“Contra los abusos de Macri, el mundo con Argentina”


Fuente :  Pagina12

La ex presidenta Cristina Kirchner compartió en las redes sociales una carta firmada por decenas de personalidades de todo el mundo en la que expresan su “solidaridad con el pueblo argentino” ante “las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri”. Noam Chomsky, Danny Glover, Piedad Córdoba y Emir Sader, entre otros, reclamaron también la libertad de Milagro Sala y repudiaron la persecución judicial a CFK.

“Manifestamos nuestra más plena solidaridad con el pueblo argentino, que enfrenta las políticas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri”, expresa la carta compartida firmada por personalidades de todo el mundo que fue compartida hoy por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en sus redes sociales. Entre los firmantes están, entre otros, el filósofo estadounidense Noam Chomsky; el cubano Roberto Fernández Retamar, Presidente de la Casa de las Américas; la exsenadora colombiana Piedad Córdoba; el filósofo húngaro István Mészáros; el periodista brasileño Emir Sader, y el actor estadounidense Danny Glover.

 

Desde la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad destacaron que en quince meses de gobierno, Macri “impulsó miles de despidos tanto en la esfera pública como privada, devaluó la moneda, quitó derechos laborales con la nueva ley de ART, avanzó sobre los jubilados y sus medicamentos gratuitos y trató de poner tope a los reclamos salariales ante una inflación que no cede”.

La carta además menciona la profunda caída de la actividad económica y la “creciente pauperización social”. “Hay en Argentina un millón y medio de pobres nuevos desde el inicio de mandato de Macri, lo que demuestra en cifras la gravedad de la situación”, afirma la misiva que lleva la firma de decenas de intelectuales, artistas, defensores de derechos humanos, comunicadores y referentes políticos y gremiales.

También recordaron los escándalos de corrupción de alcance internacional que involucran al Presidente y su entorno (Panamá Papers, Odebrecht, Avianca, Correo Argentino), además de reclamar contra “el injusto encarcelamiento” de la dirigente social jujeña Milagro Sala.

Por último, manifestaron su solidaridad con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por el “embate judicial-comunicacional cada vez más pronunciado”. Afirmaron que eso “termina de conformar un cuadro de grave agresión a la democracia”.

“Contra los abusos del gobierno de Macri, decimos: el mundo está con Argentina”, concluye la carta.

https://www.pagina12.com.ar/26852-contra-los-abusos-de-macri-el-mundo-con-argentina

Anuncios

Apertura del centro de ensayos satelitales del INVAP. Cristina Fernández


casarosada

 

 

Publicado el 27/09/2013

Viernes 27 de Septiembre de 2013, Bariloche: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy que está ” muy orgullosa de ser la presidenta de la renovación generacional científica que se merece la Argentina” y sostuvo que “vamos por más tecnología en esta década y por otra década más para la tecnología”,
Cristina Kirchner encabezó esta tarde en San Carlos de Bariloche el acto de inauguración del nuevo Centro de Ensayos de Alta Teconología  (CEATSA), realizado en forma conjunta por Ar-Sat y por el INVAP, que demandó una inversión de 230 millones de pesos y se convierte en único en su tipo en América Latina.
También realizó el lanzamiento del plan integral “Argentina Espacial”, con la finalización del satélite Ar-Sat 1, ya listo para ser sometido a pruebas en el nuevo banco de ensayos, y el Ar-Sat 2 ya ensamblado, más el Ar-Sat 3 en elaboración.
Asistieron a esa ceremonia  los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao; el gobernador de Río Negro, Alberto Veretilnek;  el gobernador de Chubut, Martín Buzzi, y la vicegobernadora de Neuquen,  Ana Pechen, además de las máximas autoridades del INVAP, encabezadas por su titular, Horacio Osuna.

 

SE SUMAN LOS RECHAZOS AL SHOW DE CLARÍN


EMBESTIDA CONTRA CRISTINA

La función dominical de Jorge Lanata sigue siendo blanco de todas las críticas. A los cuestionamientos sobre la nula rigurosidad de su informe, se suman voces que señalan que el Grupo Clarín “busca trabajar sobre la imaginación de la gente” y que se maneja con “total impunidad”.
Por la redacción de Diario Registrado // Martes 14 de mayo de 2013 | 16:54

La embestida del Grupo Clarín contra el mandato popular de Cristina Kirchner tuvo el fin de semana último un capítulo que quedó grabado en las retinas. Lanata, mascarón de proa del poderoso emporio que comanda Héctor Magnetto, recurrió una vez más a la grandilocuencia vacía de contenido pero atiborrada de ensañamiento.

Está vez prometió mostrar una supuesta “bóveda” en la casa de la presidenta en El Calafate, aunque sólo le alcanzó para un plano con una habitación de uno por dos metros. A su vez forzó los testimonios recogidos para reinterpretarlos con evidente malicia. A falta de datos concretos, recreó el habitáculo en su estudio de televisión.

Las críticas se multiplican, incluso de periodistas como Víctor Hugo Morales quién señaló que desde el multimedio se “apela al odio” de la gente ya que el informe “no puede penetrar la inteligencia”. Por su parte, la periodista Bernanda Llorente sostuvo que en muchos países el accionar de Lanata sería “un problema de seguridad de Estado” al manifestar que en Argentina “hay demasiada impunidad por parte del periodismo”.
http://www.diarioregistrado.com/politica/74181-se-suman-los-rechazos-al-show-de-clarin-.html

La ONU distribuirá la carta de Cristina


Español: La Presidenta brinda con el secretari...

Español: La Presidenta brinda con el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon en el Museo del Bicentenario, en Casa Rosada. (Photo credit: Wikipedia)

Fuente : rosarionet

El organismo internacional dio a lugar al pedido argentino, y repartirá entre los miembros de la Asamblea la misiva enviada por la presidenta a David Cameron.

La ONU accedió a una pedido de la Argentina y distribuyó entre los miembros de la Asamblea General la carta que la presidenta Cristina Kirchner le envió al primer ministro británico David Cameron reclamando la devolución de las Islas Malvinas.

A través de una nota, la representante ante la ONU, María Perceval, había pedido al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que distribuyera la carta “como documento de la Asamblea General” en relación al programa relativo a la Cuestión de las Islas Malvinas, informó el Gobierno en un comunicado.

“A pedido de la representante ante la ONU, María Perceval, la carta que enviara Cristina Kirchner al primer ministro británico David Cameron en el 180 aniversario de la ocupación de las islas Malvinas se dispuso distribuirla entre los integrantes de la Asamblea General del organismo”, indicó el texto oficial.

La carta enviada originalmente el 3 de enero a Cameron con copia a Ban Ki-Moon sostenía que desde la usurpación en 1833, “el Reino Unido, la potencia colonial, se ha negado a restituir esos territorios a la República Argentinaprivándola así de reconstituir su integridad territorial”.

“Los argentinos de las islas fueron expulsados por la Armada Real Británica y más tarde el Reino Unido inició un proceso de implantación de población similar al utilizado en otros territorios bajo dominio colonial”, agregó la nota.

La misiva fue inmediatamente desestimada por el premier británico, que días después dijo que su gobierno estaría dispuesto a luchar si fuera necesario para conservar el archipiélago, lo que generó el repudio del gobierno argentino.

EL FRACASO DEL 8N


Fuente : REVISTAVEINTITRES

8N: El día después

 

Convocada por el Grupo Clarín y dirigentes anti K, la marcha fue masiva, pero su efecto político será escaso. Por qué la manifestación no será el punto de inflexión que imaginaron los organizadores.

El 8N fracasó. Fueron muchos, sí; pero naufragó en lo esencial: su objetivo. El 8N no será el punto de inflexión política y social que imaginaron sus organizadores. Convocada por dirigentes políticos, sindicales y sectoriales que no simpatizan con el Gobierno, una multitud llevó su reclamo-reproche-bronca-prejuicio-odio al Obelisco. Ocurrió, entonces, lo que suele ocurrir en un país normal: miles de personas expresaron su desagrado por las políticas del Gobierno en democracia y libertad. Ni más ni menos.

En un país que en el pasado se desangró en antinomias fratricidas, el dato debe ser celebrado como otro paso de madurez democrática. Resulta natural que las políticas de una gestión que se propuso extirpar tumores sociales y económicos del país choque con la resistencia de quienes ven amenazados sus privilegios. Esos sectores, sin embargo, suelen preferir las conspiraciones de salón a la rudeza de la calle. Para cubrir ese flanco se nutrieron, en esta oportunidad, de mentes rancias, retrógrados irrecuperables y el enojo circunstancial de vecinos que, sin tener ánimo destituyente, se vieron arrastrados hasta allí por una eficaz campaña político-mediática que supo explotar emociones como la sensación de inseguridad o la vulnerabilidad de los jubilados. Se sabe: los reclamos egoístas de las minorías más poderosas suelen camuflarse en proclamas políticamente correctas.
La estrategia empleada por los promotores de la manifestación fue similar a la que se utilizó durante la crisis campera del 2008. En esa oportunidad, terratenientes y productores millonarios estimularon a peones y pequeños productores que pusieron el cuerpo para resistir una modificación del sistema de retenciones. En complicidad con el sistema tradicional de medios –que pretendía asentar una advertencia a la Presidenta que acababa de asumir–, los sectores concentrados del campo pretendían ampliar su tajada en el negocio explotando la tradicional susceptibilidad de un sector proclive a la queja.
Con el combustible regado en las rutas, otros políticos y empresarios rapaces se sumaron a la estrategia de ahogar con el humo de los pastizales al gobierno neonato de CFK. Fue cuestión de soplar para que el humo llegara a Buenos Aires, caja de resonancia política de la Nación. El resto es historia conocida: parte de la clase política compró la idea de aleccionar al Gobierno de antemano, el vicepresidente Julio Cobos obtuvo cinco minutos de fama con su traición, el Gobierno perdió la elección de medio término y, dos años más tarde, Cristina fue reelecta con el mayor caudal de votos cosechado por un candidato desde la recuperación de la democracia. Muchos de esos votos, claro, provinieron de los pueblos del interior chacarero donde cuatro años antes se había demonizado a los K.
La parábola de la crisis chacarera demuestra que, en tiempos de supremacía mediática, los políticos-empresarios-ciudadanos más incautos creen que eso que ven en la tele es la realidad. Pero como ocurrió con las nutridas marchas chacareras, el 8N exhibió apenas un recorte de la sociedad. Amplificado, como entonces, por el Grupo Clarín, que realizó una extensa cobertura que pretendió vestir de épica la exhibición de los sentimientos tumultuosos, dispersos y hasta contradictorios del sector que se manifestó. Porque además de oponerse a las políticas presidenciales, ¿qué otra cosa querían manifestar los miles que el jueves a la noche se movilizaron al Obelisco? ¿“Dólar libre”, como pedían las señoras bien que desfilaban modelos adquiridos en Miami? ¿“No ser Venezuela”, como exhibían dos rubias exuberantes en su cartel? ¿Que “se vaya la yegua”, como ladraban asistentes de elegante sport? ¿Eliminar la Asignación Universal por Hijo que propicia la fornicación especulativa, según el prejuicio ignorante de clasemedieros tinellizados? ¿O abolir la Ley de Medios de la democracia, como sugerían carteles idénticos prolijamente esparcidos entre la muchedumbre?
La heterogénea integración de la convocatoria parió su fracaso: muchas de las consignas se contradecían, cuando no se anulaban, entre sí. Personas bien intencionadas con reclamos atendibles se mezclaron con golpistas, procesistas, ultramontanos, antisemitas, misóginos, conservadores y reaccionarios. Sólo una cosa unió a los que marcharon: ser anti K. Sólo eso, y una profusa campaña orquestada por el Grupo Clarín, que buscó transformar esa amalgama de planteos individuales en una coraza de sus negocios.
La manifestación, en términos retóricos y prácticos, estaba condenada desde el vamos, cuando se la convocó para que fuera lo que fue: un golpe de efecto, un espejismo que disimuló entre la muchedumbre cacerolera la penosa decadencia de sectores opositores convertidos en lobbistas del Grupo. Fue el oligopolio mediático, al fin y al cabo, quién llamó a manifestarse a través de sus medios y periodistas más relevantes, quien aportó las consignas –“seguridad, inflación, no a la re-re”–, quien ordenó que no hubiese banderas partidarias –en otro gesto de desprecio a la dirigencia política que codicia sus favores–, quien arengó a “perder el miedo” –impostando un incomprobado dispositivo persecutorio oficial– para nutrir los puntos de encuentro previstos a lo largo y ancho del país. Es Clarín, en definitiva, quien pretende –como sugirió su CEO, Héctor Magnetto– que “la gente reaccione” contra el Gobierno para proteger sus intereses corporativos.
El mandamás del Grupo se ilusionó con que una manifestación nutrida y bullanguera torcería un destino que ya fue escrito con fuerza de ley. Pero se equivocó. Por lo que se vio –y escuchó– en la marcha, nadie capitalizará –electoral, política y comercialmente– esa tumultuosa muestra de descontento. Ni la dirigencia opositora, que jugó a las escondidas durante la convocatoria, ni el oligopolio mediático que lo alumbró. El Gobierno, obligado a ratificar su liderazgo para atenuar la provocación, mantendrá el rumbo hacia el 7D (7 de diciembre), fecha en que caduca el plazo para que Clarín se adecue a la Ley de Servicios Audiovisuales. Pero el kirchnerismo cometería un error táctico si menosprecia el dato político que brotó de esa marea humana: Clarín –y sus socios menores, como La Nación– todavía poseen la capacidad de enrarecer el clima social.
No es la primera vez en la historia que el Grupo utiliza su poder de fuego para alentar –o desalentar, según sus acuerdos de turno– acciones políticas dirigidas a presionar a gobiernos democráticos. Lo advirtió Raúl Alfonsín en un histórico discurso en la Sociedad Rural, lo vivenció Carlos Menem cuando el Grupo decidió difundir los casos de corrupción que por años ocultó bajo la alfombra por un conveniente pacto de no agresión. También lo padeció Fernando de la Rúa, la Alianza, y la dirigencia política en general cuando el Grupo llamó al “voto bronca”, una operación que deslegitimó los resultados electorales de medio término de 2001 y que sirvió de antesala a la crisis que terminaría con De la Rúa huyendo del sillón presidencial. Néstor y Cristina Kirchner también supieron de lo que el Grupo puede ser capaz: la revuelta chacarera de 2008 no ocultó, como lo manifestó el ruralista Hugo Biolcati, sus intenciones destituyentes.
La influencia tóxica del multimedios llevó a que todos los gobiernos democráticos le cedieran más poder, ilusionados en que eso saciaría su sed de negocios. Se equivocaron una y otra vez. Alfonsín le cedió Radio Mitre, pero cayó en desgracia cuando se negó a transferirle el Canal 13. Menem, que le dio más radios, canales y hasta celdas satelitales, aceleró su decadencia política cuando le retaceó el acceso al mercado telefónico. Algo similar ocurrió con Kirchner, quien un día antes de concluir su mandato firmó la fusión de Cablevisión y Multicanal. Pero el Grupo quería más. Pretendía que el Gobierno le cediera una parte –o todo– el tendido de Telecom, lo que le hubiese permitido convertirse en el mayor proveedor de contenidos y distribuidor de telecomunicaciones del país. La reticencia K a propiciar semejante monstruo derivó en la rebelión destituyente de 2008.
La notoria capacidad de daño del Grupo Clarín tiene como contracara su baja eficacia a la hora de construir una opción electoral. Lo más cerca que estuvo fue en 2003, cuando promovió la candidatura de Ricardo López Murphy, un economista estrella del establishment que quedó a pocos puntos de disputar un ballottage. Consciente de sus limitaciones para inventar un líder convocante, Magnetto elucubró la marcha del 8N como una “gesta cívica y republicana” que le sirviera como muestra casi exclusiva de su poder. Por eso, desde las redes sociales –transmisores de la convocatoria– se difundió a repetición el pedido de asistir sin banderías partidarias. Incluso varias figuras políticas se plegaron a esa táctica, llamando a sus colegas a no asistir para “no contaminar” la marcha. Eso no implicó, claro, que fueran prescindentes de la convocatoria. Colgados de la estrategia del empresario, un enjambre de dirigentes opositores –desde el Pro hasta el FAP, pasando por la UCR y el PJ disidente– alentaron la manifestación con la esperanza de recoger voluntades en ese río revuelto, esperanzados con repetir la historia de 2008 con una aceptable performance en la próxima contienda electoral. Por lo visto y oído en la marcha, donde se multiplicaron las consignas antipolítica, ese sueño está lejos de fraguar.

Al margen de las pretensiones de los organizadores, el acto sirvió, en principio, para conocer mejor a los que se oponen al proyecto K. Para el Gobierno, es un dato valioso saber que entre la multitud se mezclaron seguidores de la defensora de genocidas Cecilia Pando, o que el filonazi Alejandro Biondini paseó su odio a metros del rabino Pro Sergio Bergman. En ese sentido, fue interesante la experiencia realizada por el programa 6, 7, 8 de la televisión pública, que les puso micrófono en vivo a los manifestantes. El reguero de lugares comunes, consignas huecas y prejuicios expuesto por muchos de los entrevistados explicó por qué TN, canal oficial de la marcha, sólo pusiera al aire reclamos previamente editados. La consigna obvia: evitar que la sinceridad brutal de los asistentes arruinara una puesta en escena tan cuidada.
El Gobierno obtuvo parte de su fortaleza política a partir de los contrastes. No hubiese sido posible avanzar en la ampliación de derechos sin enfrentar la ira de instituciones confesionales. Tampoco se habría revertido la impunidad del genocidio sin la decisión de afrontar la reacción de los cómplices civiles de la dictadura. Era natural que, con el tiempo, algunos de esos sectores se encontraran en un espacio común: la fobia a los K. La marcha del 8N demostró, pese a los temerarios presagios difundidos por sus promotores, que la democracia argentina se consolidó al punto de tolerar incluso las manifestaciones de los ciudadanos más intolerantes. Pero también se robusteció lo suficiente para establecer que serán las urnas, y no los espejismos mediáticos, las que definirán nuestro destino.
_______________________________________________________________________________

“Verdaderos dirigentes”
Los verdaderos dirigentes se conocen en los peores momentos.” Horas antes de la masiva movilización del jueves, la presidenta Cristina Fernández parecía contestar con antelación a quienes cuestionan las políticas oficialistas.

La mandataria participó en Ezeiza de la inauguración del Centro Cultural Amigo Néstor. En ese marco, sin referirse a la marcha, agregó: “En épocas de bonanza es fácil dirigir un país, pero hay que dirigirlo cuando todo se venía abajo, como en el 2003, en el 2008 o en el 2009”, en obvia alusión a la situación post 2001, el conflicto con las patronales rurales y los coletazos de la crisis internacional.
Cristina Fernández añadió que el ex presidente, su marido, le transmitió “no aflojar jamás, ni en los peores momentos, que son cuando se conocen los verdaderos dirigentes”, y consignó que si él hubiese elegido una forma de morir, seguramente hubiese elegido la que finalmente fue, “luchando”, que es como “todos lo recuerdan, con la cabeza erguida y haciéndose cargo”.
“Hoy más que nunca el gran homenaje para él es seguir tirando para adelante, por más vivienda, más educación, más industria, más democracia”, señaló la primera mandataria.
En su discurso, la Presidenta destacó el crecimiento de Ezeiza y la cantidad de obras que se hicieron en la ciudad desde el 2003 a la actualidad. “Hemos llegado con trabajo, viviendas, rutas, autovías, rutas aéreas”, dijo y remarcó en particular el crecimiento del Parque Industrial Canning, que cuenta con 37 empresas, de las cuales 12 son de capitales nacionales. Entre ellas, destacó una firma que producirá eco-doplers y que en diciembre presentará el primer prototipo de origen nacional que se fabrica en América latina.
La Presidenta eligió mostrar aspectos de su gestión como respuesta a la movida opositora que llevó miles de personas ayer a varias ciudades del país.
_______________________________________________________________________________

La marcha de la bronca
Por Tali Goldman y Franco Mizrahi
Eran las 19.30 del jueves 8 de noviembre. La temperatura superaba la barrera de los 30º y un vaho envolvía el microcentro porteño, el epicentro de la marcha de protesta que aglutinó a importantes sectores de la clase media de la ciudad de Buenos Aires. Para paliar el calor, entre abanicos, varios de los manifestantes que decidieron salir a la calle disfrutaban cuartos de helado en vasos de telgopor y esperaban que el reloj marcase la hora señalada: las ocho de la noche.
Familias, parejas jóvenes y adultas, jubilados, estudiantes y hasta piqueteros del MJD desbordaron las calles céntricas. “El 8N todos al Obelisco” rezaban los carteles pegados en la plaza de Retiro. Y los “fieles” se congregaron cual peregrinos.
Una postal grafica lo ecléctico de la protesta: en plena avenida 9 de Julio, el rabino y legislador Pro Sergio Bergman se manifestaba a pocos metros de distancia del reconocido nazi Alejandro Biondini, quien cantaba –paradójicamente– junto a la multitud: “Se va a acabar, se va acabar, la dictadura de los K”. Incluso, uno de sus acompañantes –con su cara tapada con un “cuello polar”– hacía el saludo que eternizó a Adolf Hitler. A todo esto, Bergman estaba frente a un cartel que decía: “Shalom, justice, libertad” y los manifestantes, sin reconocer a Biondini, le hacían gestos cómplices y lo aplaudían. Como lo siguieron haciendo durante las tres horas que se extendió el evento.
A las 20.30, la multitud que se había congregado en el Obelisco marchó por Diagonal Norte hacia Plaza de Mayo, donde convergieron con una extensa columna de gente que sostenía una bandera argentina de cientos de metros. Cantaban el Himno, y coreaban “Si este no es el pueblo, el pueblo dónde está” además del clásico antiK: “Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Cristina que lo mira por TV”. Quienes marcharon exhibieron su descontento con el cepo al dólar, con la inflación y con la inseguridad, como lo mostraban los carteles que sostenían. Así lo reflejó uno de los testimonios que recogieron estos cronistas: “No se respeta la seguridad jurídica –dijo una señora de aproximadamente 60 años–, ni los derechos adquiridos, ni la propiedad privada. Hay confiscación de nuestros impuestos y no podemos comprar dólares”, se quejó. Su compañera de protesta acotó: “No sólo nosotras no podemos. Esto afecta también a nuestros hermanos latinoamericanos, que trabajan como personal de servicio y no pueden girar dinero a Paraguay ni a Perú”.
Eduardo Amadeo, diputado del peronismo federal, y Marcelo Meis, lopezmurphista y ex legislador del Pro, fueron dos de los políticos que se animaron a marchar. Mientras que por el Pro estuvieron el ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chain; el presidente del partido, Humberto Schiavoni; el referente de esa fuerza en Lanús y ministro de Hacienda de Macri, Néstor Grindetti, y el diputado porteño Martín Ocampo. No es para menos, el líder del partido, Mauricio Macri, había convocado a la marcha y hasta financió gran parte de las banderitas argentinas que repartían por doquier. También fue parte de la manifestación el piquetero del MJD Raúl Castells.

“Clarín no miente”, “Basta de Korrupción” y “No a la re-reelección” eran las consignas más repetidas. “Cristina, largá el micrófono y ponete los audífonos”; “Oyarbide, con la suerte que tenés para los sorteos, jugá al Quini!!”; “Clarín informa, el gobierno miente”, fueron otros de los tantos carteles divisados entre la multitud. No hubo críticas contra la gestión porteña ni bonaerense.
Tan diverso fue el reclamo de los caceroleros que hasta parodiaron la confiscación de la Fragata Libertad con un “tren de la alegría” caracterizado como barco. Mientras el vehículo avanzaba a paso de hombre, otros manifestantes gritaban: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Muchos de los “militantes del 8N” decidieron estampar el lema del cántico en su remera.
Eran cerca de las 22 cuando parte de los manifestantes comenzó a retirarse. No obstante, cual desfile, otros nuevos caceroleros ingresaban a la Plaza de Mayo por Diagonal Norte. El público se renovaba a cada momento, por lo que el cálculo de los presentes se torna dificultoso. Lo cierto es que una de las tantas “Argentinas” decidió marchar para expresar su bronca.
Un párrafo aparte merece la mayor canallada de la noche. Sucedió a pocos metros del Cabildo, donde estaba ubicado el móvil de C5N y el cronista Néstor Dib realizaba su trabajo. Mientras el periodista hablaba a cámara fue agredido por la espalda por un manifestante de la marcha “por la democracia”. El agresor fue inmediatamente detenido.

 

La maniobra de los cipayos : El armado político detrás de las preguntas a la presidenta en Boston


 

Hubo panfletos con un cuestionario armado y denuncias de una asociación de fondos buitre que acusaban al gobierno por violar la libertad de expresión y atacar al Grupo Clarín. Como en Nueva York, se convocó a cacerolear.

Español: La presidenta Cristina Fernández en s...

Español: La presidenta Cristina Fernández en su despacho de Casa Rosada, saluda los argentinos con motivo de los festejos de despedida del año 2011 (Photo credit: Wikipedia)

Por:
INFOnews

Panfletos con una descripción sesgada de la realidad económica y social en el país que sugerían qué preguntar. Correos electrónicos convocando a un cacerolazo a los ciudadanos argentinos residentes en Boston. Una agrupación de fondos buitre que reclama contra la Argentina manifestando en la puerta y un militante y ex funcionario del PRO que reconoció que las preguntas de los estudiantes fueron coordinadas de antemano.

Un ex funcionario del PRO coordinó a los alumnos argentinos que interrogaron a Cristina.
Un ex funcionario del PRO coordinó a los alumnos argentinos que interrogaron a Cristina.

Ese es el trasfondo que dejó la última actividad de la presidenta Cristina Fernández en los Estados Unidos, donde enfrentó lo que en los papeles era un diálogo con estudiantes de la Escuela de Gobierno de una de las universidades más prestigiosas del mundo, pero en los hechos terminó siendo algo muy parecido a un acto político destinado a cuestionar no sólo su figura sino también su programa de gobierno.

“La libertad de expresión está en peligro en la Argentina. La presidenta Cristina Kirchner se niega a ofrecer conferencias de prensa, ataca a los medios que se le oponen y demoniza a los opositores que piensan distinto que ella. El acceso a la información es esencial en la democracia. Sin embargo, los ciudadanos argentinos encuentran cada vez más dificultades para acceder a esa información. Por eso le pedimos que tome un minuto de su tiempo para hacerle las preguntas que la gente en la Argentina no puede realizar a sus gobernantes”.

 

CFK: “El pago del Boden 12 marca un ciclo histórico en el desendeudamiento de la Argentina”


 

Español: La presidenta Cristina Fernández en s...

Español: La presidenta Cristina Fernández en su despacho de Casa Rosada, saluda los argentinos con motivo de los festejos de despedida del año 2011 (Photo credit: Wikipedia)

Fuente : Pagina/12

Durante el 158 aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la presidenta Cristina Kirchner señaló que el pago del último vencimiento del Boden 2012, que se terminará de abonar mañana, “es el dinero que debían devolverle los bancos a los ciudadanos”, sostuvo que esa cancelación se lleva a cabo “pagando rigurosamente y sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos”, y graficó que “desde 2002, la deuda pública en moneda extranjera descendió del 92 por ciento al 8,4 por ciento del Producto Bruto Interno”. Indicó, también que el mundo asiste a “una formidable crisis especulativa como pocas veces se vio”, que es la raíz de los “inconvenientes económicos internacionales en Europa y los Estados Unidos”, y aseguró que aquello “se parece mucho a la Argentina de 2001 con el megacanje y el blindaje”. Además, Cristina anunció un aumento del 11,42 por ciento en los haberes jubilatorios a partir del 1º de septiembre.

Los 2.300 millones de dólares del Boden 2012 serán abonados mañana y corresponden a la última cuota de esa herramienta financiera puesta en marcha por el gobierno de Eduardo Duhalde, como bono de 10 años ideado para solucionar al corralito y la pesificación asimétrica de los bancos, que le demandó al Estado argentino una erogación total de 19.600 millones de dólares, entre capital e intereses abonados.

La política de desendeudamiento llevada adelante por el gobierno fue destacada por Lorenzino, quien sostuvo que Argentina honró sus compromisos de deuda sin aplicar “políticas de ajuste”, que fueron el recetario del FMI para el país en los años 90´, y que hoy inundan las recomendaciones para los países europeos, que no logran salir de la crisis de endeudamiento.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-200161-2012-08-02.html

 

EL TITULAR DEL COMITE DE DESCOLONIZACION HABLO CON PAGINA/12 DE LA DISPUTA SOBRE LAS ISLAS MALVINAS “La soberanía le corresponde a la Argentina”


Fuente : Pagina/12

Imagen: Télam

Diego Morejón destacó que la presentación de Cristina Kirchner “le da la importancia jurídica y política que debe tener” al organismo que conduce. Reprochó el Reino Unido su “agresividad” y advirtió sobre la necesidad de reformular las Naciones Unidas.

Por Victoria Ginzberg

Desde Nueva York

El despacho es amplio. Tiene una gran mesa de escritorio y unos silloncitos. Es luminoso y a pesar de estar un piso alto no tiene una gran vista de Nueva York, sólo el edificio de enfrente. En la pared está la foto del presidente Rafael Correa. Aquí trabaja el representante de Ecuador ante las Naciones Unidas, Diego Morejón, que es también el titular del Comité de Descolonización, en el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner reclamó el jueves por la soberanía de las islas Malvinas. “La agresividad inglesa y la imposición son cosas que no deben ocurrir”, asegura Morejón en una entrevista con Página/12.

–¿Se sorprendió cuando Cristina Kirchner pidió hablar ante el comité, dado que es un foro al que no concurren presidentes?

–Me sorprendió gratamente, porque el hecho de tener a la Presidenta es la demostración de la valoración que ella tiene hacia el sistema de Naciones Unidas y a la función del Comité de Descolonización en particular. Que un presidente venga le da la importancia jurídica y política que debe tener.

–Además de las Malvinas, ¿qué otros casos complicados trabajó el comité?

–El comité tiene mandato para funcionar hasta 2020. Porque en este siglo no debemos seguir hablando de colonias, me parece fuera de todo enfoque lógico, justo, jurídico y sobre todo humano que existan colonias. Ahora hay solamente dieciséis territorios no autónomos. Hay cuatro “potencias administradoras”. Son Estados Unidos, Francia, Nueva Zelanda y el Reino Unidos, la que más tiene.

–El caso de Malvinas parece ser complejo…

–Es totalmente complejo. Hay cuatro casos especiales: el de Malvinas, Gibraltar, Sahara Occidental y Puerto Rico. Son los cuatro casos especiales que el comité analiza cada cierto tiempo, en el que se recogen testimonios de los peticionarios y se hace un balance y un análisis y se establece una resolución de las Naciones Unidas favorable a continuar dialogando. El caso de Malvinas es especial, especialísimo, porque aquí se habla de soberanía. Los malvinenses o falklandeses, como el señor Roger Edwards, que habló ante el comité, dicen que hay un 95 por ciento de independencia de los ingleses, que tienen su propia moneda, su propia forma de vida, su propio crecimiento económico. La regulación 1514 habla de autodoterminación y de integridad territorial, que es lo que defiende Argentina. Por eso, el caso es sui generis. Lo que hace el comité es tratar de apoyar los esfuerzos de la Argentina para lograr un diálogo con respecto a la soberanía, que le corresponde a la República Argentina.

–¿Pero cómo se hace si el Reino Unido no acata las resoluciones que hay sobre el tema, que son muchas?

–Son 40.

–¿Entonces hay algún otro mecanismo? ¿Cómo se sigue?

–Ahí viene la diplomacia fina. Los procesos bilaterales de negociación, los procesos de aproximación. Por eso es muy importante que la Presidenta haya venido, porque le está dando mucha importancia al foro de negociación multilateral que son las Naciones Unidas. El pedido permanente de sentarse a negociar con Inglaterra tiene más eco aquí que en ninguna otra parte. Este sería el camino para abrir espacios negociadores, países que acerquen posiciones. Todos son juegos geopolíticos.

–Pero no parece haber mucha voluntad de parte del Reino Unido.

–Ha demostrado todo lo contrario a voluntad de negociación. Incluso el Comité de Descolonización para ellos no existe y cuando quieren sí existe. Inglaterra tiene una proyección guerrerista de toda la vida; su historia ha sido prácticamente teñida en sangre, sus conquistas. La muy valiente declaración del canciller (Héctor) Timerman hace unos meses aquí en Naciones Unidas sobre la militarización de las Malvinas fue una cosa evidente, imposible de refutar. Inglaterra no ha podido contraargumentar lo que ha dicho Argentina.

–¿Cómo influye el tema de la libre determinación de los pueblos. El referéndum que han anunciado los isleños podría complicar una eventual negociación o modificar la postura del comité?

–Tratan de complicar la negociación. Pero el territorio es argentino. Ecuador parte de esa base, en esto hablo como ecuatoriano, no como presidente del comité. El Ecuador defiende el estatus de la soberanía argentina sobre las Malvinas. Los señores, señoras y niños que viven en las Malvinas son unos ciudadanos que de algún lado vinieron, pero el hecho de autodeterminarse ahí no le da al territorio una nacionalidad. Por eso el caso es sui generis, porque si los que están ahí son apátridas y dicen que quieren ser ingleses, sería un proceso propio del Comité de Descolonización. Estos optaron por ser ingleses, entonces tienen pasaporte inglés, manejan por la derecha, toman té a las cinco y hablan perfecto british. Ahora, según el señor Edwards ellos son ellos, pero son británicos en esencia.

–Por eso es que Argentina plantea que se respetarán los intereses de los isleños, pero no sus deseos.

–Argentina aplica lo jurídico y en muchas ocasiones también lo moral. La agresividad inglesa y la imposición son cosas que no deben ocurrir.

La Presidenta argentina dice que hay resoluciones de la ONU de primera y de segunda o miembros de la ONU de primera y de segunda, que pueden cumplir o no las resoluciones. ¿Qué cree usted?

–El funcionamiento de las Naciones Unidas es altamente frustrante. El máximo organismo debe ser la Asamblea General, que componen los 193 estados miembros, pero es al revés: tenemos un órgano de menor jerarquía, el Consejo de Seguridad, como el más importante. Aparte, tiene una estructura que no responde ya al siglo presente, ese consejo se creó cuando había 50 estados miembros y con cinco miembros permanentes que a todo dicen sí o no; ahí está Inglaterra. Las resoluciones de la Asamblea General no son vinculantes y las del Consejo de Seguridad sí, son obligatorias.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-196553-2012-06-17.html

Agustín Rossi : “hace mucho que dejamos de comprar espejitos de colores: ¿cómo puede ser que España tenga menos ‘Riesgo País’ que la Argentina, cuando está haciendo un ajuste contra el pueblo español”


Fuente : La Gazata Mercantil

El presidente del bloque del oficialismo en Diputados subrayó que la votación se dio “porque la Presidenta tomó la fuerte decisión política” de expropiar las acciones de Repsol en YPF.

Rossi : “Con aplausos o huevazos, siempre defendimos nuestras convicciones

El titular del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, destacó hoy (jueves 3) que los integrantes de su bancada “con aplausos o con huevazos, siempre defendimos nuestras convicciones”.

Lo hizo durante su intervención para cerrar el debate previo a la aprobación por abrumadora mayoría del proyecto de expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF, todas en poder de la española Repsol.

“Hoy estamos aquí porque la Presidenta tomó la fuerte decisión política de nacionalizar la empresa nacional petrolera”, apuntó Rossi, quien agradeció como Cristina Kirchner “el apoyo de la oposición a este proyecto”.

No obstante, advirtió que el oficialismo no se olvidó de que “hace dos años en este mismo Congreso la oposición no permitió que se aprobara el Presupuesto y la Presidente gobernó durante 2011 sin Presupuesto”.

El diputado kirchnerista remarcó también que YPF “financió el crecimiento de Repsol en todo el mundo, esa es la verdad”.

Y subrayó que el modelo político que encabeza la presidente “incluye una Argentina industrializada y un mercado interno fuerte ¿Cómo se puede sostener qué no invertimos en energía si crecimos un 8 por ciento durante nueve años?”, se preguntó.

Para Rossi no se puede desperdiciar la posibilidad de que YPF “imvierta su rentabilidad en más inversión y más investigación, lo que implicará más exploración, más explotación, más ciencia y más tecnología”, aseguró.

“Queremos una YPF ágil, que no de pérdidas, porque YPF es la principal empresa argentina. Por eso con este proyecto volvemos a hacer con la Nación y las provincias un organismo que planifique las políticas en materia de inversión y producción”, sostuvo el legislador santafesino.

Según Rossi, “muchos agradecieron a la historia por estar aquí en este momento” aunque aclaró que, para él, “hay que darle a la historia lo que es de la historia y a la Presidenta lo que es de la Presidenta: porque hoy estamos acá por la decisión de la Presidenta”, subrayó.

En su discurso Rossi recordó que hubo golpes de Estado “con olor a petróleo, guerras en el mundo con olor a petróleo y hoy hay una situación internacional en la que el petróleo funciona como un commoditie (porque) el precio no es por oferta y demanda, porque el 80 por ciento de las empresas que manejan el precio son financieras y el 20 restante, petroleras”, reveló.

En este sentido, puso el ejemplo de la agencia de inversión J.P.Morgan, “que elabora el ‘Riesgo País’ y a su vez tiene acciones en Repsol; por lo que uno se pregunta, ¿cómo no va a aumentar el riesgo país cuando la presidenta anuncia la nacionalización de Repsol?”

Según el titular de la bancada del oficialismo en la Cámara baja, “hace mucho que dejamos de comprar espejitos de colores: ¿cómo puede ser que España tenga menos ‘Riesgo País’ que la Argentina, cuando está haciendo un ajuste contra el pueblo español”, volvió a preguntarse.

http://www.gacetamercantil.com.ar/notas/15753/rossi-con-aplausos-o-huevazos-siempre-defendimos-nuestras-convicciones.html

La “explotación ilegítima” en Malvinas suma rechazos


Fuente : Pagina/12

CONFLICTO BILATERAL

La empresa British Petroleum informó que “no participa en actividades de exploración de hidrocarburos en la región” de las Islas Malvinas “ni tiene planes de hacerlo en el futuro”. Lo hizo en una nota enviada a la Cancillería argentina en respuesta al reclamo del Estado Nacional “contra las empresas que realizan o pretenden realizar exploración y explotación ilegítimas de hidrocarburos en aguas del Atlántico Sur

El Ministerio de Relaciones Exteriores celebró la nota enviada por la British Petroleum, a tres semanas de haber anunciado que la Cancillería en coordinación con otras áreas del Gobierno Nacional realizaría presentaciones administrativas, civíles y penales contra las empresas petroleras, logísticas y financieras que intervienen en las “ilegítimas actividades de exploración” sobre el área marítima de las Islas Malvinas, “desconociendo la legislación argentina y las resoluciones de las Naciones Unidas”.

Durante aquel anuncio, el canciller Héctor Timerman criticó al Reino Unido por “otorgar licencias para explorar zonas en conflicto y poner en riesgo de un accionar ilegítimo a las empresas que operan” y resaltó que la medida, anticipada por la presidenta Cristina Kirchner durante su discurso en la apertura de la Asamblea Legislativa, reafirma que “Argentina sólo va a recurrir al camino legal, a la espera de que se cumpla con la ley”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-191549-2012-04-10.html

Argentina iniciará acciones contra petroleras que operan en Malvinas


Fuente : infobae

El canciller argentino, Héctor Timerman, anunció que se asumirá la “custodia de los recursos naturales“. Las medidas recaerán contra las firmas que realizan exploración y las que les brindan algún tipo de asistencia

Crédito foto: NA

 

 

El funcionario informó, en una conferencia de prensa, que las nuevas medidas se adoptarán por “orden de la presidente Cristina Kirchner“. “Este Gobierno no va a dejar pasar un solo día sin llevar adelante una acción ante un juzgado local o internacional que nos permita proteger los recursos naturales“, subrayó.

 

Timerman adelantó que se tomarán “acciones administrativas, civiles y penales”contra las petroleras que iniciaron tareas de exploración en las Islas Malvinas con licencias otorgadas por Gran Bretaña y consideradas “ilegítimas” por Buenos Aires.

 

“La Cancillería creó un equipo propio de expertos legales que estará llevando adelante estas tareas”, señaló y explicó que se remitirán notificaciones para que las firmas vinculadas con la exploración de hidrocarburos en el Atlántico Sur respeten la resolución de la ONU que obliga a Londres a negociar con la Argentina la soberanía del archipiélago.

 

El jefe de la diplomacia argentina aseguró que su país tratará “por todos los medios de castigar y de tratar de que las leyes se apliquen”. El plan de acción se pondrá en marcha “en forma inmediata”, aunque no aclaró cuántas compañías estarán implicadas.

http://america.infobae.com/notas/46386-Argentina-iniciara-acciones-contra-petroleras-que-operan-en-Malvinas

AGUANTE CRISTINA!


Español: La presidenta Cristina Fernández en s...

Image via Wikipedia

La Presidenta será operada por un “carcinoma papilar” el 4 de enero

Fuente : Pagina/12

El Secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, informó que la presidenta Cristina Kirchner tomará licencia médica para someterse a una intervención quirúrgica, tras haberse detectado un carcinoma papilar en la glándula tiroides. Scoccimarro agregó que en estudios específicos realizados hoy se constató “la inexistencia de metástasis”. La operación a la mandataria se realizará en el hospital Austral, donde permanecerá internada durante 72 horas, y luego continuará con licencia hasta el 24 de enero. Durante esos días, el vicepresidente Amado Boudou quedará al mando del Ejecutivo.

El secretario de Comunicación Pública de la Nación dio a conocer el comunicado emitido por la Unidad Médica Presidencial de la Nación, en el que se informa que “como resultado de controles médicos rutinarios a los que se sometió la presidenta Cristina Fernández el pasado 22 de diciembre se detectó la existencia de un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de su glándula tiroides”.

Y agrega: “Debido a ello, hoy se efectuaron los estudios específicos y se constató la ausencia de compromiso de los ganglios linfáticos y la inexistencia de metástasis. Se concluye que la localización de la enfermedad está circunscripta en la mencionada glándula”.

Scoccimarro explicó, según lo explicita el comunicado, que “se realizará una intervención quirúrgica” y detalló que “habiéndose completado durante esta jornada la realización de los estudios prequirúrgicos correspondientes, se programó la intervención para el miércoles 4 de enero en el Hospital Austral, con un tiempo probable de internación de 72 horas y de convalecencia de 20 días”.

“La operación estará a cargo del doctor Pedro Sacco y su equipo. El mencionado profesional se desempeña como Jefe del Departamento de Cirugía del Hospital Austral y como Jefe del Servicio de Cabeza y Cuello del Instituto de Oncología ‘Dr. Ángel Roffo‘ de la Universidad de Buenos Aires“, señala el comunicado de la Unidad Médica Presidencial de la Nación, que lleva la firma de los doctores Luis Buonomo y Marcelo Ballesteros.

http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-184272-2011-12-27.html

Elecciones: lo que se publica para que el kirchnerismo “no gane”


Preparativos para que asuma como Presidenta de...

Image via Wikipedia

Fuente : Tiempo Argentino

Clarín centra sus esfuerzos en minimizar el triunfo de Jorge Sapag en Neuquén y enfatizar que se trató de una victoria sobre “un radical K”, tratando de desvalorizar que el gobernador es un aliado del gobierno nacional.

El resultado de las elecciones en Neuquén, con la victoria del candidato del Movimiento Popular Neuquino (MPN), el reelecto Jorge Sapag, quien también anticipó que la provincia “en octubre votará masivamente por Cristina Fernández”, fue presentada por los medios dominantes, en especial Clarín, como el triunfo de un político “no K” antes que como una importante imposición a favor del kirchnerismo.
Lo primero que hace el diario es minimizarlo en su agenda: si bien coloca el tema en tapa, lo hace con un cuadro relegando la noticia por lo menos al cuarto o quinto lugar en importancia. En la volanta, el medio anuncia: “Avanza el calendario electoral”. Para Clarín, teniendo que admitir una victoria que favorece al kirchnerismo, el tema queda circunscripto a “una elección más”, por lo menos en tapa. La bajada también marca cómo sigue la estrategia discursiva de Clarín: “El gobernador del Movimiento Popular Neuquino venció a Farizano, un radical K.” Entonces, Clarín les dice a sus lectores, falazmente, que el triunfo de Sapag es una victoria negativa para el kirchnerismo, obviando el apoyo del mandatario neuquino al gobierno nacional. En la página 10, el diario titula: “Sapag ganó por un amplio margen y logró la reelección en Neuquén”. En la bajada, Clarín “recuerda” mencionar en qué lugar se ubica Sapag en el escenario político nacional: “Es un aliado de la Casa Rosada y derrotó a una lista que unió a los K, la UCR y el PRO”. En el encabezado de la nota, el diario vuelve a insistir en separar el triunfo de Sapag del kirchnerismo: “El gobernador Jorge Sapag (Movimiento Popular Neuquino) consiguió la reelección con una ventaja holgada sobre el frente encabezado por la UCR y el kirchnerismo…”
En el caso de La Nación, el medio admite con mayor facilidad que Clarín al gobernador neuquino como un político afín al kirchnerismo, y titula en tapa: “Sapag, aliado del Gobierno, triunfó en las elecciones de Nuequén”. En el encabezado, señala: “Jorge Sapag, un gobernador aliado al kirchnerismo, imponía anoche su reelección al vencer con comodidad a Martín Farizano, radical, que encabezó una coalición de partidos que también  respaldan a la presidenta  Cristina Kirchner.” Sin embargo, el editorialista Carlos Pagni se esfuerza por tranformar la elección  de Neuquén en una “derrota” del kirchnerismo y enfatiza: “A Jorge Sapag, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), le sirvió de poco ser tributario del gobierno nacional (…).La novedad es otra: el kirchnerismo deberá ajustar sus ilusiones.
La derrota de Farizano y Parrilli se agrega a la serie de fracasos que viene sufriendo la Presidenta en su intento por rediseñar la política en el país, aun allí donde esa política le es dócil.”
Página/12 en tapa destaca a Sapag como un gobernador “con afinidad kirchnerista”, quien “ganó su reelección frente a Martín Farizano, otro candidato de buena sintonía con el gobierno nacional”.<

La campaña de Rocca-Junto con Héctor Magnetto construye candidatos y defiende privilegios corporativos


La relación de Paolo Rocca con el Gobierno Nacional nunca fue cordial. En el mundo empresario aseguran que el distanciamiento irreversible comenzó por un supuesto apoyo financiero del factótum del Grupo Techint a la campaña presidencial de Roberto Lavagna. El hecho, sin embargo, no le impidió desgranar elogios a Néstor y Cristina Kirchner hacia mediados de 2007, incluido un público agradecimiento, cuando necesitó de sus gestiones ante el presidente venezolano Hugo Chávez por la nacionalización de Siderúrgica del Orinoco (Sidor). Desde entonces, Paolo dedicó buena parte de su tiempo a los trebejos de la política. Su última celada fue el apoyo a la frustrada candidatura presidencial del radical Ernesto Sanz, operada por Luis Betnaza, director ejecutivo del grupo y hombre al que colocó en la vicepresidencia primera de la Unión Industrial Argentina (UIA).
La jugada política es consecuente con la fuerte ofensiva que lanzó, acompañado por Héctor Magnetto desde la Asociación Empresaria Argentina (AEA), donde Rocca y Magnetto colocaron como mascarón de proa a Jaime Campos. Ahora, acompañado por un sector de la UIA y el núcleo duro de AEA, intenta resistir el rol activo del Estado en las empresas con integración accionaria del sector público. La decisión del Gobierno, que modificó el esquema de participación en las compañías donde la Anses tiene inversiones mediante el Decreto 441, busca alinear el interés privado con el público. Una alternativa que, al decir de los hechos, contradice la historia del Grupo Techint.

Dictadura y menemato. Los requisitos antimonopólicos en las licitaciones de la era menemista nunca se hicieron efectivos. En la práctica, fueron fácilmente desvirtuados. Uno de los ejemplos más notorios fue la adquisición por parte de Acindar de las tenencias accionarias –en poder del banco Chartered West LB Ltd. de Gran Bretaña– en Aceros Paraná –la ex Somisa–. La maniobra le permitió el grupo comandado por Paolo Rocca quedarse con la mayoría accionaria de la principal productora de acero y derivados del país. En los hechos, las privatizaciones se constituyeron en un nuevo “traje a medida”, esta vez estampado con motivos democráticos, para los mismos actores económicos que se habían consolidado al amparo de la represión obrera y de la política neoliberal de la dictadura cívico-militar.
Al promediar la dictadura, las reformas neoliberales y los “negocios privados” avalados por el Estado impulsaron al conglomerado de Rocca. El aumento de la inversión pública con obras de infraestructura y la concesión viales por el sistema de peaje, sumados a las privatizaciones periféricas y los fuertes subsidios para la promoción industrial de sectores considerados estratégicos por el complejo militar-estatal –como la siderurgia– beneficiaron al grupo. Hacia fines de los años de plomo, los seguros de cambio, la estatización de la deuda externa y la licuación de los pasivos locales les garantizarían a los grupos concentrados la irreversibilidad de los hechos. Durante el alfonsinismo, devenidos en “capitanes de la industria”, presionarían a una democracia débil para conseguir la impunidad por lo actuado.
Hacia fines de los noventa, al igual que otros holdings, el grupo liderado por Paolo Rocca dominaba un conglomerado de sociedades vinculadas y/o controladas que abarcaba concesiones viales, la generación, distribución y transporte de energía, las telecomunicaciones y el transporte ferroviario. Al igual que las familias Macri, Soldati, Pérez Companc y Roggio, el desguace de YPF le permitió al factótum de AEA avanzar en el negocio petrolero mediante la adquisición de activos y de áreas de explotación. En la práctica, la captura de activos y concesiones de servicios públicos le facilitó, directa o indirectamente, un mayor grado de integración de sus actividades. El proceso implicó integrar, en los casos de Techint y Acindar, la producción y distribución de energía eléctrica y gas, insumos fundamentales de su producción.

La otra historia. El relato oficial señala que Paolo, el menor de los hermanos Rocca, nació en Milán en 1952. El tercer hijo de Roberto Rocca y Andreina Bassetti siguió al primogénito Agostino y a Gianfelice. Quienes lo conocen aseguran que detrás de una apariencia tranquila se esconde una personalidad implacable y fría cuando se trata de hacer negocios. En el grupo empresario aseguran que reparte su tiempo entre Milán y su casa de San Isidro, los cuarteles generales desde donde comanda los negocios del grupo. Su currículum académico incluye un diploma en Ciencias Políticas en la Universidad de Milán y un máster en negocios en la Universidad de Harvard. Su arribo a la conducción del holding se concretó en 2001, luego del fallecimiento de su hermano Agostino.
La otra cara de la historia es la que liga la familia Rocca, en la Italia fascista, con la Banca Commerciale, la poderosa entidad peninsular que controlaba en la década del treinta la firma Dálmine, siderurgia donde hizo sus primero pasos Roberto y que bajo los auspicios de Benito Mussolini –en el marco del Istituto per la Ricostrusione Industriale (IRI)– se convertiría en una de las principales acerías de Europa y en un socio clave del complejo militar-industrial de la Alemania nazi. Las relaciones con el Duce llevaron a Roberto a desempeñarse en Confindustria, firma estratégica de la maquinaria bélica italiana. Sin embargo, el despegue de los Rocca llegaría con el final de la guerra, cuando se funda en Italia la Compañía Técnica Internazionale Techint, afincada desde 1946 en nuestro país como Techint Cía. Técnica Industrial S.A. y que tendría en Dálmine Siderca y Propulsora Siderúrgica sus buques insignias.

Hoy como ayer. El Grupo Techint mantuvo durante la dictadura vínculos privilegiados con el Estado y estrechas relaciones con el sistema financiero. El primer factor le permitió operar en condiciones oligopólicas, fijar precios y acrecentar ganancias. El segundo le posibilitó explotar el diferencial entre las bajas tasas de interés internacionales y los altos rendimientos locales. Además, la diversificación le posibilitó reorientar inversiones hacia actividades más rentables, según la necesidad del momento.
A fines de la dictadura, muerto el patriarca, el holding registraba una franca expansión. Las petroleras Tecpetrol SA, Golfo Petrolera SA, Cañadón Piedras, Progreso Perforaciones Petroleras, Tecminera, Consorcio de Comunicaciones Patsa, Metalúrgica Metanac, y las constructoras Tauro y Mudar, además de Nuclear, abocada al negocio de las plantas nucleares, engrosaban el tejido de firmas vinculadas y controladas. Los años noventa tampoco le fueron esquivos. La adquisición de Somisa terminó de catapultar al grupo en la producción de aceros planos y tubos sin costura.
El viernes pasado, el GrupoTechint, con Paolo Rocca a la cabeza, volvió a dar muestra de las condiciones prebendarias con las que consolidó su poder económico. Lo hizo al negarle al Estado los derechos políticos que le otorgan la tenencia de casi el 26 por ciento de la acciones de Siderar. Una posición fiel al modelo económico que le permitió, sea en dictadura o democracia, alimentar ganancias extraordindarias.

La reconstrucción del discurso económico


 

Por Matías Kulfas

A aquellos que tengan interés en estudiar la economía fantasiosa les aconsejo que recurran a la biblioteca del Ministerio de Economía y pidan un ejemplar de los tomos del documento “Argentina en crecimiento”, elaborado a mediados de los ’90 bajo la coordinación del entonces viceministro Llach. Hagan el ejercicio de comparar las proyecciones que allí se presentan con la realidad que vivió la Argentina durante el segundo lustro de los ’90. La economía fantasiosa está a la vuelta de la esquina

 

FUENTE:

Contraeditoria

 
La reciente publicación de la columna de opinión de Juan Llach en La Nación (“Una economía fantasiosa”, 11/8/2010) y la gentil invitación de los editores de Contraeditorial, me llevaron a escribir estas líneas que intentan ir un poco más allá del contenido del artículo en cuestión. La argumentación de Llach (ex viceministro de Economía de Menem-Cavallo y ex ministro de Educación de De la Rúa) es un interesante disparador acerca de las formas que adopta la construcción del discurso económico para ciertos sectores del arco ideológico-conceptual. Considero relevante analizar el enfoque de Llach en al menos tres dimensiones. La primera tiene que ver con la contextualización histórica y la mirada de largo plazo asociada a la actual fase de la economía argentina, aspecto sobre el cual Llach hace pocas pero relevantes menciones. La segunda, con el grado de coherencia entre el título y el mensaje integrador de la columna y los diferentes aspectos que se van desgranando a lo largo del artículo. Finalmente, es pertinente reflexionar acerca del devenir de ciertos debates históricos que se vienen dando de manera irresuelta y sin solución de continuidad y la actitud que adopta cierto sector de la intelectualidad.

En la argumentación de Llach sobresale un lugar común que caracteriza a todo el arco opositor al enfoque económico adoptado a partir de 2003: la existencia de un viento de cola como principal factor explicativo de la notable expansión económica de la post-convertibilidad. A diferencia de otros economistas, Llach no deja de reconocer importantes avances y logros del período, pero no se distingue demasiado cuando señala que “esta bonanza debe mucho al retorno del mismo viento de cola que empujó la economía desde 2002 hasta la crisis de 2008, con una fuerza no vista desde la década del ’20, en el siglo pasado”. La idea parece ser simple: le tocó en suerte a Néstor y a Cristina Kirchner, pero cualquiera que hubiese tenido la buena fortuna de llegar al poder en mayo de 2003 hubiese gozado del mismo éxito en materia económica y se hubiese podido vanagloriar de los logros alcanzados (la mayoría de los cuales son reconocidos por el propio Llach).

Este enfoque es muy poco amigable con la realidad por al menos dos razones. En primer lugar, es claro que el escenario internacional juega un papel relevante, pero en ambas direcciones. Tiene aspectos favorables, como también los tuvo en otros períodos no muy lejanos, y también ha presentado recientemente unas de las peores crisis desde 1930. Una mala política económica no hubiera permitido crecer y mejorar notablemente los indicadores sociales entre 2003 y 2008 ni tampoco afrontar los efectos de la crisis internacional con un bajo nivel de daño. Llach conoce esto a la perfección porque le tocó, como viceministro de Cavallo, atravesar los letales efectos del denominado “efecto Tequila”, a comienzos de 1995, el cual llevó el desempleo al 18% y le hizo a la Argentina perder alrededor de 10 puntos del producto (considerando la merma del crecimiento esperado más la pérdida neta de ese mismo período). Las sucesivas crisis en Asia, Rusia y la devaluación brasileña, fenómenos todos acaecidos a fines de los ’90, golpearon uno a uno a nuestra economía.

Por el contrario, durante el período 2003-2008 la Argentina creció a un ritmo que resultó 50% más elevado que el promedio de América latina, y durante 2009, es decir en lo peor de la crisis internacional, se mantuvo dicha tendencia. En otras palabras, si algo ha quedado demostrado en este período es que una adecuada política económica permitió aprovechar al máximo los ciclos, potenciando los efectos benéficos del denominado “viento de cola” y también protegiéndose adecuadamente del vendaval. Como dijera Séneca: “No hay viento favorable para el que no sabe dónde va”.

Fantasías animadas de ayer y hoy

El título de la columna de Llach es de por sí elocuente. Se habla de una economía fantasiosa. Lo curioso es que poco se condice esa idea con buena parte de los hechos que se describen a lo largo de su artículo, en el cual no niega lo que a esta altura son hechos económicos consolidados a lo largo de estos años: superávit en el sector externo y en el frente fiscal, un excelente desempeño en las actividades productivas y la recuperación de las pymes, la reducción del peso de la deuda externa, entre otras. Hay algunos aspectos que resultan llamativamente tergiversados, por ejemplo que el superávit fiscal se habría esfumado, aspecto que no se condice en absoluto con la realidad. Cuestiona asimismo Llach el nivel del gasto público, el cual –dice– se estaría financiando con impuesto inflacionario y desplazamiento del crédito al sector privado. Esto no es correcto. El financiamiento del sector público es genuino de una manera de la que no se tienen antecedentes en las últimas décadas. Se basa en una mayor presión tributaria sobre sectores con mayor capacidad contributiva. Prueba de ello es que los impuestos sobre ganancias y rentas incrementaron su peso en la masa de recursos tributarios en alrededor de 10 puntos porcentuales, al tiempo que disminuyó el peso relativo de los impuestos al consumo en una proporción similar.

También es incorrecto decir que se desplaza el crédito al sector privado: el Banco Nación financia al Tesoro en una proporción muy inferior a los recursos que este último tiene colocados. De este modo, una parte significativa de la liquidez del sector público termina canalizándose al sector privado bajo la forma de créditos para inversiones productivas, de los cuales la mayor parte se destina a pymes. Llach no conoce bien esta situación porque le tocó ser parte del contexto inverso: durante su gestión el Estado argentino tenía déficit y para financiarlo recurrió a todo tipo de colocaciones en el mercado internacional que terminaron por endeudar a la Argentina hasta límites insostenibles, llevándonos al peor default de la historia a fines de 2001. En ese marco, el Estado se ocupó de tomar cuanto recurso hubiera y entonces sí se produjo ese efecto de desplazamiento del crédito al sector privado.

También se lamenta Llach del reducido nivel de inversión extranjera de este período, mencionando que Perú nos está por desplazar al sexto lugar en América latina. Pero lo que omite Llach es que, aun con menos inversión extranjera, el nivel de inversión de la economía argentina es hasta un 35% más elevado que los mejores años de la década del ’90. La inversión creció notablemente justamente porque el nuevo escenario macroeconómico y algunas políticas específicas mejoraron las condiciones para que los empresarios de diversos sectores y tamaños pudieran desembolsar recursos con fines productivos. En ocasiones, una lectura tendenciosa puede hacer de la virtud un defecto.

¿Es sustentable?

El remate de la intervención de Llach es otro lugar común entre los economistas ortodoxos: este crecimiento no es sustentable. Mientras leía aquella frase vino a mi mente un viejo debate –aún no saldado, como tantos– de la historia económica reciente: el período 1964-1974. Aquella etapa bien puede considerarse el último decenio de oro del crecimiento argentino, en el cual el PIB creció de manera ininterrumpida y la industria hizo lo propio a un promedio anual del 5,6%. A comienzos de los años ’60 la Argentina sólo exportaba productos agropecuarios, pero ya entrados los ’70 tenía un 15% de exportaciones industriales. Sin embargo, muchos economistas ortodoxos sostenían que el proceso de industrialización estaba agotado. Por entonces Corea era un país que tenía un producto por habitante cuatro veces más bajo que la Argentina. La historia posterior es conocida: aquellos que decían que estaba agotada una etapa exitosa de crecimiento en nuestro país hicieron una nueva política económica a partir de 1976 y con el argumento de que nuestra industria era ineficiente implementaron medidas que barrieron con 15.000 fábricas y el empleo industrial cayó durante 27 trimestres consecutivos. Doce años después, Corea tenía un producto por habitante igual al de la Argentina –gracias a haber perseverado en su estrategia de industrialización– y diez años más tarde superaba ampliamente a nuestro país y hoy se parece mucho más a una economía desarrollada.

Hoy estamos cerca de completar un nuevo decenio dorado y se vuelve a discutir si es sustentable y se presentan nuevas soluciones para los problemas argentinos. Las catástrofes económicas no son el fruto de accidentes naturales. Las políticas económicas de corte neoliberal hicieron estragos y se basaron en la construcción de un discurso económico falaz. Lo llamativo es que la contundencia de los hechos no parece hacer mella en el discurso.

Para terminar, una recomendación. A aquellos que tengan interés en estudiar la economía fantasiosa les aconsejo que recurran a la biblioteca del Ministerio de Economía y pidan un ejemplar de los tomos del documento “Argentina en crecimiento”, elaborado a mediados de los ’90 bajo la coordinación del entonces viceministro Llach. Hagan el ejercicio de comparar las proyecciones que allí se presentan con la realidad que vivió la Argentina durante el segundo lustro de los ’90. La economía fantasiosa está a la vuelta de la esquina.

*Es licenciado en Economía y profesor en la Facultad de Ciencias Económicas (UBA). Fue investigador de Flacso y realizó estudios para la CEPAL de Naciones Unidas. Se desempeñó como subsecretario de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional, gerente de Estudios Económicos del Banco Ciudad, director del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, además de ocupar diferentes áreas del Ministerio de Economía y la Secretaría de Industria de la Nación. En la actualidad es director del Banco Nación y preside la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina (AEDA). Acaba de publicar Postales de la Argentina productiva.