EMBESTIDAS TRAS EMBESTIDAS DE UNA TURQUÍA SIN SALIDA.


“Ponto es un territorio ocupado, como Armenia y Kurdistán, que sepan que no necesitan a los griegos para estar convencidos; la actitud del régimen turco que va contra todo el mundo para salvar su cuello, basta”.

El Helenismo del Ponto como pueblo indígena

N. Lygeros

Traducción al español de Olga Raptopoulou

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Un elemento, que no hemos aprovechado en toda su magnitud que deberíamos, es el hecho que el Helenismo del Ponto es un pueblo indígena. Dicho elemento no sólo es indiscutible, sino existía antes del genocidio. Muchos en el campo de la lucha póntica simplemente no conocen lo provisto en los 46 artículos de los derechos de los pueblos indígenas, que han sido declarados por las Naciones Unidas en 2007, gracias al trabajo espectacular hecho por los indígenas australianos. Bajo este concepto, promovemos, a nivel práctico, los derechos de los griegos del Ponto. El Helenismo del Ponto no ha sido genocidiado. Ha sufrido el genocidio, pero al final sobrevivió. Y si ha sobrevivido, es porque vivía incluso antes del genocidio. Así que el punto de referencia de los griegos del Ponto es la civilización de un pueblo indígena. En consecuencia, esto tiene que ser entendido por todos los luchadores del Ponto, para que no se vean encerrados en la cuestión de reconocimiento, ya que hemos superado incluso el tema de la penalización. Dicho de otro modo, Ponto no sólo es una víctima, sino un pueblo indígena y por lo tanto cuenta con derechos que debemos reivindicar, si queremos, francamente, luchar contra la barbarie del genocidio. El objetivo no sólo es coser la herida, que otros preferirían olvidar, como si no hubiera existido jamás. Y todos aquellos que todavía no han entendido que Ponto es un territorio ocupado, como Armenia y Kurdistán, que sepan que no necesitan a los griegos para estar convencidos; la actitud del régimen turco que va contra todo el mundo para salvar su cuello, basta.

http://www.lygeros.org/articles.php?n=25981&l=es

 

“El sistema puede hacer que las víctimas vigilen a otras víctimas…”


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Asociación de Amistad Ellinoarmenikis

Torturas y genocidios

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N. Lygeros

Traducción al español de Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou

 

Todo sistema que ha cometido un genocidio ha utilizado la tortura como herramienta y como arma. El genocidio por sí solo no asegura el resultado deseado, dado que siempre hay sobrevivientes. Las torturas en este caso funcionan como una válvula de seguridad. Se basan en el esquema mental de la incriminación de la víctima. Y aquí todo está permitido con tal de que dé resultado. El sistema puede hacer que las víctimas vigilen a otras víctimas, que delaten a otras víctimas, que toquen música de modo que los gritos de otras víctimas no se oigan, puede hacer en general que las víctimas compitan entre sí por su supervivencia, que se coman a otras víctimas. Dichas situaciones tuvieron lugar en los genocidios de los armenios, judíos, ucranianos y pónticos. En cualquier caso la víctima se siente culpable. Por lo tanto, incluso si la victima sobrevive después de la exterminación de los suyos, no le será fácil denunciar y acusar al sistema. En este marco artificial de cooperación el sistema desarma a sus futuros enemigos. Y de esta manera contribuye cada víctima que ha sobrevivido al genocidio de la memoria, porque las mismas víctimas no se atreven a hacer ninguna mención ya que consideran que algunas acusaciones se podrían volver en su contra. Han sido víctimas de una guerra psicológica y no pueden deshacerse de sus culpas. Es, pues, importante y necesario, cuando todavía estamos en el inicio del proceso de reparación, o sea en la fase de reconocimiento, explicarles a las víctimas lo que han sufrido. Esta terapia cognitiva les permite concebir el papel que tienen que desempeñar en la demostración de la culpabilidad del sistema. Ya no son sólo víctimas engañadas por el sistema que no se atreven a hablar. Se han dado cuenta de lo que el sistema se había inventado y lo demuestran con su testimonio. Este fenómeno también explica el retraso normal que se da a la hora de acusar de genocidio a un sistema. No es sólo este el que tarda de diversas formas débiles el proceso de reconocimiento, sino también las propias víctimas, quienes necesitan tiempo para evolucionar y convertirse ellas mismas en luchadores por el reconocimiento. En esta etapa el conjunto de las víctimas es vulnerable y debe fortalecerse de manera efectiva por los Justos con el fin de superar el obstáculo de la culpabilidad creada por el sistema. Las torturas, en el marco de un genocidio, no consiguen el mismo resultado que las otras. Esto es lo que tenemos que concebir para ayudar realmente a las víctimas.

http://www.lygeros.org/articles.php?n=3236&l=es

Las relaciones griego-armenias


Armenian kid in Artsakh

Armenian kid in Artsakh (Photo credit: PanARMENIAN_Photo)

Royal Standard of the Principality of Khachen ...

Royal Standard of the Principality of Khachen (Kingdom of Artsakh) during the reign of Grand Prince Hasan Jalal Vahtangian (1214-1261) (Photo credit: Wikipedia)

 

Location of Artsakh within the Kingdom of Armenia

Location of Artsakh within the Kingdom of Armenia (Photo credit: Wikipedia)

Asociación de Amistad Ellinoarmenikis

N. LYGEROS

“A  nosotros pertenece este deber”.

N. Lygeros

 

Traducción al español de Eduardo Lucena González y Olga Raptopoulou

Las relaciones griego-armenias no deben basarse en un fundamento teórico y tener exclusivamente un carácter meramente simbólico. Dichas relaciones existen desde hace siglos. Hemos vivido juntos tanto en la vida como en la muerte. Ambos sabemos qué significa la palabra genocidio y la aprendimos del mismo perpetrador. Hemos experimentado la muerte de nuestros muertos por la barbarie y ahora cada uno de nosotros tiene un país donde vivir libres; lo que, sin embargo, no significa que no estemos sitiados. Por consiguiente, no podemos permanecer neutrales mientras el otro está sufriendo. Los espartanos sirvieron como ejemplo a los combatientes de Artsakh, y estos a su vez nos mostraron la esencia de la resistencia. Incluso nuestras iglesias con sus heridas se unen contra la barbarie. Por lo tanto, nuestras relaciones no pueden ser pasivas solamente y no podemos simplemente asistir cada uno de nosotros al día de conmemoración del genocidio de los demás. Claro que tendremos juntos que apoyar el reconocimiento del genocidio de los asirios, puesto que sólo unidos lograremos acabar con la indiferencia, el olvido y el genocidio de la memoria. Nuestras relaciones tienen que ver con los campos de la ciencia, la cultura, la lengua, la religión. Porque los dos sabemos el valor de que dispone la diáspora en cuanto al desarrollo de nuestra nación. Desde hace siglos nos ayudamos el uno al otro a crear civilizaciones que influyen a la Humanidad y muestran la resistencia y el sacrificio. Sin embargo, debemos además ser prácticos, porque estamos continuamente bajo presión. Los estados de los azeríes y los turcos se rigen por la misma mentalidad y no reconocen los crímenes contra la Humanidad. Ninguno de nosotros dos ha nacido para ser víctima. Luego ese no es nuestro destino. Somos los que no sufrieron el genocidio y debemos crear nuestra obra decisiva, activa y eficazmente. Sin olvidar que no tenemos otra opción, tenemos que usar nuestra inteligencia de todas las maneras posibles no sólo para estar aquí sino también para dejarle al futuro nuestra historia; de otra forma no tendría sentido nuestra supervivencia. Las presiones económicas bajo las que nos encontramos van a cambiar, ya que nos convertiremos en un centro energético y en un jugador geopolítico. Pero esto tiene que llevarse siempre a cabo a favor de nuestro pueblo y de nuestro país. Las relaciones griego-armenias deben ser ejemplares incluso para otros pueblos también que se resisten frente a los poderosos, al sistema y a la barbarie. A nosotros pertenece este deber.

http://www.lygeros.org/articles?n=10316&l=es