ISRAEL CONDENADO POR SU PASADO HIPÓCRITA


Ruben Demirjian

 

EL GENOCIDIO ARMENIO NO ES UNA MONEDA DE CAMBIO.

Ciento tres años después de perpetrado el mayor crimen de la historia contra el pueblo armenio, su reconocimiento mundial como genocidio es una realidad. Ya no es necesario esperar que unas u otras potencias se dignen a oficializar su postura en relación a lo ocurrido con el millón y medio de armenios masacrados por el estado turco. El mundo entero ya conoce la verdad porque las pruebas siempre estuvieron al alcance de su mano y ya no es posible levantar una pared de negación como lo intenta hacer Ankara.

Días atrás y fiel a la tradición estadounidense, el presidente Donald Trump habló -una vez más- del Medz Yeghern, un subterfugio para no expresar la palabra correcta: Genocidio. Washington siempre hace oídos sordos a la decisión de más de cuarenta y cinco estados que ya reconocieron el genocidio armenio a través de sus legislaturas. Y siempre son los mismos argumentos que justifican la negativa privilegiando su vínculo con Turquía, no lesionar los sentimientos de sus líderes políticos.

Ahora, una enésima crisis envuelve a Israel con Turquía a partir del incidente en Gaza donde fueron asesinados más de sesenta palestinos por parte de las fuerzas de seguridad israelíes. Erdogán elevó su voz en protesta en concordancia con otros países del mundo, utilizando conceptos como “estado terrorista” y delito de “genocidio”. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le pidió al tirano turco que no intentara dar lecciones de moralidad y lo acusó directamente de apoyar al grupo Hamas al que Israel responsabiliza de diversos hechos de terrorismo.

L o llamativo es que como consecuencia de este nuevo enfrentamiento entre Tel Aviv y Ankara, la dirigencia israelí comenzó a hablar de reconocimiento del Genocidio Armenio. Los mismos líderes que una y otra vez rechazaron desde la cumbre del poder los intentos de la Knesset por hacer justicia con la Causa Armenia con argumentos banales, ahora salen a la palestra reclamando calificar de estado genocida de armenios a Turquía.

Y aquí tratemos de hacer un ejercicio de pensamiento: ¿Vale un reconocimiento oficial de Israel en este contexto político, utilizando la tragedia de los armenios como elemento de revancha contra Turquía? O, hubiera sido más correcto que respetando los canales democráticos habituales, los deseos del pueblo israelí no fueran obstaculizados por una dirigencia política entonces interesada en hacer pingües negocios comerciando armas y pertrechos militares.

En relación a este cambio de actitud oficial de Israel, el Consejo Nacional Armenio de ese país ya dio su opinión relativizando las declaraciones y mostrándose escéptico sobre los resultados finales de este nuevo escenario.

Amir Ohana, parlamentario oficialista israelí dijo que la lógica diplomática detrás de no reconocer el genocidio ya no existe, y “que no es demasiado tarde para hacer justicia. Ha llegado el momento de reconocer oficialmente la terrible injusticia cometida contra los armenios”.

Bienvenidos a la realpolitik, dirían los analistas, pero lo cierto es que el pueblo armenio reclama justicia desde hace más de un siglo y no se merece que sus reivindicaciones sean alcanzadas a través del despecho de quienes por enemistarse con nuestro victimario, ahora son nuestros amigos “justicieros”.

Nuestra dignidad no está en venta y si Estados Unidos, Israel y otros estados poderosos que aun se muestran remisos a poner las cosas en su justo lugar, llegan algún día a ponerse en paz con su conciencia, pedimos que esa decisión no sea como consecuencia de avatares políticos y si de resultas por haber interpretado correctamente la historia de nuestro pueblo.

Jorge Rubén Kazandjian

http://www.diarioarmenia.org.ar/el-genocidio-no-es-una-moneda-de-cambio/

 

 

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Los Príncipes de Arabia sionista, acaban de sellar su unión y solidaridad mutua con sus amados vecinos tras recibir la visita del “enviado” ”el dios en la tierra”:


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Raymond Berberian en Rupen Berberian

Prensa Hipócrita
El Genocidio de la población palestina y la usurpación por los invasores judíos sionistas internacionales de gran parte del territorio podía haber sido otro si no mediaran los dueños de la batuta. Muchas veces el heroísmo, la vehemencia, la desesperación, el amor a la propia tierra y el mismo suicidio no siempre resultan aconsejables.
El sionismo europeo con su versión Nazi, en particular, el de los EEUU, emparentado con los mandamases del Estado judío, logró comprarles la moral a los magnates del golfo para atraerlos a su guarida. Una vez paralizados, la exterminación de la población palestina, tan añorado por el pueblo judío mundial fue determinante.
Los Príncipes de Arabia sionista, Qatar y demás doncellas del golfo acaban de sellar su unión matrimonial y solidaridad mutua con sus amados vecinos tras recibir la visita del “enviado” ”el dios en la tierra”: Su eminencia el Bibi Natanyahu: el civilizado Genocida; quien fuera honrado y agasajado como héroe; abrazado y besado al estilo folklórico de la región.

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Dominada la serpiente, Israel ya tiene campo libre para concretar sus planes de exterminio; amparados en el silencio de la prensa hipócrita, el beneplácito de los musulmanes de la Meca y el resto del mundo, salvo excepciones, claro, a seguir masacrando sin miramientos, hombres, mujeres y niños palestinos indefensos sobre sus terruños ancestrales.
La astucia de los usureros colonos internacionales logró desviar la vista de sus demás vecinos, ya acaramelados, gozando de la camiseta sionista con la estrella manchada con sangre palestina. Lo que les allanó el camino a seguir coronando su obra macabra de lesa humanidad y, como si eso fuera poco, apuntar contra Siria, Iraq e Iran.
Aquí no se trata de quien tiene derechos, se trata de una irracionalidad demencial, de un país invadido y destruido, de niños muertos a tiro por expertos francos tiradores israelís.
Es cierto, Palestina perdió su batalla. Perdió gran parte de su territorio, pero no su honor. Tal vez su error, desde un principio fue no haber sabido agraciarse por los dueños de la Meca y hermanarse con los demás amos del golfo; tal vez…- digo- por ese descuido haya perdido la delantera y también su oportunidad.
Palestina bien podía haber pedido ayuda a Rusia o China; ¿por qué no? ¿Acaso El Estado judío no se respalda en los EEUU, Europa y Turquía?. Podía haber sido la solución, en vez de esperar un Papa Noel de entre sus distraídos hermanos árabes. ¿Usted cree que no? Siria estuvo a punto de ser devorada por la langosta a no ser por la providencial intervención de Rusia.
El enano David y el gigante Goliat, fábula gastada entre los ingenuos, es sólo un mito, un panfleto; un invento de los escribas de tiempos idos a modo de levantar la moral y alimentar la vanidad de los esclavizados judíos de entonces. Ese párrafo es uno de los tantos trucos maliciosos consagrados como sagrados.
Nadie ignora que las Naciones Unidas es un circo de marionetas manejado por los usureros imperialistas.

MENTIRAS : PROPAGANDA SIONISTA ANTES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

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La unión hace la fuerza; eso lo sabemos todos. Por desgracia, los únicos que podían haber respaldados a los palestinos se aliaron a sus enemigos. Con el cuento de “LA TIERRA PROMETIDA”, (léanse Globo Terráqueo). No por nada Israel posee hoy luz verde para seguir concretando de un modo u otro su Genocidio contra la humanidad entera. Es por ello que los autodenominados “dioses en la tierra”, descendiente directo de la serpiente del Paraíso necesitan del respaldo de sus vecinos pro sionistas, lacayos de los EEUU. No por nada cantan y bailan los rabinos agradeciendo a Jehová y a Trump por el traslado de la embajada de EEUU a Jerusalem. No por nada un monarca saudí aconseja a los palestinos a obedecer el mandato de los EEUU y bajar los brazos. No por nada, el futuro premio nobel de la paz logra mover montañas y actrices porno.
Soy hijo de sobrevivientes del Genocidio perpetrado por el Estado turco contra el pueblo armenio, el asirio y demás minorías cristianas sobre su suelo ancestral, negado generosamente por Israel, Turquía, EEUU y España, no así el “shoah” por supuesto.
No podría negar que lo acontecido en Palestina como en Siria e Iraq sacude mis fibras más íntimas y me repugna constatar tanta crueldad manifiesta contra los niños palestinos y el resto de la población árabe palestina, por quienes durante siglos y más siglos predicaron la paz, la honradez y la moralidad entre los “animales”, que somos tú, yo y el resto de la humanidad, cuya imagen de seres humanos, según el libro consagrado, es puro engaño.
Siglos y más siglos nos fueron tomando el pelo ocultándose tras distintas clases de máscaras de bestias sanguinarias y hoy descaradamente la arrancan vanagloriadas por ellas.
Después de todo, consagrados como sagrados, poseen un gran guía espiritual; sobre todo una sabiduría moral, consagrada como sagrada; El Talmud.
raymond_berberian14@yahoo.com.ar
“Estoy convencido de que aún nada me ha convencido”

“Sultán Erdogan” afirmó que “la Turquía Moderna es la continuación del Imperio Otomano”


Diario Armenia 

 

En conclusión, el presidente Erdogan, al afirmar que la actual República de Turquía es la continuación del Imperio Otomano, ha admitido inadvertidamente que Turquía es responsable de los daños genocidas, territoriales y económicos causados ​​por el Imperio Otomano al pueblo armenio.

Nuevas contradicciones de Turquía: Una nueva oportunidad para la Causa Armenia

 

Durante décadas Turquía mantiene una política negacionista en relación al Genocidio Armenio. Inclusive los sucesivos gobiernos turcos consideran que la República Moderna de 1923 no es la responsable de las acciones genocidas que se desarrollaron entre 1915 – 1923 en manos del extinto Imperio Otomano.

Sin embargo, hace unas semanas el actual líder de Turquía el “Sultán Erdogan” afirmó que “la Turquía Moderna es la continuación del Imperio Otomano”y en palabras textuales manifestó: “Vemos a Sultán Abdul Hamid II como una de las personalidades más importantes, visionarias y de mentalidad estratégica que han puesto sus sellos en los últimos 150 años de nuestro estado” (de acuerdo al Times of London). En base a estas declaraciones, el líder del partido AKP (Partido de Justicia y el Desarrollo) en el poder desde 2003, esta efectivamente asumiendo que Turquía es responsable de las acciones cometidas por el Imperio Otomano. Asimismo, Erdogan asistió a una ceremonia a principios de este mes para conmemorar el centenario de la muerte del Sultán Abdul Hamid II, el “Sultán Rojo”, esta acción confirma que el actual gobierno claramente está recuperado el legado de Abdul Hamid. No obstante, la máxima autoridad de Turquía ignoró convenientemente y estratégicamente el hecho de que el Sultán Rojo había ordenado el asesinato de 300.000 armenios entre 1894 y 1896.

Avanzando en el análisis, es importante recordar que el Sultán Hamid fue quien revocó las reformas “Tanzimat” (cuyo significado en turco es regulación y organización) de principio del Siglo XX. Es fundamental recordar que esta política de renovación buscaba modernizar el aparato político, económico, burocrático y social del Imperio Otomano debido a las presiones provenientes de las potencias occidentales. Sin embargo, durante su dominio el Imperio Otomano disminuyó tanto cultural como económicamente, pasando a ser conocido como “el hombre enfermo de Europa”. Asimismo, adoptó una ideología panislamista, abogando por un renacimiento musulmán en todo el Imperio, en contraste con las tendencias y los gustos europeos que se pusieron de moda en las últimas décadas. Razón por el cual, una gran parte de la literatura otomana de esta época se centra en las tensiones entre los modos de vida “alafranga” (estilo europeo) y “alaturca” (estilo turco).

Por lo tanto, y en base a lo expuesto hasta aquí, se pueden plantear dos cuestiones esenciales a saber y considerar a partir de las declaraciones recientes de Erdogan. En primer lugar, este “legado recuperado” si lo contrastamos con las acciones que viene desarrollando Ankara en su política domestica y externa hace determinar que en realidad existe un importante grado de conectividad entre la búsqueda de Erdogan por recuperar el legado “hamidiano” y la política islamista o neo – otomanista que ejecutan y llevan adelante las autoridades turcas en la actualidad. En ese sentido, la declaración de persona no grata a un ministro turco por parte de los Países Bajos, la cancelación de las actividades de campaña en Alemania y la suspensión de la visita del Primer Ministro turco a Dinamarca, todo en el marco de la campaña electoral de 2017 en Turquía por la reforma de la constitución, permitirían explicar posiblemente los fundamentos de esta vuelta de “alaturca” o más bien la profundización de las tensiones entre esta visión y la “alafranga” representada principalmente por los sectores laicos “kemalistas”.

El segundo factor y, no menos relevante como lo explica Alfred de Zayas, es que un Estado sucesor es responsable de los crímenes cometidos por su régimen predecesor. Además, un Estado que es una continuación de una entidad anterior es aún más responsable porque no hay diferencia entre los dos, como admitió Erdogan hace dos semanas. Además, en su estudio, Alfred de Zayas citó al profesor M. Cherif Bassiouni quien considera que: “En derecho internacional, la doctrina de la continuidad jurídica y los principios de la responsabilidad del Estado hacen responsable a un “Gobierno sucesor respecto de las reclamaciones derivadas de violaciones del gobierno anterior”. De Zayas concluyó que “los reclamos de los armenios por sus propiedades confiscadas erróneamente no desaparecieron con el cambio del Sultanato al régimen de Mustafa Kemal”.

Sin lugar a dudas, las declaraciones de Erdogan permiten por un lado comprender el sentido de esta vuelta de “alaturca” y la profundización del debate entre el sector kemalista – laico (identificado con la visión “alafranga”) y el ala islamista conservador representado por el actual gobierno y vinculado con el enfoque y estilo “alaturca”. Un ejemplo del mensaje de rechazo por parte de Ankara hacia el “club de Europa” se identifica a partir del reciente reconocimiento del Genocidio Armenio por parte de los Países Bajos (Holanda) aliado histórico de Turquía en el marco de la OTAN.

En conclusión, el presidente Erdogan, al afirmar que la actual República de Turquía es la continuación del Imperio Otomano, ha admitido inadvertidamente que Turquía es responsable de los daños genocidas, territoriales y económicos causados ​​por el Imperio Otomano al pueblo armenio.

La confesión de Erdogan debe presentarte como una nueva evidencia y posibilidad de acción con respecto a las demandas en el marco de la lucha por la Causa Armenia.

Lic. Lucas Koussikian*

*Licenciado en Relaciones Internacionales. Se especializa en temas vinculados al Cáucaso y Medio Oriente

Pienso lo triste que debe ser para los mercaderes de aguas sucias, no poder trasladar las Pirámides de Egipto a Disneyland.


Raymond Berberian

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El artículo tiene un año. Pero  los depredadores no…

Raymond Berberian

GEOGRAFÍA DE Lo ABSURDO
Las guerras poseen su parte atractiva y también instructiva. Por ejemplo Vietnam y el napalm, Afganistán y los drones, libia y su incalculable fortuna, Iraq y sus recuerdo de Babilonia, Siria por su petróleo y sus valores humanos; Deir Ez-zor, (donde fue dinamitada una iglesia, por los respetuosos islamitas religiosos del Kalifa, respaldados por los monarcas feudales de Arabia y Qatar; histórica iglesia para todos los descendientes de los que sobrevivieron a la barbarie turca; una suerte de recordatorio, que conservaba huesos de mártires armenios masacrados durante el Genocidio del Estado turco perpetrado contra la población armenia. Entonces eran pueblos, países y ciudades poco conocidos hasta que fueron bombardeados en defensa del Gran Imperio Cultural Capitalista Sionista Norteamericano y… civilizado, estilo Primer Mundo.
Se sabía que en Iraq existían reliquias históricas de gran valor, además de abundante petróleo y, se pensó que sería más fácil disfrutar de esos tesoros en Suiza, Inglaterra o en algún museo de La Gran Manzana.
Pienso lo triste que debe ser para los mercaderes de aguas sucias, no poder trasladar las Pirámides de Egipto a Disneyland. ¿Por qué creen que Bush (cara de hiena) mató a Husein? Pues; lo hizo precisamente para proteger a esos tesoros llevándolos en bandeja a su guarida, así no los podrían robar nadie más.
Afganistán. ¿Qué es Afganistán para EEUU? Nada. Apenas una sombra para Rusia. Ah; eso sí: el opio medicinal y los lapislázuli… ¿Por qué Trump el “TERMINATOR” quiere un muro entre los EEUU y México igual al de Israel en Palestina ocupada? Es para evitar contaminaciones y contagios de enfermedades de razas inferiores de los denominados “latinos” y también, para evitar que algunos mexicanos le arrebaten el monopolio de la droga. Ya logró ahogar a Venezuela habiéndole prometido el oro y el moro, pero al no querer acceder la misma a ponerse en cuatro patas ante sus venerables usureros, ni convertirse en esclavos de los Rockefellers, le dio vuelta la cara. Total Venezuela no es sionista como lo es Arabia Saudita y Qatar. No reverencia a Israel.
Volviendo a las matanzas y las guerras educacionales e instructivas… Aprendimos que tanto en Siria como en Turquía e Iraq se extiende el universo de los kurdos y, que la palabra kurdo significa lobo; que los asirio-babilónicos cristianos sufrieron el Genocidio al igual que el pueblo armenio; y que en las laderas de la montaña sacra de los armenio: El ARARAT, existen pueblos antiguos llamados Yazedi, cuyo símbolo es el pavo real y su adoración es el sol. Ellos al igual que la armenidad poseen el lema de la eternidad.
Que en Egipto como en el Sinaí, recordado gracias a Moisés y sus mandamientos, está siendo eliminado por los islamitas “Hermanitos del ISI”, otro de los pueblos cristianos más antiguos de nuestra humanidad: los Koptos, cuyo origen remonta a la legendaria desaparecida Atlántida.
Sabíamos donde quedaba Iran, pero gracias a los informativos ya podemos confirmarlo. Azerbaiyán y Qatar subsisten gracias a las camisetas de los jugadores europeos; los emiratos también y además vuelan.
Ya el hombre común cuenta con un espectro cultural de alta complejidad jerarquía educacional. Sabe, gracias a la televisión, donde figura el muro de los lamentos y cómo lo veneran.
Hablando de todo un poco y sin ánimo de ofender, los EEUU debieran aprender una vez por todas a afinar sus punterías con el manejo de sus armas, no puede ser que se equivoquen de objetivo cada vez que lanzan un ataque cultural preventivo y por error bombardean hospitales, refugios, escuelas y mezquitas. A Dios gracias, no manipulan armas químicas; tan sólo las producen y las dividen entre sus discípulos…
Respetuosamente raymond_berberian14@yahoo.com.ar

LA JUDERÍA TURCA MANEJA LAS PROFECÍAS


LA JUDERÍA TURCA MANEJA LAS PROFECÍAS

LA HISTORIA NO MIENTE .MIENTEN LOS LIBROS. Pareciese que los poderosos se estuviesen esforzando para que se cumplan las profecías. Las que escribieron los mismos de siempre.

Los Dönmeh – El Secreto Más Susurrado del Medio Oriente –


Este articulo, de Wayne Madsen, publicado en dos partes en strategic-culture.org en Octubre de 2011, se encarga de analizar a la secta turca de los Dönmeh, descendiente de judíos, que tanta influencia han tenido en los acontecimientos históricos de este último tiempo en dicha zona.

Hay un histórico “gorila de 300 kilos” [“800-pound gorilla”, una fuerza muy poderosa] que está al acecho en el fondo de casi cada serio incidente militar y diplomático que implica a,

Israel, Turquía, Irán, Arabia Saudí, Irak, Grecia, Armenia, los kurdos, los asirios, y algunos otros actores en Oriente Medio y Europa del Sudeste.

 

Se trata de un factor que generalmente sólo es susurrado en recepciones diplomáticas, conferencias de prensa y sesiones de grupos de expertos debido a la naturaleza explosiva y polémica del asunto.

Y es el secretismo anexo a dicho asunto la que ha sido la razón de tanto malentendido acerca del actual resquebrajamiento de las relaciones entre Israel y Turquía, un creciente fortalecimiento de las relaciones entre Israel y Arabia Saudí, y el aumento de la enemistad entre Arabia Saudí e Irán…

Aunque conocida por historiadores y expertos religiosos, la centenaria influencia política y económica de un grupo conocido en turco como los “Dönmeh está recién comenzando a cruzar los labios de turcos, árabes e israelíes que han sido reacios a hablar de la presencia en Turquía y en otras partes de una secta de turcos que descienden de un grupo de judíos sefarditas que fueron expulsados de España durante la Inquisición española en los siglos XVI y XVII.

Esos refugiados judíos de España fueron bienvenidos para instalarse en el Imperio otomano y durante los años ellos se convirtieron a una secta mística del Islam que finalmente mezcló la Kábala judía y creencias sufíes islámicas semi-místicas en una secta que finalmente defendió el secularismo en la Turquía post-otomana.

Es interesante que la palabra “Dönmeh” no sólo se refiere a los judíos “poco fiables conversos” al Islam en Turquía sino que es también una despectiva palabra turca para un travestido, o alguien que afirma ser alguien que no es.

La secta Dönmeh del judaísmo fue fundada en el siglo XVII por el rabino Sabbatai Zevi, un kabalista que creyó que él era el Mesías, pero que fue obligado a convertirse al Islam por el sultán Mehmet IV, el gobernante otomano.

Muchos de los seguidores del rabino, conocidos como Sabateos, pero también “cripto-judíos”, proclamaron en público su fe islámica, pero en secreto practicaban su forma híbrida de judaísmo, que no fue reconocida por las autoridades rabínicas judías dominantes.

Como era contra sus creencias casarse fuera de su secta, los Dönmeh crearon un clan sub-social más bien secreto.

 


Los Dönmeh Suben al Poder en Turquía

Muchos Dönmeh, junto con judíos tradicionales, se convirtieron en poderosos líderes políticos y comerciales en Salónica.

Fue ese grupo principal de Dönmeh el que organizó a los secretos Jóvenes Turcos, también conocidos como el Comité de Unión y Progreso, los secularistas que depusieron al sultán otomano Abdulhamid II en la revolución de 1908, que proclamaron la República post-otomana de Turquía después de la Primera Guerra Mundial, y que instituyeron una campaña que despojó a Turquía de gran parte de su identidad islámica después de la caída de los otomanos.

Abdulhamid II fue vilipendiado por los Jóvenes Turcos como un tirano, pero su único verdadero crimen parece haber sido rechazar reunirse con el líder sionista Theodore Herzl durante una visita de éste a Constantinopla en 1901 y rechazar las ofertas de dinero de los sionistas y de los Dönmeh a cambio de que a los sionistas les fuera concedido el control de Jerusalén.

Como otros líderes que se han cruzado con los sionistas, el sultán Adulhamid II parece haber sellado su destino con los Dönmeh con la siguiente declaración ante su corte otomana:

“Aconsejo al doctor Herzl que no dé pasos más adelante en su proyecto.

No puedo regalar ni siquiera un puñado del suelo de esta tierra porque no es mía propia sino que pertenece a la nación islámica entera. La nación islámica luchó la yihad por esta tierra y la ha regado con su sangre.

Los judíos pueden guardar su dinero y sus millones. Si el Estado del califato islámico es destruido algún día ¡entonces ellos serán capaces de tomar Palestina por ningún precio!

Pero mientras yo viva, prefiero empujar una espada en mi cuerpo a ver la tierra de Palestina cortada y separada del Estado islámico”.

Después de su destitución por los Jóvenes Turcos Dönmeh de Ataturk en 1908, Abdulhamid II fue encarcelado en la ciudadela Dönmeh de Salónica.

Él murió en Constantinopla en 1918, tres años después de que Ibn-Saud aprobara una patria judía en Palestina y un año después de que Lord Balfour concediera Palestina a los sionistas en su carta al barón Rothschild.

Uno de los líderes de los Jóvenes Turcos en Salónica era Mustafá Kemal Ataturk, el fundador de la República de Turquía.

Cuando Grecia consiguió la soberanía sobre Salónica en 1913, muchos Dönmeh, sin haber logrado ser clasificados de nuevo como judíos, se trasladaron a Constantinopla, más tarde rebautizada como Estambul.

Otros se movieron a Izmir, Bursa, y a la recién proclamada capital de Ataturk y futura sede del poder Ergenekon, Ankara.

Algunos textos sugieren que los Dönmeh no eran más de 150.000 y principalmente se encontraban en el ejército, el gobierno y los negocios. Sin embargo, otros expertos sugieren que los Dönmeh pueden haber representado a 1,5 millón de turcos y que eran aún más poderosos que lo que muchos creían y que se extendían a cada faceta de la vida turca.

Un influyente Dönmeh, Tevfik Rustu Arak, era un cercano amigo y consejero de Ataturk y sirvió como ministro de Asuntos Exteriores de Turquía entre 1925 y 1938.

Ataturk, que era supuestamente un Dönmeh él mismo, ordenó que los turcos abandonaran sus propios nombres musulmanes y árabes. El nombre del primer Emperador “cristiano” de Roma, Constantino, fue borrado de la ciudad turca más grande, Constantinopla.

La ciudad fue denominada Estambul, después de que el gobierno de Ataturk en 1923 objetara el nombre tradicional. Ha habido muchas preguntas sobre el propio nombre de Ataturk, ya que “Mustafá Kemal Ataturk” era un seudónimo.

Algunos historiadores han sugerido que Ataturk adoptó su nombre porque él era un descendiente de nada menos que el rabino Zevi, ¡el auto-proclamado Mesías de los Dönmeh!

Ataturk también abolió el uso en Turquía de la escritura árabe y obligó al país a adoptar el alfabeto occidental.

 


Turquía Moderna – Un Estado Sionista Secreto Controlado por los Dönmeh

Las sospechadas fuertes raíces judías de Ataturk, información que ha sido suprimida durante décadas por un gobierno turco que prohibió cualquier crítica hacia el fundador de la moderna Turquía, comenzaron a salir a la superficie, primero, sobre todo fuera de Turquía, y en publicaciones escritas por autores judíos.

El libro de 1973 Los Judíos Secretos, del rabino Joachim Prinz, sostiene que Ataturk y su ministro de Finanzas Djavid Bey, eran ambos comprometidos Dönmeh y que ellos estaban en buena compañía porque,

“demasiados de los Jóvenes Turcos en el recién formado Gabinete revolucionario rezaban a Alá, pero tenían su verdadero profeta (Sabbatai Zevi, el Mesías de Esmirna)”.

Se dice en The Forward del 28 de Enero de 1994, que Hillel Halkin escribió en The New York Sun que Ataturk recitaba la plegaria judía Shemá Yisrael (“Oye, oh, Israel”), diciendo que era “mi rezo también”.

Dicha información está sacada de una autobiografía escrita por el periodista Itamar ben-Avi, que afirma que Ataturk, entonces un joven capitán del ejército turco, reveló que él era judío en una barra de hotel de Jerusalén una noche lluviosa durante el invierno de 1911.

Además, Ataturk asistió a la escuela básica Semsi Effendi en Salónica, dirigida por un Dönmeh llamado Simon Zevi.

Halkin escribió en el artículo del New York Sun acerca de un correo electrónico que él recibió de un colega turco:

“Ahora sé – y no tengo la menor duda – que la familia del padre de Ataturk era en efecto de linaje judío”.

Fue Ataturk y el apoyo de los Jóvenes Turcos al sionismo, la creación de una patria judía en Palestina, después de la Primera Guerra Mundial y durante el dominio nacionalsocialista en Europa, lo que atrajo a Turquía hacia Israel y viceversa.

Un artículo en The Forward del 8 de Mayo de 2007 reveló que los Dönmeh dominaron entre la dirigencia turca,

“del Presidente abajo, así como diplomáticos claves… y una gran parte de las élites militares, culturales, académicas, económicas y profesionales de Turquía”,

…mantuvieron a Turquía fuera de una alianza durante la Segunda Guerra Mundial con Alemania, y privaron a Hitler de una ruta turca hacia los yacimientos petrolíferos de Bakú.

En su libro The Donme: Jewish Converts, Muslims Revolutionaries and Secular Turks, el profesor Marc David Baer escribió que muchos avanzaron a posiciones elevadas en las órdenes religiosas sufíes.

Israel siempre ha estado poco dispuesto a describir la masacre turca de los armenios en 1915 como “genocidio”.

Siempre se ha creído que la razón de la reticencia de Israel era no trastornar los cercanos lazos militares y diplomáticos de Israel con Turquía. Sin embargo, más pruebas están siendo descubiertas de que el genocidio armenio fue en gran parte el trabajo de los dirigentes Dönmeh de los Jóvenes Turcos.

Historiadores como Ahmed Refik, que sirvió como un oficial de Inteligencia en el ejército otomano, afirmaron que el objetivo de los Jóvenes Turcos era destruir a los armenios, que eran en su mayoría cristianos.

Los Jóvenes Turcos, bajo la dirección de Ataturk, también expulsaron a los cristianos griegos de las ciudades turcas e intentaron cometer un genocidio a escala más pequeña de los asirios, que eran también principalmente cristianos.

Un Joven Turco de Salónica, Mehmet Talat, fue el funcionario que implementó el genocidio de los armenios y asirios.

Un mercenario venezolano que sirvió en el ejército otomano, Rafael de Nogales Méndez, notó en sus anales del genocidio armenio que Talat era conocido como el “hebreo renegado de Salónica”.

Talat fue asesinado en Alemania en 1921 por un armenio cuya familia entera se perdió en el genocidio ordenado por el “hebreo renegado”.

Algunos historiadores del genocidio armenio creen que los armenios, conocidos como buenos hombres de negocios, fueron puestos en la mira por los Dönmeh, que tenían grandes conocimientos comerciales, porque aquéllos eran considerados como competidores comerciales.

No es, por lo tanto, el deseo de proteger la alianza turco-israelí lo que ha hecho que Israel evite cualquier interés en buscar los motivos detrás del genocidio armenio, sino el conocimiento de Israel y de los Dönmeh de que fueron los dirigentes Dönmeh de los Jóvenes Turcos los que asesinaron no sólo a miles de armenios y asirios sino que también acabaron con las costumbres y formas musulmanas tradicionales de Turquía.

El conocimiento de que fueron Dönmeh, en una alianza natural con los sionistas de Europa, los responsables de las muertes de cristianos armenios y asirios, de la expulsión de Turquía de los cristianos Ortodoxos griegos, y de la erradicación cultural y religiosa de tradiciones islámicas turcas, haría surgir en la región una nueva realidad.

En vez de chipriotas griegos y turcos viviendo en una isla dividida, armenios que preparan una vendetta contra los turcos, y griegos y turcos peleándose por territorios, todos los pueblos atacados por los Dönmeh comprenderían que ellos tuvieron un enemigo común que fue su verdadero perseguidor.

Desafiando al Gobierno Dönmeh – La Batalla de Turquía contra el Ergenekon

Es la purga de los adherentes kemalistas de Ataturk y su régimen secularista Dönmeh la que está detrás de la investigación de la conspiración Ergenekon en Turquía.

La descripción de Ergenekon se corresponde completamente con la presencia de los Dönmeh en la jerarquía diplomática, militar, judicial, religiosa, política, académica, comercial y periodística de Turquía.

Ergenekon intentó detener las reformas instituidas por sucesivos líderes turcos no-Dönmeh, incluyendo la reintroducción de costumbres y rituales islámicos turcos tradicionales, planeando una serie de golpes, algunos exitosos como el que depuso al gobierno islamista de Refah (Bienestar) del Primer Ministro Necmettin Erbakan en 1996, y algunos fracasados, como la Operación Sledgehammer, que estaba destinada a deponer al Primer Ministro Recep Tayyip Erdogán en 2003.

Algunos reformistas inclinados al islamismo, incluidos el Presidente turco Turgut Ozal y el Primer Ministro Bulent Ecevit, murieron en circunstancias sospechosas.

El depuesto Primer Ministro democráticamente elegido Adnán Menderes fue ahorcado en 1961, después de un golpe militar.

Los políticos y los periodistas estadounidenses, cuyo conocimiento de la historia de países como Turquía y el precedente Imperio otomano a menudo es severamente deficiente, han pintado la fricción entre el gobierno de Israel y el gobierno turco del Primer Ministro Erdogán como basada en el cambio de Turquía hacia el islamismo y el mundo árabe.

Lejos de ello, Erdogán y su Partido de Justicia y Desarrollo (AKP) parecen haber visto finalmente un modo de liberarse de la dominación y la crueldad de los Dönmeh, ya sea en la forma de seguidores kemalistas de Ataturk o intrigantes y complotadores nacionalistas en Ergenekon.

Pero con el “Día de la Independencia” de Turquía ha llegado la dura crítica a los Dönmeh y sus aliados naturales en Israel y el lobby de Israel en Estados Unidos y Europa.

Turquía, como un miembro de la Unión Europea, estaba bien para Europa mientras los Dönmeh permanecieran a cargo y permitieran que la riqueza de Turquía fuera saqueada por banqueros centrales como ha ocurrido en Grecia.

Cuando Israel lanzó su sangriento ataque contra el barco turco de ayuda a Gaza el Mavi Marmara, el 31 de Mayo de 2010, la razón no era tanto apartar el barco del bloqueo israelí de Gaza.

La brutalidad de los israelíes al disparar a turcos desarmados y a un turco-estadounidense, algunos a boca de jarro, según un informe de Naciones Unidas, indicó que Israel estaba motivado por algo más:

  • venganza y desquite por la represalia del gobierno turco contra Ergenekon

  • la purga del ejército turco y de los principales líderes de Inteligencia de los Dönmeh

  • la reversión de las políticas religiosas y culturales anti-musulmanas establecidas por el hijo favorito de los Dönmeh, Ataturk, aproximadamente noventa años antes

En efecto, el ataque israelí contra el Mavi Marmara fue en venganza por el encarcelamiento por parte de Turquía de varios oficiales militares superiores, periodistas y académicos turcos, todos acusados de ser parte del complot de Ergenekon para derrocar al gobierno del AKP en 2003.

Escondido en el complot de golpe Ergenekon está el hecho de que los Dönmeh y Ergenekon están relacionados por su historia, al ser kemalistas, fervientes laicistas, pro-israelíes y pro-sionistas.

Con temperamentos ahora caldeándose entre Irán por un lado e Israel, Arabia Saudí y Estados Unidos por otro, como resultado de una dudosa afirmación por parte de la aplicación de la ley estadounidense en cuanto a que Irán estaba planeando realizar el asesinato del embajador Saudita ante Estados Unidos en suelo estadounidense, la relación cercana y antigua aunque sigilosa entre Israel y Arabia Saudí está saliendo a un primer plano.

La conexión israelí-saudita había florecido durante la Operación Tormenta del Desierto, cuando ambos países fueron el blanco de los misiles Scud de Sadam Hussein.

Parte 2

26 Octubre 2011

Versión original en ingles


Lo que sorprenderá a aquellos que pueden estar ya sorprendidos acerca de la conexión Dönmeh con Turquía, es la conexión Dönmeh con la Casa Saud en Arabia Saudí.

Un reporte ultra-secreto de la Mukhabarat iraquí (Dirección General de Inteligencia Militar), “La Aparición del Wahabismo y Sus Raíces Históricas – The Emergence of Wahhabism and its Historical Roots“, datado en Septiembre de 2002 y publicado el 13 de Marzo de 2008 por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) estadounidense en su forma traducida al inglés, apunta a las raíces Dönmeh del fundador de la secta wahabita saudita del Islam, Muhammad ibn-Abdul Wahhab.

Gran parte de la información está sacada de las memorias de un tal “Mr. Humfer” (como está escrito en el informe de la DIA; “Mr. Hempher”, como lo ha escrito el registro histórico), un espía británico que usó el nombre “Mohammad”, que afirmaba ser un azerí que hablaba turco, persa y árabe y que entró en contacto con Wahhab a mediados del siglo XVIII con una visión de crear una secta del Islam que finalmente daría origen a una rebelión árabe contra los otomanos y prepararía el terreno para la introducción de un Estado judío en Palestina.

Las memorias de Humfer son contadas por el escritor y almirante otomano Ayyub Sabri Pashá en su obra de 1888 “El Comienzo y la Difusión del Wahabismo”.

En su libro The Dönmeh Jews, D. Mustafa Turan escribe que el abuelo de Wahhab, Tjen Sulayman, era realmente Tjen Shulman, un miembro de la comunidad judía de Basora, Iraq.

El informe de Inteligencia iraquí también declara que Rifat Salim Kabar, en su libro The Dönmeh Jews and the Origin of the Saudi Wahhabis, revela que Shulman finalmente se estableció en el Hejaz, en el pueblo de Al-Ayniyah, en lo que es ahora Arabia Saudita, donde su nieto fundó la secta wahabita del Islam.

El informe de Inteligencia iraquí declara que Shulman había sido desterrado de Damasco, El Cairo y La Meca por su “charlatanería”. En el pueblo, Shulman engendró a Abdul Wahhab.

El hijo de Abdul Wahhab, Muhammad, fundó el moderno wahabismo.

El informe iraquí también hace algunas asombrosas afirmaciones sobre la familia Saud.

Cita al libro de Abdul Wahhab Ibrahim al-ShammariEl Movimiento Wahabita: La Verdad y las Raíces, que declara que el rey Abdul Aziz ibn-Saud, el monarca del primer reino de Arabia Saudí, descendía de Mordechai bin-Ibrahim bin-Moishe, un comerciante judío también de Basora.

En Nejd, Moishe se integró a la tribu Aniza y cambió su nombre a Markhan bin-Ibrahim bin-Musa.

Finalmente, Mordechai casó a su hijo, Jack Dan, que se convirtió en Al-Qarn, con una mujer de la tribu Anzah del Nejd. De esa unión nació la futura familia Saud.

El documento de Inteligencia iraquí revela que el investigador Mohammad Sakher fue el objetivo de un contrato saudita para un golpe de asesinato por su examen de las raíces judías de los Saud.

En el libro de Said NasirLa Historia de la Familia Saud, se afirma que en 1943 el embajador saudita ante Egipto, Abdullah bin-Ibrahim al-Muffadal, pagó a Muhammad al-Tamami para fabricar un árbol genealógico que mostrara que los Saud y los Wahhab eran una familia que descendía directamente del profeta Mahoma.

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, un oficial judío británico de India, David Shakespeare, se reunió con Ibn-Saud en Riad, y más tarde condujo un ejército saudita que derrotó a una tribu opuesta a Ibn-Saud.

En 1915 Ibn-Saud se reunió con el enviado británico a la región del Golfo, Bracey Cocas.

Cocas hizo la siguiente oferta a Ibn-Saud:

“Pienso que ésta es una garantía para su supervivencia, al igual que está en el interés de Gran Bretaña que los judíos tengan una patria y una existencia, y los intereses británicos son, por supuesto, en vuestro propio interés”.

Ibn-Saud, el descendiente de los Dönmeh de Basora, respondió:

“Sí, si mi reconocimiento significa tanto para usted, reconozco mil veces el conceder una patria a los judíos en Palestina u otra parte que Palestina”.

Dos años más tarde, el secretario británico de Exteriores Lord Balfour, en una carta al barón Walter Rothschild, un líder de los sionistas británicos, declaró:

“El gobierno de Su Majestad ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío”.

El trato tenía el apoyo tácito de dos de los principales actores en la región, ambos descendientes de los Dönmeh judíos que apoyaban la causa sionista:

  • Kemal Ataturk

  • Ibn-Saud

La actual situación en el Oriente Medio debería ser vista bajo esta luz, pero la historia de la región ha sido purgada por ciertos intereses religiosos y políticos por razones obvias.

Después de la Primera Guerra Mundial los británicos facilitaron la llegada al poder del régimen de los Saud en las antiguas provincias de Hejaz y Nejd del Imperio otomano.

Los Saud establecieron el wahabismo como la religión estatal del nuevo reino de Arabia Saudí y, al igual que los kemalistas Dönmeh en Turquía, comenzaron a moverse contra otras creencias y sectas islámicas, incluidos sunitas y chiítas.

Los wahabistas Saud llevaron a cabo lo que los kemalistas Dönmeh fueron capaces de conseguir en Turquía:

un fracturado Oriente Medio que estaba maduro para los designios imperialistas occidentales y que puso los fundamentos para la creación del Estado sionista de Israel.



Los Estados Profundos y los Dönmeh

Durante dos visitas a Turquía en 2010, tuve la oportunidad de hablar del “Estado profundo” de Ergenekon con importantes funcionarios turcos.

Fue más que evidente que las discusiones sobre la red Ergenekon y sus conexiones “extranjeras” son un tema altamente sensible.

Sin embargo, también fue susurrado por un funcionario superior turco de política exterior que había otros “Estados profundos” en naciones circundantes, y,

  • Egipto

  • Arabia Saudí

  • Jordania

  • Siria,

…fueron mencionados por su nombre.

Considerando los vínculos entre Ergenekon y los Dönmeh en Turquía y los cercanos vínculos de Inteligencia y militares entre los Saud, descendientes de los Dönmeh, y los wahabitas en Arabia, los informes de cercanos vínculos entre el expulsado Presidente egipcio Hosni Mubarak y su jefe de Inteligencia Omar Suleiman y el gobierno de Binyamin Netanyahu en Israel pueden ser vistos bajo una luz completamente nueva…

Y esto explicaría el apoyo de Erdogán a la revolución de Egipto:

en Turquía, fue una revolución democrática la que frenó la influencia de los Dönmeh.

La influencia de los wahabitas salafistas en el nuevo gobierno de Libia también explica por qué Erdogán fue agudo al establecer relaciones con los rebeldes con sede en Benghazi para ayudar a suplantar la influencia de los wahabitas, los aliados naturales de sus enemigos, los Dönmeh (Ergenekon) de Turquía.

El deseo de Erdogán de aclarar el registro histórico restaurando la historia purgada por los kemalistas y los Dönmeh, le ha atraído acerbas declaraciones por parte del gobierno de Israel en cuanto a que él es un neo-otomanista que está absorto en la formación de una alianza con la Hermandad Musulmana en los países árabes.

Claramente, los Dönmeh y sus hermanos sionistas en Israel y en otras partes están preocupados por el revisionismo histórico en cuanto a los Dönmeh y los sionistas, incluido su papel en el genocidio armenio y asirio, y su negación del genocidio siendo expuesta.

En Egipto, que fue una vez un reino otomano, fue una revolución popular la que echó abajo lo que puede haber equivalido a los Dönmeh en cuanto al régimen de Mubarak.

La egipcia “Primavera Árabe” también explica por qué los israelíes fueron rápidos para matar a seis policías egipcios de frontera muy poco después de que nueve pasajeros turcos fueron asesinados a bordo del Mavi Marmara, algunos al estilo ejecución, por tropas israelíes.

La doctrina Dönmeh es abundante en referencias a los amalecitas del Antiguo Testamento, una tribu nómada que se ordenó que fuera atacada por los hebreos desde Egipto por el dios judío para hacer espacio para los seguidores de Moisés en la región Sur de Palestina.

En el bíblico Libro de los JuecesYahvé sin éxito ordena a Saúl:

“Ahora anda y golpea a Amalek y dedícate a la destrucción de todo lo que ellos tienen. No les salves la vida sino que mata tanto a hombres como mujeres, y niños, bueyes, y ovejas, camellos y burros”.

Los Dönmeh, cuya doctrina está también presente entre los hasídicos y otras sectas ortodoxas del judaísmo, parecen no tener ningún problema al sustituir a los armenios, asirios, turcos, kurdos, egipcios, iraquíes, libaneses, iraníes y palestinos, por los amalecitas al llevar a cabo sus asaltos militares y pogroms.

Con los gobiernos reformistas en Turquía y Egipto mucho más dispuestos a examinar el trasfondo de aquellos que han dividido al mundo islámico – Ataturk en Turquía y Mubarak en Egipto – los Saud están probablemente muy conscientes de que es sólo una cosa de tiempo antes de que sus vínculos con Israel, tanto modernos como históricos, sean totalmente expuestos.

Tiene sentido que los Saud hayan sido exitosos al diseñar un dudoso complot que involucraba a agentes del gobierno iraní tratando de asesinar al embajador Saudita ante Washington en un restaurante de Washington DC sin nombre.

El informe de Inteligencia iraquí podría haber estado refiriéndose a los sionistas y a los Dönmeh cuando declaraba:

“se esfuerza por… matar musulmanes, destruir y promover disturbios”.

De hecho, el informe de Inteligencia iraquí se estaba refiriendo a los wahabitas.

Con la nueva libertad en Turquía y Egipto para examinar sus pasados, hay más razón para que Israel y sus partidarios, así como para que los Saud supriman las verdaderas historias del Imperio otomano, la Turquía secular, los orígenes de Israel y la Casa Saud.

Con diversos actores que ahora andan buscando indirectamente la guerra con Irán, la verdadera historia de los Dönmeh y su influencia en los acontecimientos pasados y actuales en el Oriente Medio se hacen más importantes.

por Wayne Madsen
Octubre 2011

del Sitio Web Strategic-Culture

traducción de Editorial-Streicher
24 Mayo 2016

del Sitio Web Editorial-Streicher

 

Ruben Demirjian

“El reconocimiento del genocidio Armenio perpetrado por el Estado turco depende de la aprobación de Israel”.


 

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Raymond Berberian en Rupen Berberian

HOY, CIEN AÑOS MÁS,
CIEN AÑOS MENOS
El genocidio de la familia armenia sobre sus raíces ancestrales con un saldo de más de un millón y medio de mártires, fue ideado y orquestado a la sombra de la Primera Guerra Mundial por los ministros del Estado turco (deunmé): judíos sefardí en colaboración de Alemania. Sobre aproximadamente cuatro millones que comprendía nuestra comunidad, cerca de medio millón de armenios sobrevivió al hambre y la sed. De 1915 a 1923, cerca de tres millones de seres humanos fueron masacrados sobre sus raíces ancestrales por turcos entre armenios, asirios y demás pueblos cristianos.
Yo pertenezco a la segunda generación y me asombra notar que los de mi edad e incluso las generaciones siguientes se hayan olvidado por completo quienes fueron los causantes de nuestra desgracia común. No sé en qué basan sus expectativas, sus esperanzas, sabiendo que el obstáculo mayor hacia un posible y formal reconocimiento del genocidio y sus crímenes de lesa humanidad perpetrados por el Estado turco depende, aunque parezca inverosímil, de la aprobación de Israel al reclamo armenio sobre sus derechos, sus bienes, sus tierras y su lógica indemnización.
No nos engañemos: Israel no respaldaría jamás a los armenios; no obstante reconocer que con ello comete una grave injusticia, lo mismo que su amado comodín: Los Estados Unidos y, España, con su cargo de consciencia por haberse desprendido de los Sabios de Sión. No lo harían; no sólo por su parentesco carnal con Turquía, sino porque entienden, a modo de refregarlo en las narices del mundo, que su shoah fue, es, y será, la mayor y única desgracia humana de la clase élite: Amantes de la Paz, dioses en la Tierra.
Nunca; e insisto: ¡nunca! El judaísmo tendió una mano a los armenios; ¡jamás! Y si lo hayan hecho, que yo ignore, habría tenido un costo leonino. Fueron los armenios quienes socorrieron judíos durante el régimen Nazi y ellos lo saben. Poseen un museo donde se expone los nombres y retratos de los judíos que fueron salvados. No así, de las familias protagonistas armenias.
¿Ingratitud? No; simplemente usura intelectual internacional.
No es de olvidar que muchos de los sobrevivientes del genocidio fueron rescatados, socorridos y tratados como hermanos por sirios, libaneses, iraquíes, palestino y otros pueblos de la región. Mis padres, huérfanos de Diyarbekir, Antigua Dikranaguerte, como tantos otros de Cilicia (Guiliquia) Antiguo Reino de Armenia, encontraron refugio en Alepo, Siria.
Yo no entiendo, ni lo concibo que importantes organizaciones y cerebros de nuestra comunidad en la diáspora lisonjean con los herederos de quienes fueron los causantes de nuestra adversidad, sin contemplar su carnicería humana en los territorios palestinos.
Tal vez yo esté equivocado, no entienda nada de la hipocresía internacional con que, para seducir a una víbora consista en silbar en su idioma. Para mí; un pueblo capaz de arrancarles los ojos a unos niños, es peor que las bestias… Son ejemplos de un salvajismo extremo e impío que debería ser señalado al mundo como una falla de una mentalidad endemoniada.
El burro tropieza una sola vez con la misma piedra y nosotros, los armenios de la diáspora diseminados por el mundo, seguimos cometiendo el mismo error: confiar en la bendición de la Serpiente del Edén.
Respetuosamente raymond_berberian14@yahoo.com.ar

24 de Marzo: Memoria, Verdad y Justicia


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Discurso de Hebe de Bonafini 24 de Marzo

de 2018

 

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Repudio a la Universidad de Belgrano por permitir el acceso del negacionismo turco


Diario Armenia

Declaración de Jóvenes de la Comunidad Armenia de Buenos Aires

Universidad-de-Belgrano

Los Jóvenes de la Comunidad Armenia de Buenos Aires expresamos nuestra grave preocupación por el avance de las políticas y el lobby negacionista del Estado Turco en nuestro país. En esta ocasión una casa de estudios, la Universidad de Belgrano, promueve una actividad con una consigna ambigua: ‘’1915, el año más largo del Imperio Otomano’’, teniendo como objetivo disertar acerca de ‘’Modelos de desarrollo e inserción internacional de la Turquía moderna con América Latina y el Mundo, desde la perspectiva de la historia, economía y sociedad. Durante el siglo XX y comienzos del siglo XXI’’.

Bajo la dirección de la Universidad de Ankara de Turquía este mismo formato de charlas, que se viene propagando desde el año 2015 en varios países de Latinoamérica, tiene por objeto directo distorsionar la historia y los acontecimientos de los últimos años del Imperio Otomano, responsable de planificar y perpetrar el genocidio contra 1.500.000 armenios.

Este crimen contra la humanidad sigue impune y al día de hoy, negado por Turquía. En consecuencia, buscan instalar una falsa imagen de modernidad para el Estado Turco a través de esta clase de eventos, un estado que en la actualidad se caracteriza por la persecución política, la represión a las minorías étnicas y la ausencia de libertad de expresión.

Con el pretexto de la Batalla de Galípoli, suceso que es manipulado políticamente por el Estado Turco, Turquía abusa de este hecho para captar la atención mundial y conmover a sociedad turca durante el mes de Abril (casualmente el 25, día posterior a la conmemoración del Genocidio Armenio) y así ratificar su negacionismo a traves de muestras premeditadas como lo es la charla que tendrá lugar los días 21 y 22 del mes corriente en la Universidad de Belgrano.

Como jóvenes comprometidos con la causa armenia, nos resulta inadmisible que se le permita lugar a un evento de estas características en ámbitos académicos o cualquier espacio que sea, fundamentalmente en un país como la Argentina, pionero en materia de derechos humanos y uno de los primeros países que reconoció el genocidio armenio en sus tres poderes.

Los Jóvenes de la Comunidad Armenia de Buenos Aires creemos que la juventud debe continuar siendo precursora y referente para luchar incansablemente por el derrumbe del negacionismo turco y el reconocimiento del Genocidio Armenio perpetrado de 1915 a 1923. Tenemos el deber de comunicar, formar y concientizar a toda la sociedad sobre los hechos ocurridos hace ya más de 100 años. De esta manera, podremos mantener siempre viva la llama de los armenios para logar memoria, justicia y reparación para el pueblo armenio.

LA HISTORIA NO MIENTE- RUPEN BERBERIAN/RUBEN DEMIRJIAN


Ruben Demirjian

EL HERMANO ARMENIO.

NOS ENSEÑA ·”EL HOMBRE DE LA BOLSA·”

La tragedia eterna del ‘Jardín Negro’ del Cáucaso


 

SPUTNIK El conflicto armenio-azerí en Nagorno Karabaj

 

Los primeros indicios de la disolución de la Unión Soviética aparecieron a finales de la década de los 80 y marcaron el inicio de cambios drásticos en las vidas de los habitantes de muchas zonas del país.

Una de las primeras señales de la tormenta política que estaba a punto de desatarse fue el surgimiento de conflictos étnicos en las regiones fronterizas de la URSS. La región de Nagorno Karabaj fue la primera donde aquella bomba de relojería estalló.

Nagorno Karabaj es un territorio histórico en Transcaucasia.

Limita con Irán al sur, Armenia al oeste y Azerbaiyán al norte y al este.

La superficie de esta región se cifra en 11.458 km2.

En la actualidad, los armenios constituyen la mayoríade la población.

El centro administrativo es la localidad de Stepanakert, conocida también bajo el nombre azerí de Jankendí.

Según las fuentes armenias, Artsaj —nombre armenio de Nagorno Karabaj— formaba parte del ámbito de influencia de los antiguos estados de Asiria y Urartu un milenio antes de Cristo.

Durante la Alta Edad Media, Nagorno Karabaj perteneció a la Armenia antigua.

Después de que la mayor parte del país fuera conquistada por Turquía y Persia, los principados armenios de Nagorno Karabaj guardaron su estatus semiindependiente.

En los siglos XVII-XVIII los príncipes de Artsaj encabezaron la lucha de los armenios contra el dominio turco y persa.

Mezquita abandonada en Nagorno Karabaj
© Sputnik / Ilya Pitalev
Según afirman fuentes azerbaiyanas, Karabaj es una de las más antiguas áreas históricas de Azerbaiyán.

La versión oficial dice que el topónimo Karabaj apareció en el siglo VII, y puede ser traducido como ‘Jardín Negro’.

La palabra Nagorno es de origen ruso y significa ‘alto’ y ‘montañoso’. Suele emplearse para diferenciar dicha región del Bajo Karabaj, que está poblado por azeríes y controlado por Bakú.

De acuerdo con la etimología del término ‘nagorno’, la lengua española también permite el uso de la denominación ‘Alto Karabaj’.

Para Azerbaiyán, Karabaj formaba parte en el siglo XVI de la Persia safávida y luego se convirtió en un canato independiente.

La calma precede
a la tormenta
A principios del siglo XIX, Karabaj fue incorporado al Imperio ruso. Un siglo después pasó a formar parte de la Unión Soviética.
Durante la guerra civil rusa (1918-1922), la región se convirtió en el escenario de encarnizados enfrentamientos entre armenios y azeríes. A principios de mayo de 1920, las tropas soviéticas establecieron su control sobre Karabaj.

Las autoridades de la URSS ordenaron el 7 de julio de 1923 la creación de la región autónoma de Nagorno Kabaraj dentro de la República Socialista Soviética (RSS) de Azerbaiyán.

El 20 de febrero de 1988, la sesión extraordinaria del Consejo de Diputados de la región autónoma de Nagorno Kabaraj aprobó una resolución que se dirigía a los Consejos Supremos de las RSS de Azerbaiyán y de Armenia con la solicitud de poner el territorio bajo la jurisdicción de Armenia.

La negativa de las autoridades federales y de Azerbaiyán provocó concentraciones multitudinarias no solo en Nagorno Karabaj, sino también en Ereván, la capital armenia.

El 2 de septiembre de 1991 fue proclamada la independencia de la República de Nagorno Karabaj, compuesta por los territorios de la región autónoma de Nagorno Karabaj y varias áreas de distritos adyacentes de la RSS de Azerbaiyán.

El 10 de diciembre de 1991, unos días antes de la disolución oficial de la URSS, Nagorno Karabaj celebró un referéndum de independencia. El 99,89% votó a favor de la soberanía completa de Azerbaiyán.

Bakú calificóla votación de ilegal y abolió la autonomía de Karabaj, lo que desencadenó un conflicto armado entre armenios y azeríes.

Guerra sin cuartel
Azerbaiyán tenía como meta mantener el control sobre el territorio, mientras que las unidades armenias defendían su independencia con el apoyo de Ereván y la diáspora armenia de otros países.
AVISO: ESTAS IMÁGENES PUEDEN HERIR SU SENSIBILIDAD
A raíz del conflicto armado, entre 25.000 y 30.000 individuos perdieron la vida. Más de 50.000 resultaron heridos.

Centenares de miles de civiles abandonaron sus hogares. El paradero de otras 4.000 personas sigue siendo desconocido.

Como consecuencia de la guerra, Azerbaiyán perdió el control sobre Nagorno Karabaj, así como sobre siete distritos adyacentes.

El 5 de mayo de 1994, los representantes de Armenia, Azerbaiyán y las comunidades armenia y azerí de Nagorno Karabaj, con la mediación de Rusia, Kirguistán y la Asamblea Interparlamentaria de la Comunidad de Estados Independientes, firmaron un protocolo que llamó a suspender los combates en la madrugada del 9 de mayo.

El acuerdo, que recibió el nombre de Protocolo de Biskek, entró en vigor el 12 de mayo de 1994.

Diálogo de sordos
A partir de 1999 se vienen celebrando de manera periódica reuniones bilaterales y trilaterales con la participación de los líderes de Armenia y Azerbaiyán.

Ambas partes buscan vías desde entonces para tratar de encarrilar el conflicto.

Las propuestas para la resolución fueron presentadas por el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en la capital española en enero de 2010. Por ello recibieron el nombre de ‘Principios de Madrid’.

El documento propuso devolver a la jurisdicción de Bakú los territorios azeríes que actualmente se encuentran bajo el control de la República de Nagorno Karabaj. Se los conoce como ‘Cinturón de Seguridad’.

CC BY-SA 3.0 / FHen / Position map of NKR

Mapa de la zona del conflicto en Nagorno Karabaj

• El territorio controlado por la República de Nagorno Kababaj, en naranja.
• El ‘Cinturón de Seguridad’, controlado por las unidades armenias, en amarillo.
• Las zonas controladas por las tropas azerbaiyanas y reclamadas por Nagorno Karabaj, en naranja rayado.

Además, Artsaj recibiría un estatus interino, garantías de seguridad, un corredor que lo vincularía con Armenia y el derecho de determinar su futuro en el marco de “una expresión de voluntad jurídicamente vinculante”.
Lamentablemente, la única posibilidad es la congelación del conflicto durante largo tiempo. Escapar al callejón sin salida se antoja hoy complicado. Mucho tiempo pasará hasta que la situación se desatasque. La posibilidad de enquistamiento del conflicto parece mucho más real.
Andréi Kazantsev, responsable científico de Estudios Internacionales del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO)
En llamas
Pese a los intentos de resolver el conflicto por la vía diplomática, numerosos contratiemposhan sacudido la zona a lo largo de las últimos dos décadas.
Uno de las más graves ocurrióen abril de 2016. La escalada duró cinco días y culminó con la pérdida de más de 20 km2 del territorio de la República de Nagorno Karabaj en favor de Azerbaiyán.
Por ahora no se han creado las condiciones necesarias para la coexistencia pacífica entre los armenios y los azeríes en Karabaj. La cuestión de la soberanía no puede ser siquiera planteada en la actualidad, ya que este es el mayor reto al que se enfrenta el proceso de paz. Esto se denomina ‘juego de suma cero’, cuando ninguna de las partes quiere hacer concesiones.
Andréi Kazantsev, responsable científico de Estudios Internacionales del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO)

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No se confundan, el shoah no fue el mayor genocidio de todas las épocas. Fue uno de tantos


Raymond Berberian en Rupen Berberian

EL ABISMO
Genocidios los hubo en el mundo entero. Se recuerdan aquellos de las hordas salvajes de los otomanos mongoloides de Asía Central con sus pretensiones de llegar a Roma. Siguen presentes; hechas cicatrices; lo acontecido en Norte y Sudamérica contra los pueblos originarios amerindios. Genocidios los hubo y los hay en África. Apenas cien años atrás, el Estado turco perpetró uno de los más horrendos y despiadados genocidios contra la población armenia, la asiria-babilónica y demás pueblos originarios de la región sobre sus raíces ancestrales.
Genocidios ocurren hoy día a espaldas del mundo moderno y civilizado occidental del Imperio usurero sionista yanqui, en Palestina, Siria e Iraq, nada menos que por quienes exhibieron llorando su parodia de desgraciados sobre los escenarios mundiales durante cinco mil años y, para colmo, nos la hicieron tragar. Aquello de los Nazis, fue el que acaparó la atención, fue el más difundido, el más publicitado y filmado nada menos que por Holly-Wood; más allá de haberle sacado una buena y lógica tajada por cada lágrima vertida durante su actuación en la ONU. Porque las desgracias para algunos, son negocios productivos para otros. Bien sabemos que las noticias son propagandas comerciales, quien paga más, difunde más y a su antojo…
No se confundan, el shoah no fue el mayor genocidio de todas las épocas. Fue uno de tantos… En realidad ningún genocidio es peor que otro, sólo cambian los estilos y la mano de obra barata y mueren seres humanos.
Acabo de escuchar a un rabino decir, desde Israel, que los judíos conforman una comunidad religiosa, que los palestinos no son enemigos de los judíos, que él es norteamericano, nacido en los EEUU de padres polacos y, que de ningún modo sería aceptable, para él, Jerusalén como capital de un Estado judío, tal como apunta Donald Trump;(el Murciélago de la Paz); presidente sionista de EEUU.
También entre los soldaditos “intocables” de Israel, existen quienes piensan que una cicatriz es por donde se escapa la luz. Desde ya sería imposible para el Imperio sionista internacional coincidir con ese razonamiento extremadamente humano y sensato, después de tantos esfuerzos y suculentos resultados obtenidos.
Todos sabemos que Israel como nación fue obsequiada al “judío errante” por los evangelistas, los evangélicos y los masones sionistas británicos, no porque esas tierras: palestinas, “supuestamente desocupadas”, les pertenecía históricamente por ley celestial, según dicta el Libro “consagrado sagrado”. Que yo sepa, salvo el muro de los lamentos, Israel, si que existió en el pasado, no le brindó ninguna reliquia histórica a la humanidad; ¡nada! No existe nada que certifique su dominio como pueblo culto sobre las tierras de Canaán, ni siquiera en Egipto, en el Sinaí o Babilonia, donde dicen haber estado de esclavos.
Por el contrario nosotros, los armenios, nuestra historia antigua está a la vista. Nuestros reyes mandaron sobre tres mares. Todo nuestro suelo ancestral esta plagado de obras y monumentos que certifican con más justicia y razón nuestros reclamos ante el Mundo.
Ningún presidente norteamericano, bien amaestrado, encajado en su sillón presidencial por el sionismo, se atrevió mencionar la palabra “Genocidio” en sus discursos, refiriéndose a lo ocurrido al pueblo armenio en manos de los turcos sobre sus tierras ancestrales. El negacionismo turco tiene su valor en coimas. Israel misma niega la existencia del Genocidio contra el pueblo armenio, a fin de congraciarse con Turquía y seguir monopolizando su Shoah.
Una farsa bien elaborada, que permanece vigente cinco mil años, a la larga y por cansancio, simula tener cierta veracidad. Lo verídico e incuestionable, incluso reconocido por la Biblia “judía”, menciona al Sagrado Monte Ararat como que pertenece a Armenia y a su pueblo milenario, aunque esté “momentáneamente” usurpado por el Estado turco junto a las provincias linderas originarias.
Palestina Existe, existió y existirá, no fue un invento; una donación al “palestino errante” por los magnates del golfo. Es tierra de Canaán. Todas las modificaciones y trasformación que ocurran sobre su suelo: Llámese “Israel” EEUU, o lo que fuere, en nada modifica, en su esencia, la Tierra Santa de Palestina.
Tanto Israel como Turquía son invasores y por ende, intrusos. Francia se había apropiado de Argelia y tuvo que ceder a la razón. Lo mismo, tarde o temprano, habrá de acontecer tanto con Turquía como con Palestina.
Hoy el Estado judío acaba de cometer otro genocidio, más allá del palestino, no le alcanza bombardear la franja de Gaza, matar las ovejas de los pastores palestinos, arrancar los milenarios olivares, asesinar a los pescadores, envenenar los cultivos; sino contra toda la cristiandad: La Basílica del Santo Sepulcro ha sido obligada por orden de las autoridades israelí a cerrar sus puertas por primera vez en su historia. En las demás iglesias y conventos hubo atentados y escrituras irrespetuosas contra sus puertas y fachadas… ¿Por qué? ¿Acaso el turismo cristiano mundial escatima sus divisas al visitar Tierra Santa?
Y yo se lo diré: El resentimiento, llámese odio residual generacional, remonta a cuando Jesús se separó del judaísmo, su alejamiento fue considerado por los rabinos una ofensa a sus leyes morales, incluso lo mandaron a matar. Su odio es doctrinario, en cuanto a los “no judíos”, su odio es racismo talmudense; en otras palabras: sionismo nazi.
No se conformaron con ello, fueron ideando parásitos con tal de debilitar y confundir al cristianismo. Aparecieron los masones, los testigos de Jehová, las diferentes sectas, los predicadores evangelistas y de los otros, los anglicanos sionistas etc.etc. Y ahora se dan el lujo de cerrar las puertas del Santo Sepulcro tal como impedir a los fieles musulmanes asomarse a las explanadas de Al Aqsa. Imagínese; tan sólo 

 

Ser pobre, joven y mapuche


El asesinato de Rafael Nahuel y la represión en la Patagonia

Revista Anfibia

 

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No es fácil poner en texto alguna reflexión que, distanciada del dolor, ayude a desmentir las justificaciones de la represión y las estigmatizaciones de la lucha mapuche, explica la antropóloga Ana Ramos. A partir de su experiencia de más de dos décadas de estudio de estas comunidades, describe tres contextos -memorias, diálogo y recuperación del territorio- para entender los reclamos mapuche en sus propios términos y cómo estos grupos -violentamente reprimidos en los últimos meses en Chubut y Río Negro- son parte de las mismas familias que históricamente mueren por balas de los policías, de los dealers o de otras bandas barriales en la periferia urbana.En los últimos meses, la cuestión mapuche se volvió opinable y discutible –incluso al punto de desconocer las leyes de la Constitución Nacional y los tratados internacionales—. La irresponsabilidad enunciativa de los comunicadores sociales, las imágenes estereotipadas y estimagtizantes de quienes se construyen como expertos de este tema dominó los escenarios públicos. Ante esta proliferación de palabras, dichos y habladurías, perdimos como sociedad la capacidad de escuchar y, con ella, nuestro derecho a entender, a saber la verdad y a poder actuar como ciudadanos comprometidos.

Rafael Nahuel fue asesinado en la Lof Lafken Winkul Mapu durante un operativo de la Prefectura el mismo día del velatorio de Santiago Maldonado, quien murió durante la represión de Gendarmería del 1 de agosto en la Pu Lof en Resistencia. No pasaron tres meses entre estos sucesos y, de nuevo, nos encontramos impactados por los hechos. No fue fácil entonces, y tampoco lo es ahora poner en texto alguna reflexión que, distanciada del dolor, ayude a desmentir las justificaciones de la represión y las estigmatizaciones de la lucha mapuche. Pero para no quedar en silencio ante tanta injusticia, voy a convertir en texto lo que suelen ser mis explicaciones espontáneas cuando amigos, familia y conocidos me preguntan “si es verdad lo que se dice, lo que se escucha por ahí”. Desde mi experiencia como antropóloga que hace más de veinte años trabaja con comunidades y organizaciones mapuche, voy a tratar de reconstruir tres contextos que pueden ayudarnos a escuchar los reclamos mapuche en sus propios términos.

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Para evitar el riesgo de naturalizar la represión arbitraria y las muertes violentas de quienes luchan por sus derechos debemos reconstruir los principios fundantes con los que recuperamos la democracia y, para esto, resulta imprescindible que escuchemos lo que las organizaciones y comunidades mapuche hace muchos años denuncian, explican, contextualizan e historizan. Sus reclamos pasan de no ser evento atendible a ser noticia nacional, pero en el marco de otras agendas e intereses. Los mapuche pasan de ser un grupo en extinción –en una Argentina pensada como europea—a ser los desestabilizadores de la soberanía nacional o de la democracia. Pasan de ser las raíces ancestrales de nuestra identidad nacional a ser los invasores chilenos que permanentemente traspasan la frontera nacional. Esta doble vara también esquiva la verdad, ya sea por intereses económicos y políticos, o por ignorancia.

Los hechos

María Nahuel de la Lof Lafken Winkul Mapu cuenta que el jueves 23 de noviembre a las cuatro y media de la mañana empezaron a escuchar tiros en el territorio que habían recuperado hacía unos meses atrás en la zona del lago Mascardi: “Nos fueron a despertar a balazos limpios, nos empezaron a maltratar, nos defendimos todo lo que pudimos, no teníamos arma, no teníamos nada”. A su hija menor de edad y a sus nueras las esposaron en el piso, mientras a los niños –de uno, dos, tres y once años– les tiraban gas pimienta. Otra de las integrantes de la Lof contaba que su hijo lloró varias horas a causa del dolor en los ojos, y que ella, al estar precintada, solo podía tratar de calmarlo acariciándolo con su cabeza. También contaron que a la hija de María, quien se está preparando para ser machi, le arrojaron tierra en la boca cuando empezó a hablar en mapuzungun. A todas ellas les pegaron, y a María la dejaron un rato desmayada por un golpe en la cabeza. Los varones escaparon cerro arriba, y las mujeres fueron llevadas detenidas a la Policía Federal, en Bariloche, donde permanecieron más de diez horas con sus niños, sin agua ni comida.

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El operativo fue ordenado por el Juez Federal Gustavo Villanueva luego de una denuncia realizada por Parques Nacionales, dado que el territorio recuperado se encuentra bajo su jurisdicción. El tiempo que duró el operativo, la Gendarmería cortó la Ruta 40 para impedir el acceso al lugar y vigiló la zona con helicóptero y drones. Entre policías federales, prefectos y gendarmes, había en el lugar más de 300 uniformados. Los que cortaban la ruta alarmaban a los autos y micros que quedaban a la espera diciéndoles que había una “treintena de mapuches violentos que podían tirarles piedras”.

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Las fuerzas nunca dejaron el lugar ni el control con retenes a lo largo de la ruta. El sábado 25 de noviembre empieza a circular la noticia de una nueva represión en la Lof, y pronto se supo que tres de las personas que todavía estaban en el cerro habían sido heridas de bala. En una de las llamadas que se logró a las seis de la tarde se informó que había un muerto. La familia se reunió en el hospital de Bariloche a la espera de novedades junto con las personas que se fueron acercando a acompañar y a exigir información. Recién a las 24 horas, un médico del hospital confirmó la muerte de “un masculino” ante todos los presentes. El cuerpo llegó horas después.

Primer contexto: Memorias (trayectorias)

Es un hecho irrefutable que el Pueblo Mapuche tuvo control y soberanía de su territorio hasta fines del siglo XIX (apenas unos 100 años atrás). Esto es sumamente importante desde el punto de vista de la memoria, porque son los abuelos y las abuelas quienes les contaron, a quienes hoy militan su identidad, acerca de sus experiencias en los campos de concentración, sobre el despojo territorial, la violencia, la persecución y las injusticias con las que los dejaron en los márgenes de un Estado en formación. Se trata de memorias muy recientes, que todavía encarnan el dolor de quienes las recibieron o las contaron.

Pero también estas memorias son la historia “que no se contó en los libros” (como repetía Mauricio Fermín, un anciano de la comunidad Vuelta del Río), y sólo comprendiendo e interactuando con estos relatos del pasado, vamos a poder comprender los reclamos que, hace unas décadas, vienen haciendo quienes crecieron escuchándolas. Estas memorias no solo explican por qué tantas familias mapuche viven hoy en las periferias de las ciudades, sino que también brindan las claves para pensarse como mapuche en la ciudad. Las formas que los antepasados eligieron para contar sus experiencias (llamadas ngtram) le dan su impronta particular a la memoria mapuche, esta es, la transmisión de fuerza para no olvidar, para resistir y para reconstruirse como Pueblo. Por lo tanto, los aspectos más negativos de sus trayectorias urbanas –pobreza, violencia, desprotección, alcoholismo, droga, muertes de gatillo fácil, vidas cortas, bandas, vendettas, redes de narcotráfico, ausencias, etc.— fueron dejando de ser responsabilidad de las decisiones de sus padres o de las suyas para ser el resultado de una historia más amplia de genocidio, racismo, negación y marginación. No es casual, por ejemplo, que la mayor parte de la población que vive en “el alto” de Bariloche –donde vivía Rafael— pertenece a familias mapuche que años atrás dejaron el campo.

Frente a este contexto, y durante las últimas tres décadas, las organizaciones mapuche de la Patagonia trabajaron muy duramente para reivindicar sus pertenencias a un pueblo preexistente al Estado y para reemplazar los sentimientos impuestos de vergüenza y sumisión por los de orgullo, conciencia histórica y derecho a luchar por un mundo más justo para ellos. A pesar de la diversidad de estos proyectos políticos, se fue afianzando la idea de un Pueblo, y con ella, se multiplicaron las expresiones y los modos de pertenecer a él: trayectorias rurales, periurbanas y urbanas, trayectorias de militancia en articulación con partidos políticos o iglesias, trayectorias militantes más autonómicas… Esta multiplicación no impidió que se compartieran los mismos objetivos de recuperación de los conocimientos ancestrales, de reestructuración de los vínculos y de valorización de sus memorias.

El aumento y diversificación de las expresiones políticas de militancia mapuche urbana no debería verse como un problema sino como un diagnóstico de revitalización y de surgimiento de nuevas demandas. Desde distintas experiencias de marginalidad, discriminación, despojo y desigualdad social, estas comunidades y organizaciones mapuche están exigiendo ser escuchadas. Al expresar en discursos y acciones que nunca se sintieron parte de la inclusión y de la igualdad que proclamamos como ciudadanos, nos ponen en la incómoda situación de tener que repensar nuestras propias configuraciones sociales acerca de la inclusión y la igualdad. Por esta razón, es más fácil ignorar o menospreciar las historias y las experiencias que orientan el ser mapuche en los barrios marginados. Como lo expresó María Nahuel, integrante de la Lof, “hay gente que no va a entender nunca, pero nosotros actuamos como mapuche y luchamos como mapuche”.

Gracias a distintas personas que conocieron estrechamente a Rafael y que contaron su historia antes que esta sea distorsionada por los medios de comunicación, sabemos que lo llamaban “Rafita”, que vivía en el barrio Nahuel Hue –en el Alto de Bariloche–, que le gustaba la cumbia, que era de Boca, que había dejado de estudiar para juntar algo de plata, que aprendió el oficio de herrero, que no conseguía trabajo porque tenía apellido mapuche y porque era “un chico del alto”, que le gustaba ayudar y arreglar cosas, que era inseparable de sus amigos y sus hermanos. También sabemos que “había caminado por las márgenes” –como expresa uno de los responsables del espacio de educación no formal al que solía asistir— y sabemos cuáles son los riesgos y las violencias que sufren desde muy temprana infancia quienes son relegados a esos márgenes. Hacía un tiempo atrás había empezado a acompañar a la familia de su tía en los procesos de lucha y reivindicación como mapuche. La historia de Rafael es la de muchas otras personas que, desde situaciones urbanas signadas por la pobreza y la violencia, deciden enmarcar sus enojos, los sentidos de la desigualdad social y de sus experiencias de injusticia en la historia de su Pueblo.

Las organizaciones mapuche urbanas, como las que conocí en Esquel y en Bariloche, tenían como propósito inicial poner en valor las vidas de quienes fueron despojados de la posibilidad de pensarse a sí mismos como personas respetables. Conversando sobre estos inicios, Fernando Huala, uno de los jóvenes de la Lof Mapuche en Resistencia de Cushamen, contaba que un antiguo amigo del barrio le había expresado su pesar por no haber decidido quedarse con ellos “en la lucha mapuche”, porque “ahora ya estaba perdido”. Las comunidades mapuche que fueron más violentamente reprimidas en los últimos meses en Chubut y Río Negro son parte de las mismas familias que históricamente mueren por balas de los policías, de los dealers o de otras bandas barriales en la periferia urbana. Las experiencias de ser “pobre”, “varón” y “mapuche” en estas periferias llevaron a naturalizar entre ellos la posibilidad de ser revisado, maltratado, perseguido, encarcelado, reprimido o muerto por las fuerzas de seguridad. Uno de los miembros de la Lof Lafken Winkul Mapu explicaba hoy para un medio de comunicación que los varones se tapan la cara para protegerse, no porque sean terroristas sino porque ellos corren “riesgo hasta para ir a comprar a la calle”.

Segundo contexto: Pueblo Mapuche (iniciativas de diálogo)

En los conflictos territoriales suele construirse al “usurpador indígena” como un “puñado de personas”. Aun en los casos en que el conflicto por la tierra esté circunscripto a una familia y allegados, como el caso de la Lof Lafken Winkul Mapu, suele ser el Pueblo mapuche –encarnado en los sujetos concretos que conforman las redes y relaciones más amplias—el que se siente interpelado para actuar en defensa.

Esto se vio reflejado en el último trawn (reunión mapuche) realizado el 26 de noviembre en Bariloche, donde se encontraron para tomar decisiones conjuntas tanto la organización local que viene acompañando muy cercanamente a la Lof como muchas otras organizaciones y comunidades de distintas provincias. En los intercambios de la palabra quedó muy claro que la represión no es contra una comunidad o una familia, sino contra un Pueblo, uno que, a pesar de sus diferencias ideológicas, sabe articular unidad ante situaciones como esta.

Por la mañana se organizó una comitiva de diálogo para que se dirija hasta la comunidad para intermediar con el juez, de la que participaron las organizaciones mapuche de apoyo junto con organizaciones de Derechos Humanos, el obispo de Bariloche, abogados y un médico para atender a los heridos. Cuando la comitiva regresa del lugar del conflicto, cuentan en el trawn que se logró firmar un acuerdo con el juez a cargo del operativo en el que se establece la creación de una instancia de diálogo “de carácter urgente con intervención de distintos organismos oficiales” para encontrar una solución al conflicto. En este trawn también se resuelve apoyar la decisión de la Lof de permanecer en el lugar y no dejar el territorio recuperado.

Estas acciones colectivas de cuidado mutuo y solidaridad son las formas en que el Pueblo Mapuche practica su diplomacia para abrir instancias de diálogo, para repactar los acuerdos con las distintas instituciones estatales y demandar conjuntamente el respeto o la ampliación de sus derechos. Antes, durante y después de la represión, numerosas organizaciones y comunidades mapuche, en nombre del Pueblo al que pertenecen, intentaron habilitar espacios de diálogo y de pacificación del conflicto. Ante esto, las respuestas represivas de las fuerzas armadas son entendidas como la exclusión del Pueblo Mapuche como un interlocutor político válido en el escenario que se fue montando. Mientras las acciones colectivas de los mapuche tendieron al diálogo y al acuerdo, las distintas instituciones oficiales involucradas tendieron a negar o traicionar esos acuerdos. Parques Nacionales, el INAI, el Juzgado Federal y las Fuerzas de Seguridad propiciaron el desalojo y la represión al mismo tiempo que fueron propiciando un escenario de “no escucha” de los reclamos mapuche.

Los miembros de la Lof denunciaron la falta de escucha hasta en los últimos y trágicos acontecimientos: “Esa mañana llegaron muchos grupos armados de diferentes lados, no dieron tiempo a dialogar ni nada… sino que entraron directamente a reprimir”. Incluso, en el cerro, cuando se defendían con piedras de las balas de plomo de la Prefectura, levantaron las manos para pedir “que por favor saquen al peñi herido, nosotros solamente lo que queríamos es que nuestro peñi se pudiera salvar, y no pudo”.

Tercer contexto: Recuperación territorial (experiencias de ser y estar)

A los dos meses de haber recuperado el territorio, una vocera de la Lof explica que no tenían intenciones de hacer pública su recuperación, pero que debieron hacerlo por circunstancias mayores. Ellos estaban protegiendo un lugar determinado del paso de personas, porque allí estaban preparando el lugar en el que se harían las ceremonias necesarias para “levantar” a la machi de la comunidad. Puesto que por ese lugar se hacían caminatas y subía gente, se vieron obligados a descender del cerro para anunciar que ellos ya tenían el control territorial.

Durante estos últimos años, y a medida que se fue recuperando territorio mapuche, también se fue explicando a la sociedad civil y política que para los mapuche el territorio no es meramente una cuestión perimetral, puesto que en el territorio se consolida el pensamiento filosófico e ideológico y la espiritualidad mapuche. La recuperación de un territorio es también la recuperación de las relaciones con las fuerzas que allí se instancian, y junto con ellas, del kimun o conocimiento ancestral. Por eso, en el transcurso de estos años se fueron generando condiciones propicias para que a las hermanas y los hermanos que llegan a la mapu (tierra) se les manifiesten capacidades y roles específicos. Actualmente, uno de los principales fundamentos de la recuperación territorial es la presencia de pu ngen, los pu newen, lo pu lonko (fuerzas de la naturaleza). Y es con esas fuerzas que se establecen los vínculos y los compromisos mutuos de proteger el lugar.

Algunas personas, como machi, lonko o pillañ kushe, tienen un rol específico en estas vinculaciones con las fuerzas del lugar. Negarle a estos pu peñi, pu lamien (hermanos o hermanas) el ejercicio pleno de estas capacidades en muchos casos es condenarlos a la enfermedad e, incluso, a la muerte.

Los y las machi más experimentados son los que detectan a las y los futuros machi, lonko o pillañ kushe. Algunos militantes mapuche explican que, en este proceso de recuperación de sabiduría ancestral, en los barrios periféricos se han producido grandes eventos vinculados al mundo espiritual mapuche. Importantes ceremonias están siendo encabezadas por machi experimentados que detectaron que algunos niños y niñas de estos barrios poseían esa capacidad o ese don de ser futuros o futuras machi. Explican también que aceptar ese rol es muy doloroso en muchos aspectos –físicos, emocionales y afectivos– por eso, para levantarse en el rol y alimentar esa capacidad es necesario contar con un entorno absolutamente propicio, “que no es justamente el entorno urbano”.

Una hija de María Nahuel es machil, esto quiere decir que se está levantando en su comunidad para, en el futuro, y cumplido el aprendizaje, tener el rol de machi. En un barrio de Bariloche, un machi había detectado esta capacidad en ella cuando era una niña pequeña, y pese al ambiente urbano y a los pocos recursos económicos, la familia logró cumplir con el compromiso de destinar estos años para su preparación y aprendizaje. Los pu ngen te llaman, dicen los ancianos, “uno no se manda solo”, no es una decisión de uno. La machil tuvo un llamado en ese lugar cercano al lago Mascardi, y por eso están allí como comunidad.

Este es el principal fundamento de la recuperación territorial de la Lof Lafken Winkul Mapu y de sus convencimientos para defenderlo: “Nosotros no tenemos que negociar con el winka, negociamos con nuestra fuerza, nosotros pedimos permiso, hacemos rogativa para poder estar en un lugar” (vocero de la comunidad). María Nahuel lo expresaba con estas palabras: “Voy a seguir luchando por el territorio para mi machil. Voy a seguir luchando como familia”.

Claro que estos tres contextos (Memorias, Pueblo y Territorio) son mucho más complejos, pero estas breves paradas en ellos pueden motivarnos a profundizar los procesos en los que estamos insertos y no dejarnos convencer por quienes van a tratar, a partir de hoy mismo, de hacernos creer que los mapuche de la Lof Lafken Winkul son terroristas, violentos, indios truchos, invasores, etc. O, al menos que algunas cosas no las podamos sacar fácilmente de contexto. Entonces, y sin distracciones, exigir respeto y pedir justicia por Rafael Nahuel en nombre de una familia, de un barrio y de un Pueblo que están de luto.

Ana Margarita Ramos es doctora y Licenciada en Antropología Social y Magíster en Análisis del Discurso por la Universidad de Buenos Aires. Fue coordinadora de la carrera de Ciencias Antropológicas de la Universidad Nacional de Río Negro durante el periodo 2010-13. Del año 1998 al 2008 se desempeñó como docente de la Universidad de Buenos Aires en la Carrera de Antropología Social y, desde el año 2008 hasta el presente, es profesora asociada en la Universidad Nacional de Río Negro en la Carrera de Ciencias Antropológicas. Es investigadora del CONICET con el proyecto “Trayectorias políticas y de pertenencia entre grupos Mapuche-Tehuelche del Chubut”. Ha dictado seminarios de grado y de postgrado en diferentes universidades en temas relacionados con los procesos de memoria en grupos subordinados y alterizados. Actualmente dirige, entre otros, el proyecto de investigación “Procesos de recordar y olvidar en contextos de subordinación. Una aproximación comparativa en torno a la memoria como objeto de reflexión” subsidiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Ha publicado libros y artículos en revistas especializadas sobre los temas de memoria y política indígena.

Fuente: http://www.revistaanfibia.com/ensayo/ser-joven-pobre-mapuche/

SERGIO MONOR vs RUBEN DERMIJIAN


los genociDIOS de DIOS en ARMENIA con SERGIO MONOR vs RUBEN DERMIJIAN

 

Sergio Monor

La orden era: “Acabar con todo el pueblo armenio en Turquía” Aquél entonces, cuatro millones de armenios convivían con sus “invasores otomanos” sobre sus terruños ancestrales.


Raymond Berberian 

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Nada de profecías…
Rescato palabras extraídas de un libro sobre el genocidio de la población armenia y demás minorías cristianas perpetrado por el Estado Turco durante los años 1915 al 1923 con más de dos millones de mártires:
“No soy responsable – decía el hombre-. Recibí ordenes de Constantinopla. Soy Capitán de Policía… se nos había ordenado matar a todos los armenios incluso en las panzas de sus madres. Se había declarado la “Guerra Santa”. Cuando un soldado mata en la guerra no es responsable”. (Que conste que no se trataba de una guerra, sino de un Genocidio contra una población civil desarmada). ”Yo también procedí así. Luego de la masacre recé una oración a Alláh y me purifiqué” (Se estaba rectificando sin darse cuenta; ya no era una guerra, sino una masacre).
Era imposible pensar que una nación milenaria pudiese ser totalmente masacrada y no obstante, en sólo dos meses, millones de seres humanos, hombres mujeres y niños armenios fueron aniquilados, muchos a golpe de hachas y machetes por campesinos turcos. Muchos se llevaron consigo a las muchachas más bellas.
Los kurdos que siempre fueron enemigos de los armenios, también los atacaban y masacraban. (Lo ocurrido con mi familia materna en Dyarbekir…)
Durante las deportaciones, las mujeres turcas y las gitanas que nunca faltan revisaban a las armenias despojándolas de sus joyas y dinero. Ninguna de las naciones de entonces movió un dedo para detener la masacre”.
Las deportaciones masivas la decidió el “Comité de los jóvenes turcos” encabezados por (dünme: turcos sefardí): Taleat Pacha, como Ministro de Interior, fue quien dio la orden, estuvo acompañado por Enver Pacha, Ministro de guerra, de Demal Pacha y del satánico Dr. Nazim quien utilizaba a su antojo niños armenios para su laboratorio.
La orden era: “Acabar con todo el pueblo armenio en Turquía” Aquél entonces, cuatro millones de armenios convivían con sus “invasores otomanos” sobre sus terruños ancestrales.
Hubo quienes se negaron a cumplir la orden impartida, como el Gobernador de Aleppo, Djelal Pacha y fue inmediatamente destituido.
El edicto del ejército, decía:
“Cualquier turco que prestare ayuda a un armenio sería muerto delante de su casa y ésta sería incendiada”.
Este es un pasaje de lo mucho ocurrido contra la familia armenia en Turquía. Otro tanto aconteció contra los asirios, y en menor escala contra los yezidíes, maronitas libaneses, griegos y caldeos.
Y aquí hago un paréntesis y me pregunto: ¿por qué? ¿Por qué tanto empecinamiento? Tanto odio irracional; tanto fanatismo religioso, tanto odio… No lo entiendo… No sé qué pensar, ni cómo actuar a mi edad, siendo de sobreviviente refugiado por el mundo. ¿Alzarme de hombros y mirar para otro costado, con que aquí no ha pasado nada…? Si me callo frente a tanta monstruosidad, me sentiría un traidor; me estaría enganiando a mí mismo.
Pienso que lo mejor es ponerme a escribir desde el corazón con la mano abierta, hasta dónde me de el cuero. Sería lo más sensato, creo; tratar que mis enfoques despierten las mentes dormidas de muchos de mis hermanos, hasta que el asesino recapacite, reconozca su culpa, para… finalmente las almas de nuestros mártires descansen en paz.
En mí no hallarán perdón, ni olvido, venganza tampoco. Soy víctima de la intolerancia humana con una cicatriz incurable en el alma. Me duele y me desconcierta que se tome como crimen de primer grado alevosamente lo ocurrido durante el régimen Nazi y se desmerezca a todos los demás genocidios y desgracias habidas y por haber; los perpetrados por España y Portugal contra los pueblos originarios de Centro y Sudamérica con un saldo estimativo de cien millones de seres humanos. Pueblos que les han quitado hasta el apellido y confundido su identidad.
La historia depende de quien la escribe; ¡Es verdad! Se olvida de señalar la esclavitud de los multinacionales dueños de la firma Nestlé en el Congo; se olvida de lo ocurrido en la misma Turquía con los asirios y sus seteciento mil víctimas; Se olvida de los genocidios de Palestina, Siria, Iraq y el Yemen… Se olvida…de la hambruna de ciertas regiones de África. Se olvida…, porque son temas intrascendentes, pueblos y naciones intrascendentes. El monopolio es otro; para ello están los “Pura Sangre” y los Estudios de Holly Wood con sus historietas bíblicas.
El dolor humano es igual que otro dolor humano.
Que yo sepa, los países europeos no lloraron los genocidios de los pueblos originarios cristianos perpetrados por el Estado turco y sus sultanes. Qué yo recuerde, EEUU nunca lamentó los atentados contra la población armenia en Bacú y Sumgait, Azerbaiyán. Nunca se preocupó por las explosiones y muertes con autobombas en Iraq y Siria… Y qué paradoja: El mundo se consternó viendo la imagen de un niño bien vestido con zapatitos de charol y medias blancas, ahogado, arrojado en las costas del Mediterráneo y no les importó lo de muchos otros… muchos otros niños “sirios, iraquíes, palestinos” que hayan servido de conejitos de indias para los laboratorios sionistas… ¡Que paradoja…!¿Verdad?
¿Qué hacen las Naciones Unidas para impedir que se sigan matándose en la frontera armenia de Artzaj (NOGORNO KARABAJ)? ¿Qué hace EEUU para detener el odio racial, religioso y cultural en el Estado judío?
Esas son cosas que me duelen y de verdad, como supongo que también les duele a muchos de mis hermanos… Aún así, la historia se repite… La humanidad comete los mismos errores…
NO SE PUEDE EXPLICAR LA SENSACIÓN DE UNA QUEMADURA AL QUE JAMÁS SEA QUEMADO…
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