de la UE y del euro, tienen que decir Sí a nuevos recortes, más ajustes, más hambre y más precariedad.

Kirchner pide a griegos y españoles no seguir al FMI

teleSUR tv

Actualizado el 12 may. 2010

Néstor Kirchner, secretario general de UNASUR, advirtió a España sobre los peligros que representa adoptar las recetas de ajuste que recomienda el Fondo Monetario Internacional. Kirchner recordó que su país fue víctima de medidas económicas similares aplicadas por ese organismo financiero en el año 2001. teleSUR

El primer ministro griego desdramatizó anoche ese abismo retórico cavado por sus socios europeos. Alexis Tsipras dijo: “No creo que nos quieran sacar de la Eurozona, el coste de la salida de un país europeo sería enorme”. Este martes 30 de junio el default está a las puertas de Grecia. Se vence el plazo para que Atenas pague al Fondo Monetario Internacional 1600 millones de euros. El tema, urgente, desapareció por un momento de la agenda. Los actores políticos e institucionales no hicieron más que acusarse los unos a los otros y chantajear a los griegos sin que nada desbloquee la situación. Sobre el pago de esa deuda, Alexis Tsipras dijo que se “pagará si para entonces logramos un acuerdo viable, mi teléfono está siempre encendido”. El ministro alemán de Finanzas dejó entrever que Grecia no efectuaría ese reembolso. Una nube de incertidumbre. Tal vez los europeos estén apostando a que, con la victoria del Sí, Tsipras renuncie y sacarse así de encima lo que el Eurogrupo considera como una anomalía: un rebelde que sigue al pie de la letra sus promesas electorales y que desafía a un club de obedientes falsificadores de las voluntades populares. El jefe de gobierno, en todo caso, entreabrió la puerta a una renuncia: “Respetaremos el resultado del referéndum cualquiera sea, pero no los llevaremos a cabo si gana el Sí (..) no seré primer ministro toda la vida, ocuparé este puesto mientras la gente quiera”. Igualmente dejó claro que cree que triunfará el No y que eso servirá “para reforzar la posición del gobierno griego en las negociaciones”.

Los eurodirigentes dejaron en manos de Juncker la tarea de presentarse como el escudero del gran rey, sin que, en sus respectivas posiciones, ninguno variara el contenido final del mensaje, muy bien ilustrado con las declaraciones del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien afirmó que si gana el No en el referéndum “habrá incluso menos espacio para las negociaciones”. Esa ha sido la “narrativa” elaborada por los presidentes, jefes de gobierno o ministros de Economía de la Zona Euro: asustar a los griegos con una exclusión. La canciller de Alemania, Angela Merkel, remitió todo el peso de la crisis al gobierno griego. Para Merkel, Tsipras detenta la entera responsabilidad de salir de la crisis y fue él quien se encerró en un camino sin salida tras rechazar la “generosa oferta” que le hicieron las instituciones europeas. La responsabilidad alemana en este revuelo es aplastante y recae, sobre todo, en el ministro de Economía, Wolfgang Schäuble. Como lo revela la prensa europea, fue él quien, en las reuniones del Eurogrupo, impuso su línea: “La credibilidad de la Zona Euro” es más decisiva que “su integridad”. Por consiguiente, griegos afuera, sobre todo Alexis Tsipras, un cuerpo por demás extraño dentro de ese grupo unido por una biblia financiera pero sin ningún proyecto político común. Más moderado que JeanClaude Juncker, el presidente François Hollande, proyectó a su país como un posible mediador en todo momento: “Francia –dijo Hollande– está siempre disponible” para que “el diálogo pueda recomenzar”.

Sin embargo, la oferta está atada a una severa condición: “Todo dependerá de la respuesta que los griegos den al referéndum que se les propone”. En lo concreto, si los griegos dicen No resultará imposible volver a la mesa de negociaciones. Con otras palabras, con una retórica envuelta como un caramelo, Hollande dice lo mismo que sus socios. El presidente francés argumenta que no se trata de saber si el Sí le gana al No, o viceversa, en el referéndum, sino de saber si “los griegos quieren permanecer en la Zona Euro” o si “corren el riesgo de salir”. Al igual que los demás jefe de Estado o de gobierno de la UE, el presidente francés cargó la culpa sobre los hombros de Tsipras. La lógica de Hollande es la siguiente: la convocatoria a un referéndum es “una elección soberana”, pero cuando optó por organizarlo fue el gobierno griego quien decidió “interrumpir las negociaciones en curso”. No puede quedar más claro: el sistema financiero vota por el Sí y los griegos deben hacer lo mismo si no desean perder su lugar en el seno de la Unión Europea. No existe ninguna posibilidad. El europaraíso o el infierno de la exclusión. Sí a la negociación, pero sólo en los términos que la UE plantea. La democracia se acaba cuando las bolsas tiemblan. Las de Europa conocieron una jornada hacia abajo: Madrid, París, Londres, Frankfurt o Milán cerraron con pérdidas que oscilan entre el 3 y el 5 por ciento.

En contra de la euronarrativa, el jefe del gobierno griego, partidario del “No”, dijo que la negativa le daría al país más fuerza: “Cuanto más grande sea la participación y la opción del No, más fuerte será nuestra posición en la negociación”. El objetivo de Tsipras y Syriza es totalmente opuesto al de la Europa financiera: para el conjunto del eurogrupo (países de la zona euro) el “No” en el referéndum es el fin de toda posibilidad de negociación. Para Tsipras, es todo lo contrario. “Tengo la sensación –dijo– de que la línea de las instituciones es asustar, no quieren el No en el referéndum. Y nuestra línea es que la votación suponga la continuación de la negociación con más fuerza para nosotros sin cargar más a los pobres.” Tsipras respondió a sus amenazantes amigos con una escenografía muy oportuna: anoche dio una entrevista en la televisión pública ERT. Todo un símbolo. La ERT había sido cerrada hace dos años en virtud de un plan de compresión de gastos adoptado por el gobierno neo conservador del primer ministro Antónis Samarás. El Ejecutivo de Tsipras volvió a abrir el canal hace un par de semanas y la respuesta del dirigente griego salió de esas antenas. El responsable del Ejecutivo explicó también los resortes del fracaso. Según explicó, “las instituciones (FMI, Banco Central Europeo, Comisión Europea) presentaron al Gobierno una propuesta del tipo todo o nada, y un plazo de 48 horas para aceptarla. Ese ultimátum no coincide con los valores de la UE”. No se le puede negar a este representante de una nueva corriente política una capacidad de respuesta fulminante. El primer ministro alegó que “las dificultades no son decisión nuestra, sino que se deben a que algunos quieren impedirle a un pueblo que decida”.

Las escasas palabras reconfortantes que recibió el pueblo griego vinieron de Estados Unidos. Dos premios Nobel de Economía, uno en una entrevista publicada por el Time y el otro en su crónica de The New York Times, respectivamente Joseph Stiglitz y Paul Krugman, calificaron a los europeos de “irresponsables”. Stiglitz considera que los acreedores de Grecia tienen “una responsabilidad criminal en el caos actual” mientras Krugman aconseja a los griegos que voten No en el referéndum del próximo domingo. Paul Krugman escribe: “La troika está exigiendo que el régimen político de los últimos cinco años continúe indefinidamente. ¿Dónde está la esperanza? Las implicaciones políticas de un voto positivo serían muy inquietantes”. La síntesis de esta puja que ahora afecta a uno de los pulmones del sistema mundial es de un irrevocable cinismo. De paso por París, el ex embajador argentino en Francia, Archibaldo Lanús, la expuso así: “Cuando un país no puede pagar, a eso se le llama default. Luego se obliga a ese mismo país a llevar a cabo una política de ajustes. Cuando un banco quiebra, a eso se le llama una crisis sistémica. Luego, a ese mismo banco, se le prestan cientos de millones de euros que pagan los contribuyentes”.

No hay lógica, piedad humana o responsabilidad colectiva que rompa la coalición financiera alineada con el ajuste y contra voto popular. Sus prerrogativas bancarias no soportan que la cuna de la democracia las ponga en tela de juicio. Democracia liberal o nada. La idea de “compatriotas europeos” de Grecia no existe. Un puñado de democracias occidentales prefiere ver afuera a uno de los suyos antes que disgustar al FMI o los bancos.

febbro@pagina12.com.ar

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-276027-2015-06-30.html

Cincuenta años sin sentarse a negociar


LA ILEGALIDAD ES PARTE DEL REINO UNIDO.

Pagina12

En el 50 aniversario de la resolución 2065, que “reconoció que la cuestión de las Islas Malvinas es un caso de colonialismo”, el canciller Héctor Timerman reclamó una vez más ante el Comité de Descolonización que Gran Bretaña cumpla con su obligación ante Naciones Unidas y acepte participar de una mesa de diálogo por la disputa soberana sobre las Islas Malvinas

“El Reino Unido no sólo incumple la obligación de negociar sino que lejos de hacer el menor intento de resolver la controversia, no hace más que agravarla irresponsablemente”, sostuvo el canciller durante la reunión del comité, en la que aprobó una nueva resolución reiterando la necesidad de “diálogo y cooperación” a fin de “encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica a la controversia sobre la soberanía”.

Timerman recordó que la resolución 2065 fue ratificada por “más de cuarenta resoluciones adoptadas con posterioridad” y resaltó que el hecho “preocupante de la ausencia del representante del Reino Unido” en la sesión de hoy.

El canciller también apuntó que durante la última cumbre entre la Unión Europea y la CELAC en la que el primer ministro británico, David Cameron, “en tono agresivo” y sin pedir la palabra, se expresó sobre el tema mostrando “desconocimiento” sobre las resoluciones de Naciones Unidas.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-275726-2015-06-25.html

Santaolalla y Rep llevaron su arte a la ONU para pedir por una resolución pacífica en la cuestión Malvinas

Télam 

El músico Gustavo Santaolalla y el artista Miguel Rep, llevaron su arte a la Organización de Naciones Unidas en un emotivo concierto que tuvo como fin llamar al diálogo para alcanzar una solución pacífica en la Cuestión Malvinas a 50 años de la resolución que convocó a Argentina y al Reino Unido a sentarse a negociar la soberanía de las islas.

Mientras el compositor argentino presentaba un animado concierto que fue aplaudido de pie en varias oportunidades, el artista Miguel Rep transformaba un panel completamente blanco en una obra que tuvo como centro a las Islas Malvinas, rodeadas por grandes corazones rojos y símbolos de la paz enmarcados en un fuerte Amarillo, acompañados en el margen derecho por la leyenda “Las Malvinas es Argentina” en referencia a las Malvinas “como una provincia” de nuestro país, explicaría luego el autor a Télam.

La idea de los artistas de presentar la obra de esa manera, fue para “no hacer ninguna mención a la guerra, no para no asustar a los demonios sino porque no tenemos nada que ver con la guerra.
Siempre fueron nuestras las Malvinas”, explicó Rep una vez concluido el evento.

Tanto el dibujante como Santaolalla decidieron participar voluntariamente de este concierto organizado por Argentina para conmemorar el 50 aniversario de la aprobación de la resolución 2065 de ONU para convocar al diálogo entre las partes, porque “los artistas servimos para algo que es justo, que parece incredible que estemos peticionando cuando es nuestro derecho”, señaló al respecto Miguel Rep.

Santaolalla y Rep llevaron su arte a la ONU para pedir por una resolución pacífica en la cuestión Malvinas

En es sentido, el canciller Héctor Timerman, sostuvo que el hecho de que se cumplan 50 años de dicha resolución “implica también la necesidad de replantear la responsabilidad de los estados de cumplir con las resoluciones, que tienen como fin resolver de forma pacífica, de diálogo”, las controversias.

 Lo que en definitiva “es la esencia por la cual fue creada la ONU”, afirmó Timerman al brindar unas palabras en el encuentro.

En ese contexto, el músico Gustavo Santaolalla expresó su deseo de que su participación y la de Rep “sirva y sea una punta más para que Gran Bretaña, que justamente ha sido país fundador de ONU”, acate las resoluciones y se siente en una mesa de negociación.

“Es increíble que a esta altura no haya ningún tipo de respuesta o de intento de acercamiento de tratar de solucionar este problema”, afirmó a Télam el ganador de dos premios Óscar.

Para Santaolalla, “se acerca cada vez más ese momento” en que finalmente llegará el diálogo. “Lo siento de verdad porque es por el interés del bienestar del mundo. No es un problema nada más de Argentina y de Gran Bretaña. Es una gran oportunidad para las demás naciones de ver como dos países pueden sentarse y demostrar al mundo, cómo hay otras instancias en otras partes del mundo que también se podrían solucionar a través del diálogo”, concluyó.

Mao, Sartre y Zannini


Pagina12

Por José Pablo Feinmann

La derecha argentina vive días de amargura. El horizonte se ha oscurecido, y a ese candidato dócil, que, en el peor de los casos, habría de ganar las elecciones presidenciales si no lo hacía el candidato perfecto, obediente, hijo de uno de los impecables representantes del capitalismo nativo (con sus caras luminosas y las otras oscuras, tan oscuras como noche sin luna o habitaciones subterráneas, abovedadas y secretas), ese candidato dócil, decíamos, ha dejado de serlo. No por él, acaso. Aunque él consintió el escarnio. Sino por el vicepresidente que le han adosado. Podrá, él, decir lo que quiera, pero que se lo han adosado, sí, se lo han adosado. ¿Y quién sino ella, la dictadora, la autoritaria, la pérfida conductora, la malvada y hasta el mismo Mal, podría ser la culpable de semejante agresión al republicanismo? En suma, a Scioli le han puesto a Zannini. Y basta echar una mirada sobre él, Zannini, para ver qué es, ya que ni siquiera lo esconde. Es un chino y además así le dicen. Le dicen Chino. No sería grave si el Chino no hubiese sido (y, se dice, aún es, ya que nadie deja de ser lo que fue) maoísta en su juventud, que aún se prolonga hasta nuestros días, prepotente. ¿Cuál es el peligro real, hoy, de semejante simetría? Por decirlo claro: si donde hubo amor cenizas quedan, ¿qué resta hoy de Mao en Zannini? ¿Es Zannini el retorno de Mao? ¿Es Zannini el protagonista de un nuevo Gran Salto Hacia Adelante, como el que diera el líder chino en 1958? (Leer la contratapa de Juan Forn –excelente como todas– “Cara a cara con la revolución”, del 19/06/2015.) Ante todo, ¿quién fue Mao? ¿Por qué adhirieron a él, no sólo las fervorosas y letales juventudes chinas de la Revolución Cultural, sino los más grandes pensadores franceses, con Sartre a la cabeza pero también con Lacan, Foucault y Deleuze?

Mao fue un gran líder político que –entre muchos otros logros– consiguió que una nación de cientos de millones de habitantes leyera solamente un único libro, un pequeño libro con sus tapas teñidas de rojo, que contenía sus consejos, sus escritos, sus discursos. Ese libro fue impuesto por una formación político-militar llamada Guardias Rojos, y que estaba al servicio del gran líder y dirigida por una fascinante mujer llamada Chiang Chin o, sobre todo en Occidente, Madame Mao. Que solía definirse como “el perro furioso de Mao”. Dado que cuando Mao le ordenaba que mordiera, ella mordía. Los Guardias Rojos –jóvenes la enorme mayoría– leían el Libro Rojo o imponían su lectura a todos y en todas partes. Eran fanáticos y brutales. Hoy, todo esto permanece como parte de la historia más dura del autoritarismo en el siglo XX. De aquí que una definición de maoísmo no pueda sacudirse su sinonimia con autoritarismo, Estado dictatorial, ideología de violencia y muerte. De acuerdo. Aunque podríamos reflexionar si en el ámbito de la “civilización occidental capitalista” no leemos diariamente nuestro libro de Mao, con otros colores, con más sutileza, con más tecnología. Lo Uno ideológico que difunde el poder comunicacional por medio del entretenimiento, del cine, de la propaganda, de la moda, coloniza las conciencias, no de un país, sino de enteros continentes. Y la violencia no le es ajena a este sistema sujetador de sujetos, sino que estalla en todas partes, ya que –desde el inicio de la Guerra contra el Terror– la potencia hegemónica, con el respaldo de todo el Occidente capitalista, puede entablar guerras donde lo necesite. En un mundo sin ideas ni ideologías, el concepto geopolítico que justifica las guerras intervencionistas es el de democracia. Y la democracia siempre falta donde está el elemento energético que el imperio necesita. Así, las tropas de la civilización y de Occidente intervienen, restablecen los valores democráticos, asesinan a los dictadores y se quedan con el petróleo o lo que sea necesiten.

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Del Libro Rojo se publicaron más de novecientos millones de ejemplares. Se trata del libro con más ediciones y mayor difusión después de la Biblia, acaso el Libro Rojo del Occidente capitalista y cristiano. Son, lo dijimos, recopilaciones de frases, escritos y discursos de Mao. Una de sus frases más brillantes es: La bomba atómica es un tigre de papel. La recopilación perteneció a Lin Piao, que fuera ministro de Defensa de Mao y cayera luego en desgracia hasta morir en un vuelo hacia Moscú, presuntamente porque se le acabó el combustible o porque lo liquidó la artillería de su jefe, cuyo pensamiento tan prolijamente había reunido; olvidando, tal vez, una sola máxima: “Si tu enemigo huye en un avión, no lo mates. Bastará con derribar el avión”. En el prólogo a la edición de 1966, Lin Piao había escrito: “Para asimilar el pensamiento de Mao Tse-tung es necesario estudiar una y otra vez sus muchos conceptos fundamentales; conviene aprender de memoria sus frases clave, estudiarlas y aplicarlas reiteradamente. En la prensa deben insertarse citas del presidente Mao de acuerdo con la realidad, para que la gente las estudie y las aplique”. Y así seguía. El Libro Rojo era la condensación de la sabiduría política y guerrera de Mao Tse-tung. Fue la Biblia del Occidente revolucionario durante los sesenta y parte de los setenta. Los jóvenes de la izquierda peronista lo leyeron con fervor. Algunos textos fueron tan consultados como los del mismísimo Perón, sobre todo: Sobre la guerra popular y uno muy serio, bien trabajado, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo. Perón, desde Madrid, se identificaba con el gran líder chino. Lo citaba. Y una consigna se cantó en las más combativas movilizaciones: “Mao y Perón / Un solo corazón”.

En Francia, grandes pensadores adhirieron, si no al pensamiento de Mao, a su política revolucionaria, a su condición de jefe revolucionario que se ponía, desafiante, a la izquierda de Moscú, siempre entregado a esa coexistencia pacífica que irritaba a Ernesto Guevara. En París, el maoísmo animó las rebeliones de Mayo del ’68, tan bullangueras, tan creativas en esas consignas que habrían de pasar a la historia, reunidas en libros prestigiosos, bellas literariamente en tanto, aquí, en Argentina, apenas un año después estallaba el Cordobazo, sin consignas de vuelo literario pero con muertos en el presente y, muy especialmente, en el horizonte, primero a manos del sanguinario brigadier Lacabanne (puesto para esa tarea por López Rega, elogiado por Mariano Grondona exactamente por eso en su pieza macabra “Meditación del elegido”) y luego por Jorge Videla. No hubo un solo muerto en el Mayo francés. Podían ser bravos porque sabían (y muy bien lo sabían) que no tenían a un Videla en el horizonte. Llamaron a Sartre para que les hablara públicamente. Y ahí fue el genial autor de la Crítica de la razón dialéctica y el prólogo al libro de Fanon sobre los condenados de la tierra. Su primera charla fue un éxito. Sartre necesitaba que los jóvenes rebeldes lo escucharan. Quería demostrarles a sus rivales posestructuralistas que era el más vigente. Hubo un segundo encuentro. Sartre llega y se encuentra con un papel sobre el escritorio. Ahí se lee: “Sartre, no nos des la lata. Sé breve”. Se desalienta, supone que está viejo. Que el maltrato dado a su cuerpo durante la escritura de la Crítica lo ha deteriorado sin retorno. Entre otras cosas tomaba veinte pastillas diarias de anfetaminas, fumaba cuarenta cigarrillos, bebía alcohol en abundancia y recurría a las aspirinas, casi diez por día, para quitarse los dolores de cabeza. (Ver: Carlos Correas, “Atisbos sobre Sartre”, en Tomás Abraham presenta: Vidas filosóficas, Eudeba, Buenos Aires, 1999, p. 23.) Tenía sesenta y tres, casi sesenta y cuatro años. Estar cerca de los jóvenes era lo único que lo rejuvenecía. Al darse cuenta, los jóvenes le faltan el respeto. Ninguno o casi ninguno habría leído la Crítica, ¿para qué? ¿O acaso no tenían a mano el Libro Rojo de Mao, mucho más pequeño, fácil y con el prestigio que siempre tienen los revolucionarios sobre los intelectuales? Apenas leyó ese papel oprobioso, fruto de la soberbia de los tilingos rebeldes, niños de la pequeña burguesía parisina, de los que sólo uno murió porque dio un mal paso y se cayó al río, Sartre debió insultarlos duramente e irse a su casa y seguir con su interminable Flaubert, que es, ni más ni menos, que la aplicación práctica de las categorías todavía formales de la Crítica a una existencia individual. “Entre individuo e historia hay identidad ontológica y reciprocidad metodológica” (Crítica, cito de memoria). Pero andaba mal. Sus años postreros son tristes. Sus empeños en seguir militando hasta el final, metiendo el cuerpo en varias causas, prestando su nombre a personas y organizaciones que ni siquiera lo habían leído, patéticos. Tanto miedo a envejecer le jugaba en contra. Así, lo veremos vendiendo el diario maoísta La Causa del Pueblo, a él, que no era maoísta, que sólo quería ayudar a gente con la que disentía pero era incapaz de no querer.

Si Zannini fue –en el pasado– un maoísta, lo fue como lo fueron tantos. Hoy es un hombre de la democracia. Y aquí radica toda la diferencia. Zannini no cree –como Lenin en El Estado y la revolución– que pueda existir una dictadura democrática. Es conocido este argumento: la dictadura del proletariado es democrática porque es una dictadura del pueblo, de las mayorías proletarias y campesinas. No hay tal cosa. Nunca la hubo. La dictadura del proletariado es un concepto trágico de Marx. Siempre terminó por ser la dictadura del partido y luego la del líder todopoderoso, con la teoría convertida en dogma. Zannini, sin duda, endurece la fórmula de Scioli al integrarla. Se dirá, también, que la cristiniza. Es posible. Pero hay algo que puedo jurar. Mao Tse-tung, aunque el Frente para la Victoria gane por paliza, no será el nuevo vicepresidente de la Argentina.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-275375-2015-06-21.html

Los dinosaurios de siempre


Fuente : Pagina12 

Los llamados fueron recibidos en el Centro Cultural Haroldo Conti y el Espacio de la Memoria, que fueron desalojados en forma preventiva. El secretario de Derechos Humanos relacionó las amenazas con “el avance de los juicios” por delitos de lesa humanidad

Las actividades en la ex ESMA tuvieron que suspenderse ayer a la mañana

“Hijos de puta. Va a volar todo a la mierda.” Un hombre “saludó” así, ayer por la mañana, a quien atendió el teléfono de la recepción del Espacio de la Memoria que funciona en la ex ESMA. Minutos antes, un mensaje similar había llegado al Centro Cultural Haroldo Conti, con sede en el mismo predio. Las autoridades de la organización desalojaron el lugar y llamaron a la Policía Federal que, luego de revisarlo, descartó la presencia de bomba alguna. El secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, relacionó las amenazas con “el avance de los juicios” por delitos de lesa humanidad y “la consolidación de las políticas de derechos humanos”. “Hay muchos motivos por los que pueden querer amedrentarnos, pero lo único que logran es confirmarnos que estamos en el camino correcto y obligarnos a redoblar la apuesta”, añadió la titular del Espacio de la Memoria, Paula Maroni.

El primer llamado llegó ayer por la mañana al Centro Cultural Haroldo Conti. “Se ve que como vieron que no armábamos gran escándalo con eso, al rato volvieron a llamar y amenazaron a todo el espacio”, reseñó Maroni. Entonces, se decidió evacuar a las más de tres mil personas que se encontraban realizando actividades en las diferentes áreas que funcionan dentro de la ex ESMA, que cuenta con 17 hectáreas y 32 edificios. “Había 500 alumnos en Museo Malvinas, 1200 cooperativistas del Ministerio de Desarrollo Social refaccionando las instalaciones, estaba por inaugurarse un espacio dentro de la Casa Nacional de la Militancia de Hijos, funcionaba la muestra permanente en la Casa de las Abuelas, el museo inaugurado recientemente por la Presidenta”, enumeró la titular del Espacio de la Memoria.

También se hallaba en el lugar Fresneda, quien acordó con la decisión de desalojar el predio y esperó a que llegaran miembros de las fuerzas de seguridad para revisar las instalaciones. Luego de casi tres horas de inspecciones, la Brigada de Bomberos y la Brigada Antiexplosivos de la Policía Federal confirmaron la inexistencia de elementos explosivos y las actividades retomaron su funcionamiento normal. Las investigaciones, no obstante, continúan para detectar el origen de las llamadas.

Fresneda atribuyó la amenaza a “los mismos grupos de siempre”. El Espacio para la Memoria de la ex ESMA había recibido amenazas del mismo estilo quince días atrás. “Son los mismos de siempre que intentan entorpecer el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, y también los procesos democráticos, como las elecciones que tendrán lugar este año”, amplió el secretario de Derechos Humanos. Para Maroni, “seguramente sea un grupo minoritario” el responsable de las amenazas, aunque reflexionó más allá de las responsabilidades y los propósitos: “Hay muchos motivos por los que pueden amenazarnos de bomba, por suerte. Pero lo importante es que las políticas que rechazan están consolidadas y las amenazas lo único que logran es confirmar que estamos en el camino correcto y nos obligan a redoblar la apuesta. Desalojamos momentáneamente el predio, pero vamos a volver. Siempre volveremos”, concluyó la militante de Hijos.

“Allí donde hubo muerte, hoy hay vida”, sostuvo Fresneda. “No podemos permitir que se den este tipo de amenazas por parte de quienes buscan, pero no pueden ni podrán generar una cultura de violencia.” Además, pidió “a toda la sociedad y a todos los sectores políticos que se sumen a repudiar estas actitudes que no tienen lugar en un país de paz, con una democracia consolidada, como ya lo dijo la Presidenta”.

“Este tipo de sectores minoritarios generan al Estado una pérdida enorme de recursos, porque hoy en el Espacio Memoria se reúne un gran conjunto de distintas políticas públicas que apuntan a la promoción de los derechos humanos y a la inclusión social”, concluyó el secretario.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-275175-2015-06-18.html