La historia oculta de la familia política de Mauricio Macri


 

Año 7. Edición número 303. Domingo 09 de Marzo de 2014
Por

Graciela Pérez

Los Awada, dueños de un emporio textil que incluye las marcas Awada y Cheeky, gambetean las acusaciones de explotación laboral debido a sus aceitados contactos con el poder, que vienen desde tiempos del menemismo.

Elsa Esther Baker, alias Pomy, nació en el seno de una familia humilde de origen sirio, que apenas tenía dinero para vivir. De adolescente, supo tomar clases de corte y confección que le dieron una especialidad ante la imposibilidad de poder hacer el secundario. Pero su vida cambiaría a partir de la década del ’50 cuando conoció a Abraham Awada, un soltero libanés y musulmán de 30 años. En septiembre de 1953 se casaron. Pomy tenía diecisiete años. La reciente pareja compró un local en la calle Almirante Brown, en Villa Ballester, que tenía en el fondo un lugar para vivir. Así comenzaron tanto su vida matrimonial como comercial. Al local lo llamaron “La Reinita” y pusieron allí un comercio de prendas para chicos. Al poco tiempo lanzaron una marca de ropa femenina, la cual recibió el nombre de Awada. Las cosas fueron bastante bien y Abraham llegó hasta venderle una casa y una calesita de 180 mil dólares al sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo.
Hoy en día, en la familia Awada, tres de sus cinco hijos y dos de sus nietas trabajan en el redituable rubro de la vestimenta. Junto a sus hijas Zoraida y Juliana, esposa del jefe porteño Mauricio Macri, Pomy comparte la glamorosa marca que lleva el apellido familiar. En tanto Daniel, su hijo mayor, está a cargo de la marca Cheeky, gigante del rubro, que se queda nada más y nada menos que con el 45% del mercado de ropa infantil.
Ya en los ’90, Pomy pasaría a ser “Madame Awada” y a tener una cadena de locales en los principales puntos comerciales del país. Sus buenos vínculos con el entonces presidente Carlos Menem, harían que su hijo Alejandro –reconocido actor de cine y televisión– se distanciase ideológicamente.
El sobrino de Abraham y Pomy, Alejandro Tfeli, fue el histórico médico de cabecera de Menem. Además, Alberto Artemio Rossi, esposo de Zoraida, fue el arquitecto que ideó la mansión del ex presidente en Anillaco, denominada “La Rosadita”. Las sospechas de que Rossi fuera testaferro de Menem crecieron en la misma proporción que su fortuna personal. La casa riojana estaba a nombre del arquitecto, mientras que los Awada poblaban de tiendas a los shoppings más exclusivos del país.
Otro de los emprendimientos de Rossi era TeleTV, plataforma de juegos telefónicos para televisión. Tal fue su vinculación con el otrora mandatario, que Rossi quedó involucrado en un expediente por la causa del tráfico ilegal de armas a Ecuador y Croacia, aunque logró salir ileso. En tanto, en el entorno menemista, circulaba la versión de que Abraham Awada sería pariente de Monzer Al Kassar, por línea materna.
El 20 de agosto de 2002, el empresario textil y jefe del clan fue secuestrado al salir del Golf Club San Andrés donde había ido a jugar a las cartas. Cinco días después, tras el pago de 300 mil pesos, Abraham fue liberado. Uno de los partícipes del secuestro fue Carlos Gabriel Caccia, caddie del golf club. Caccia también trabajó con Menem.

La era de Juliana. “Yo me siento muy orgullosa de la familia que tengo. Ellos nos transmitieron algo muy importante que es el amor por el trabajo, el valor del esfuerzo”, declaró la señora de Macri en una entrevista al diario La Nación. Juliana tuvo una infancia y una adolescencia formadas con las costumbres de una clase media muy acomodada. Fue a un colegio inglés de Belgrano que ya no existe, el Chester College. Allí jugó al hockey, pero mucho más al golf en el Club San Andrés. Siendo adolescente, viajó mucho acompañando a su madre a los desfiles prêt-à-porter que se celebraban en Nueva York, París y Londres.
La relación con Macri se dio porque se conocieron en el gimnasio (residían en el mismo barrio). Incluso Juliana vivió en una casa frente a Franco Macri. Pero apenas el nuevo romance del jefe de gobierno salió a la luz, comenzaron a hacerse públicas varias denuncias por trabajo esclavo en los talleres de la empresa Awada. Desde octubre de 2006, la ONG La Alameda, que denuncia con perseverancia la existencia de talleres textiles con trabajadores en condiciones infrahumanas, había asegurado que la esposa de Macri tenía trabajando en su taller del barrio porteño de Villa Crespo a inmigrantes indocumentados de Bolivia, en paupérrima situación. Así, Awada y también Cheeky quedaron vinculadas en una megacausa de empresas textiles que “tercerizan” la elaboración de sus prendas y reducen a la servidumbre a sus empleados. En 2007, Daniel fue sobreseído nada menos que por el actual ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad, Guillermo Montenegro, poco antes de que dejara su puesto como juez federal.
Paralelamente, el ex presidente de Boca siguió fomentando la empresa de su mujer. Tanto fue así que inauguró el “paseo de compras” sobre la calle Aguirre –en donde uno de los locales principales es el de Juliana– repavimentando las calles y colocando faroles. Además, el jefe porteño defendió los talleres textiles por ser ser “la principal fuente de trabajo” en Buenos Aires.
Pocos meses antes de iniciar su relación con Juliana, Macri envió a la Legislatura un proyecto de ley para declarar “la Emergencia Laboral y de Infraestructura en la micro y pequeña empresa de las industrias de la indumentaria, calzado y afines emplazadas en la Ciudad de Buenos Aires” y, al mismo tiempo, crear el Programa de Regularización Buenos Aires produce. El proyecto ponía en evidencia que “una gran cantidad de familias –en su mayoría de nacionalidad boliviana– obtiene su sustento prestando su fuerza laboral en este subsector, que opera en condiciones de suma precariedad”. El proyecto se aprobó y la ley fue firmada por el jefe porteño el 7 de abril del 2009. Sin embargo, hasta la fecha no fue reglamentada.
En 2013 hubo 5.498 inspecciones a talleres textiles, pero sólo se clausuraron 20 de todos ellos, es decir el 0,36%. Edgardo Castro, delegado general de la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio, que depende del Ministerio de Desa­rrollo Económico de la Ciudad afirma que “intiman al empresario con la acusación de los trabajadores, cuando la subsecretaría debe proteger al empleado, y lo notifican para que sepa que van a ir a inspeccionar. Así, el empresario echa a los trabajadores en negro y se regulariza la situación laboral”. Un dato llamativo: en el acta de inspección de la Subsecretaría de Trabajo porteña no figuran ni el procedimiento ni la marca Awada. “Hicieron desaparecer las pruebas ante la no actuación de la Justicia y la demora de la inspección. Así borraron todo lo que comprometía a Awada”, afirmó el funcionario.
Osvaldo Martín García trabajó como costurero en el taller de Villa Crespo que producía para Awada y Cheeky. “Han ido inspectores a los que no se los dejaba entrar o bien terminaban arreglando con el tallerista (el encargado), nunca llegaban al fondo del taller. Ahí no tenemos un baño como la gente. En el verano es insoportable”, testimonió García, oriundo de Bolivia.
El circuito comienza con avisos en las calles de varias ciudades de Bolivia. Desde allí llega el 90% de los costureros esclavizados en Buenos Aires, el resto proviene –según el mismo método de reclutamiento– desde Perú. “Los colectivos que traen a esos trabajadores son los mismos que negocian con los tratantes de blancas, porque cargan personas sin documentos y arreglan en las fronteras el paso”, describió con crudeza pero realismo Ezequiel Conde, referente de la Unión de Trabajadores Costureros de La Alameda.
Si para Macri “la ciudad de Buenos Aires se tiene que hacer cargo de cierta realidad propia de los países limítrofes porque todos los días llegan entre “100 y 200 personas” de la mano “del narcotráfico y la delincuencia”, bien se puede inferir quiénes son los que los alojan para enriquecerse con su trabajo precarizado y trato inhumano.

De visita

Una marca tierna y exitosa

En una esquina céntrica de la Ciudad, bebotes de plástico y maniquíes vestidos como pequeños adultos, con calzas, jeans diminutos y camisas cuadrillé, ocupan la vidriera de uno de los tantos coquetos locales de Cheeky, una de las marcas favoritas de la clase media para vestir a sus niños.
Adentro, chicas jóvenes con pantalones de gabardina y remeras rojas atienden a padres modernos que eligen entre las prendas colgadas en las perchas, cuyos precios no son nada populares. Inaugurada la colección de otoño, pocas cosas bajan de los 170 pesos. Un pantalón para un nene de dos años ronda los 369 pesos y si se le agrega un cinto hay que sumar otros 100. “Hay un 20% de descuento con tarjetas de crédito”, asegura una de las vendedoras incentivando la compra de quienes comparan precios y calidades.
En tanto, los hijos de los futuros compradores están más interesados en correr por el local. Todos impecables y bien vestidos, prefieren jugar con sus barbies o muñequitos articulados y tirarse de sopetón en los sillones del local.
Según figura en su página web, Cheeky “es la marca líder del segmento infantil; con más de 150 locales en Buenos Aires, el interior del país, América y Europa. Cuenta con una planta de producción de 35.000 metros cuadrados, convirtiéndose así en la fábrica de indumentaria textil más importante del mercado argentino”. Todos estos datos serían una excelente noticia para la industria nacional si no fuera porque su dueño, Daniel Awada, hermano mayor de Juliana y cuñado de Mauricio Macri, quedó imputado en una causa por “reducción a la servidumbre de costureros bolivianos con documentación irregular”.
En esa planta de producción trabajan incansablemente familias enteras cuyos hijos juegan con retazos de tela en medio del hacinamiento. No visten Cheeky ni juegan con barbies. “Descarado”, según la traducción del nombre de la firma al castellano, aportaba los moldes de las prendas a los talleres clandestinos. Preocupados con poder alimentar a sus chicos, los inmigrantes trabajan jornadas extensas para ganar apenas 1800 pesos. El equivalente a casi cinco jeans de la marca. En la puerta del local, una madre sale con un cochecito colmado de bolsas. Los muñecos del escaparate callados, petrificados, con sus ropas cancheras, sonríen. ¿Con el mismo descaro?

http://sur.infonews.com/notas/la-historia-oculta-de-la-familia-politica-de-mauricio-macri

Un cerco cobarde a la Argentina y al gobierno de Cristina.


La presidente Cristina Fernández, junto a los ...

La presidente Cristina Fernández, junto a los ex presidentes Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner, antes del acto de homenaje al dirigente radical (Photo credit: Wikipedia)

 

Fuente : Página 12

 

El cerco internacional a la Argentina

 

Por Emir Sader

 

El que se informa sobre la Argentina por la prensa internacional no logra explicar cómo los gobiernos de los Kirchner han logrado elegirse, reelegirse y siguen siendo el partido más fuerte en el país. Como pasa con los gobiernos progresistas de América latina, son diabolizados por los grandes conglomerados mediáticos internacionales, ayudados por intelectuales y periodistas de nuestros propios países, que se anidan en los espacios que les regalan para hablar mal de nosotros.

Nada que ver con los tratamientos que esos mismos medios dieron a la feroz dictadura militar argentina y a los gobiernos fracasados de Raúl Alfonsín y de Carlos Menem, que dejaron el país destruido para los Kirchner. Ningún reconocimiento sobre la larga reconstrucción de la economía y las sociedades desechas que heredaron de sus alabados antecesores.

Primero, silencio, incredulidad sobre la recuperación del país. Después, campaña contra la renegociación de los papeles de la deuda argentina, reproducción de los ataques de los medios opositores y, finalmente, guerra total, cerco, difamación del gobierno de Cristina Kirchner y de la Argentina.

La renegociación de la deuda fue un éxito, de ahí la ofensiva, apoyada en el 8 por ciento que no han aceptado renegociar, para buscar algún tipo de punición a la Argentina, para intentar demostrar a otros países –como Grecia, por ejemplo– que esa postura soberana tiene precio. Hay un cerco internacional a los créditos de parte de la banca internacional, que se suma al cerco mediático. Este es el que apalanca las otras formas de cerco. Difunde la idea de un país desgobernado, sin dirección política, cerca del “fin de ciclo”, que las derechas latinoamericanas propagan todo el tiempo. Hacen de sus deseos realidad, agregando todas las formas de oposición, de derecha y de ultraizquierda, para sustituir su falta de plataforma y de liderazgos alternativos.

Es un cerco cobarde, porque busca no dejar espacios para análisis alternativos, para la comparación con lo que era el país antes de los gobiernos de los Kirchner y en lo que se ha transformado en esa década. El historiador británico Eric Hobsbawm considera que el paso de la URSS a Rusia y la explosión de la política de convertibilidad en la Argentina han propiciado los dos más grandes retrocesos históricos del mundo en las últimas décadas.

Un país que ha perdido su autosuficiencia energética con la privatización de YPF, promovida en pocos días por el gobierno Menem. Un país que había renunciado a tener políticas fiscales con la política de paridad entre el dólar y el peso. Un país que sufrió el terror de la dictadura militar, la más grande cantidad de víctimas de muertos y desaparecidos que hemos tenido, que tuvo los efectos sumamente negativos de la explosión de la bomba de la convertibilidad.

Pero a los buitres –financieros, políticos y mediáticos– les interesaba lo que hacía la dictadura y no la resistencia del pueblo argentino. Les interesaba el perdón a los militares y no la investigación de sus crímenes. Les interesaba el modelo de paridad de Menem y no las luchas del pueblo en contra de sus efectos dañinos. No les interesan la reconstrucción del país, la reanudación del crecimiento económico, la disminución de la desigualdad y de la miseria. Les interesaba la política de “relaciones carnales” con Estados Unidos y no la política soberana y de dignidad nacional.

No les interesa lo que piense el pueblo argentino y los pueblos de los países hermanos. Les importa lo que piensen la banca internacional y las potencias imperialistas. Por eso tienden un cerco cobarde a la Argentina y al gobierno de Cristina. Un cerco que cabe a todos los que conocen lo que realmente ha pasado en el país en esta década, luchar con todas sus fuerzas para aclarar, para informar, para rebatir. Romper el cerco financiero, político y mediático que tienden los mismos que han estado con la dictadura militar, con los gobiernos que han pactado con el FMI y han fracasado, con el modelo neoliberal que los gobiernos de los Kirchner luchan para superar definitivamente.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-232712-2013-11-02.html

 

Los tiempos en que Henry Kissinger imponía la agenda del Mercosur.Entre otras tantas injerencias …


Página 12

Kissinger y el Presidente coincidieron en su crítica a la detención de Pinochet
Henry & Charlie, con la misma pasión

El ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, sobre quien el juez Garzón reúne elementos por su conexión con el Plan Cóndor, visitó a Menem y cenó con De la Rúa. Está preocupado por la situación de Pinochet y quiso conocer la visión argentina sobre el proceso al dictador.

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Kissinger con el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, y el viceministro del Interior, Jorge Matzkin.
Preguntó por Chile, por las Fuerzas Armadas, por la Alianza y por la deuda de Yacyretá.

Aquí lo vemos junto al Dictador Jorge Videla

Por Martín Granovsky

 

Mientras el juez español Baltasar Garzón reúne elementos para determinar su participación en los asesinatos cometidos por Augusto Pinochet en el exterior, Henry Kissinger busca en la Argentina elementos para componer su propio cuadro de situación: ayer llegó a Buenos Aires, se reunió con el presidente Carlos Menem y discutió con el gobierno el futuro del dictador, que podría ser el suyo propio si el FBI continúa desclasificando los documentos secretos sobre el golpe del 11 de setiembre de 1973.
Kissinger mantuvo contactos con Menem, con el jefe de gabinete Jorge Rodríguez y con el vicecanciller Andrés Cisneros, que lo recibió en la zona militar del Aeroparque. El ex secretario de Estado de Richard Nixon llegó en su avión particular. Después cenó con el candidato de la Alianza Fernando de la Rúa, que lo recibió en su casa privilegiando su papel de lobbyista por sobre su participación en la década más sangrienta de América latina.
Este diario pudo saber que Kissinger se preocupó por conocer la posición argentina sobre el caso Pinochet y sobre la situación política chilena tras la decisión británica de extraditar al dictador a España.
Menem y sus funcionarios le sintetizaron una postura doble:
ron2.gif (93 bytes)  El Gobierno piensa que Garzón está aplicando un principio de extraterritorialidad y pasa por encima de las leyes chilenas en la aplicación de justicia.
ron2.gif (93 bytes)  La detención de Pinochet y su posible extradición a España afecta la transición chilena, un proceso que aún no se completó.
–A Kissinger se lo veía muy preocupado especialmente cuando preguntaba por el estado de ánimo de los oficiales chilenos después de la detención de Pinochet –dijo a Página/12 un alto funcionario de la Casa Rosada que pidió reserva de su nombre.
En todo momento el ex secretario de Estado y consejero nacional de Seguridad de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford planteó su preocupación por Chile en términos de política internacional. Pero la investigación de la Justicia española lo acerca cada vez más a una situación de sospechoso por el tramado del golpe contra Allende y la extensión del Plan Cóndor, que coordinó la represión en la Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, y quizás incluyó atentados y asesinatos en Washington y Roma.


El gobierno de los Estados Unidos acaba de desclasificar documentos hasta ahora secretos sobre los años de plomo en América latina.
Uno de los textos es la comunicación del embajador norteamericano en Santiago de Chile a su gobierno en el que describía la situación chilena en 1970 como “una democracia en descomposición”. Tal como publicó este diario en exclusiva dos meses atrás, Edward Korry definía así el panorama tras las elecciones que dieron el triunfo a la Unidad Popular de Allende: “Apesta”.
Otro de los documentos registra una reunión entre Kissinger, Nixon y el director de la Cia, Richard Helms. “Hay una chance en diez de salvar a Chile, pero vale la pena”, decía. Y agregaba detalles sobre la necesidad de reunir “a los mejores hombres” y disponer de “diez millones de dólares para comenzar, o más si es necesario”.
El 11 de setiembre de 1973, un cable de Patrick Ryan, teniente coronel de los marines y agregado naval en Valparaíso, informaba: “Allende fue encontrado solo y muerto en su oficina. Se había suicidado poniendo su ametralladora bajo su quijada y apretando el gatillo. Sucio, pero eficiente”.
Años después, ya con el gobierno demócrata de Jimmy Carter, que presionó a Pinochet para que respetara los derechos humanos, fue un agente del FBI, Robert Scherrer, quien descubrió el Plan Cóndor de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur. “Si bien no hay información directa que indique que se planean sanciones dentro de Estados Unidos, no está fuera de lo posible que el reciente asesinato de (el ex canciller de Allende,Orlando) Letelier en Washington pueda ser una acción de Cóndor”, escribió Scherrer en un informe a la Oficina Federal de Investigaciones. Letelier fue muerto en Washington, donde vivía exiliado, junto a su secretaria, la norteamericana Ronnie Moffit.
La secretaria de Estado Madeleine Albright acaba de pedir públicamente disculpas en nombre de su gobierno por la colaboración de los Estados Unidos con las dictaduras latinoamericanas.
El papel que jugó entonces Kissinger fue descripto de inmediato por el gran investigador argentino Gregorio Selser en un libro cuya exactitud confirmaron las revelaciones posteriores: “De cómo Nixinger desestabilizó a Chile”.
De ambos términos, Nixon no siguió en el cargo para disfrutar del golpe que había planeado. Renunció en 1972, después de que el Washington Post descubriera el espionaje a la oposición en el edificio Watergate.
Kissinger en cambio continuó en el gobierno hasta el golpe de 1973 y aun luego. Garzón acaba de pedir a los Estados Unidos que desclasifiquen un documento que probaría lo que el juez español ya tiene por un texto en su poder: el 10 de junio de 1976 se reunieron en Chile Kissinger y el entonces canciller de la dictadura argentina, César Guzetti. Garzón posee el documento según el que Guzetti pidió la venia para “aniquilar de una vez por todas la subversión” y que, según rezan las notas del encuentro, “el señor secretario de Estado a continuación dio su aprobación”. El juez quiere que Washington le entregue una copia certificada del texto.
Después de su paso por el gobierno, el Dr.K. instaló Kissinger & Associates, una consultora de lobbying internacional que influye en favor de gobiernos o empresas y recaba información política de primera mano.
Kissinger representa a varios clientes que tienen intereses en la Argentina, y aplica su actual realismo político para abonar el realismo económico de su trabajo:
ron2.gif (93 bytes)  El país le debe 700 millones de dólares al consorcio Eriday, que reúne a las empresas Dummez e Impregilo como proveedoras de la presa de Yacyretá.
ron2.gif (93 bytes)  El ex secretario de Estado maniobra también en favor de empresas norteamericanas interesadas en romper el embargo contra Cuba para no perder espacio en la isla frente a la competencia de las firmas de América latina, Europa y Canadá. En los últimos tiempos Menem varió su posición crítica hacia Castro por otra más pragmática, apta para evitar choques con el resto de los gobiernos latinoamericanos y garantizar negocios argentinos en Cuba.
Para aprovechar su visita a la Argentina, Kissinger buscó ayer elementos sobre la situación doméstica. Preguntó a Menem por el triunfo de la Alianza y a la noche prefirió recabar información de primera mano cenando en casa de los De la Rúa.
Un allegado al candidato presidencial de la Alianza informó a Página/12 que De la Rúa invitó a su ex secretario de Hacienda Adalberto Rodríguez Giavarini, al asesor económico de la Alianza José Luis Machinea y a la consultora en comercio exterior Beatriz Nofal.
Kissinger tiene buenos vínculos con el radicalismo desde que facilitó a Raúl Alfonsín contactos en Washington al comienzo del primer gobierno constitucional, en 1983.
El ex secretario de Estado contaba, además, hasta ahora, con una ventaja adicional: con su conversión en lobbyista profesional había logrado que pasara a segundo plano su pasado como artífice del complot que dio vuelta la historia de América latina en los años ‘70.
Las revelaciones del caso Pinochet dieron otra luz a su visita a la Argentina. Como si, por primera vez, la imagen del lobbyista eficaz no fuera suficiente para disimular el pasado que, ayer, le perdonaron el Presidente y el candidato opositor a la Presidencia.

 El Mercosur finalmente salió a bancar a Pinochet

Brasil se oponía pero accedió a cambio de  que el nombre del dictador no apareciera  en el documento. Menem criticó a Garzón.

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Los presidentes del Mercosur se reunieron en Río de Janeiro y emitieron el documento de rigor.
Lo más importante fue el apoyo al tirano disfrazado en una cláusula contra la extraterritorialidad.

El Mercosur se opuso formalmente a que Augusto Pinochet sea juzgado fuera de Chile. Los presidentes de la región incluyeron su reclamo en una declaración conjunta en la que se evitó mencionar con nombre y apellido al dictador. De todos modos, el sentido del texto es unívoco: pide el respeto al principio de “territorialidad” de la Justicia, en un claro rechazo a que el proceso que Londres inició contra el genocida prosiga su marcha en Madrid. Por si quedaran dudas, cada uno de los mandatarios debió salir a explicar presuroso que el pronunciamiento no implica un respaldo a la “conducta” de Pinochet.
La declaración fue motorizada por Chile y respaldada por Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil. El presidente de este último país, Fernando Henrique Cardoso, se había manifestado en más de una oportunidad contrario a la idea. Cardoso estuvo exiliado en Chile en los 60 y es pública su dura prédica contra Pinochet.
Pero una serie de gestiones cruzadas, entre ellas una personal de Carlos Menem, logró romper con la inflexibilidad del brasileño, quien pidió que el nombre de Pinochet no figure en el texto. De esta manera, Chile cumplió con un viejo objetivo: que un bloque con los principales países sudamericanos rechace el juzgamiento del dictador en el exterior, una postura radicalmente opuesta a la que mantienen la mayoría de los países europeos y también los Estados Unidos.
La declaración, el punto más fuerte de la XV Cumbre del Mercosur, es clara: rechaza “la aplicación unilateral y extraterritorial de leyes nacionales para constituir acciones que violan la igualdad jurídica de los Estados”.
También exige “la no intervención en asuntos internos que amenaza la convivencia” en la comunidad internacional. Esta vez los presidentes se olvidaron de hablar de la globalización, un término al que sí recurren cuando se trata de justificar las caída de las bolsas o el aumento del desempleo.
En el texto también se propo-ne la creación de un Tribunal Penal Internacional. Se lo sugiere como la mejor alternativa para resolver casos como el del dictador chileno, aunque en ningún momento se menciona a Pinochet. El intento de los mandatarios por “despegarse” del golpista fue notorio en cada una de las decla- raciones realizadas en Río de Janeiro.
“No debatimos la conducta de Pinochet, sino quién tiene soberanía y jurisdicción para juzgar”, señaló el uruguayo Julio María Sanguinetti.
“La posición de Chile se basa en la defensa de principios y no de personas”, agregó Frei. “Tengo horror a los dictadores, no tengo ninguna razón para defender a Pinochet, pero Chile es quien debe tomar las decisiones del caso”, se sumó Cardoso.
Menem fue la excepción. Aprovechó los micrófonos para criticar a Baltasar Garzón, el juez español a cargo de la causa y a quien el gobierno argentino calificó de “vedette” en repetidas oportu- nidades. “El ordenamiento jurídico está subvertido por las decisiones de algunos jueces”, lanzó. Fue una forma de blanquear el temor del Gobierno a que militares de la dictadura, a los que Garzón también investiga, tengan la misma suerte que Pinochet (ver aparte).
De todos modos, no se trata de una posibilidad que afecte únicamente a los militares y ex militares de Argentina. En los ‘70, las dictaduras proliferaron en el resto de los países que integran el Mercosur. Garzón también tiene bajo lupa la denominada “Operación Cóndor”, se trata del sistema represivo del Cono Sur, en el cual están implicadas las dictaduras de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Brasil.

CORACH Y EL PRESIDENTE SALIERON A DEFENDER DICTADORES
Guardaespaldas honorarios

El presidente Carlos Menem desacreditó ayer el pedido de captura de la Justicia suiza contra el represor Jorge Rafael Videla por la desaparición de un joven de esa nacionalidad durante la última dictadura militar. “No tiene ningún fundamento”, opinó. En sintonía con su jefe, el ministro del Interior, Carlos Corach, consideró que el proceso judicial internacional que se sigue contra el ex dictador Augusto Pinochet “pone en peligro” a la actual democracia chilena y, en tono agresivo y sin privarse de recordar su presunto pasado militante, se preguntó “qué hicieron” Gran Bretaña y España cuando el militar era “el amo” en Chile.
“Los argentinos no vamos a tolerar la violación de la soberanía a partir del principio de territorialidad”, dijo Menem desde Brasil, donde se encuentra reunido con los presidentes de los países miembros del Mercosur. Es que la jueza suiza Christine Junod pidió la captura internacional del represor Jorge Rafael Videla en el marco de una causa abierta por la desaparición de Alexei Jaccard, en 1977, y no descartó la posibilidad de formular un pedido de extradición contra el ex dictador. “La jueza suiza debería saber que los militares argentinos fueron juzgados, hubo sentencias, y hubo una legislación de Obediencia Debida y Punto Final. Por estas causas, algunos militares quedaron en libertad y otros siguen detenidos”, dijo.


Luego, aprovechó la ocasión para reiterar sus críticas al juez Baltasar Garzón, el hombre que podría hacer correr a muchos militares argentinos la misma suerte que Pinochet si salieran del país. “Garzón se mete con nuestra gente y genera una situación insostenible. Yo le preguntaría si juzgó a uno solo de los colaboradores de (el dictador español) Francisco Franco. A uno solo nomás. Pero se meten con la gente nuestra y por eso hay que moverse con cuidado en este tema”, finalizó.
Corach amaneció con un discurso similar. En la puerta de su casa, tempranísimo, en su tradicional conferencia de prensa con los movileros explicó que “nosotros repudiamos la dictadura de Pinochet, pero no ahora, que es un anciano exiliado, escondido en Inglaterra, sino que lo hicimos todos cuando era dictador”. El ministro creó así su propia versión de la historia, ya que el dictador chileno no emigró de su país por razones políticas: viajó a Londres para operarse de una hernia, y quedó detenido después de la intervención.
El funcionario ratificó luego la posición argentina a favor de la creación de una corte internacional que juzgue los delitos contra los derechos humanos y de lesa humanidad, y opinó que Inglaterra y España “no nos pueden venir a enseñar a defender esos derechos ahora” porque durante la dictadura en Chile “jamás se ocuparon de ese tema”.

También dijo que en el caso de que se extradite a Pinochet a España “se debe considerar el aspecto emocional, por el que cualquier ser humano tiene satisfacción cuando se castiga o se habilita el castigo de un hombre que ha cometido graves crímenes dentro de un proceso autoritario del cual fue cabeza”, pero advirtió que “el tema debe ceder a las consideraciones que resguardan el orden jurídico nacional e internacional en el cual el principio de territorialidad es `angular’”.


Para terminar su explicación, el ministro intentó aclarar que “la posición de Argentina no es “de defensa del señor Pinochet”. “Estamos hablando de una definición de principios. Y la Argentina se caracterizó en su historia por tener principios muy claros en materia de derecho internacional y respetados por todos los países”, aseguró.

 http://www.pagina12.com.ar/1998/98-12/98-12-11/pag03.htm

 

Era la primera vez que el FMI no se conformaba con dictar recetas, sino que exigía co-diseñarlas con los funcionarios políticos.


Argentina's President Carlos Saúl Menem (left)...

Argentina’s President Carlos Saúl Menem (left) greets Secretary of Defense William S. Cohen (center) and his wife Janet at Casa Rosada in Buenos Aires, Argentina, on November 15, 1999. Cohen is visiting Argentina to meet with senior government leaders. (Photo credit: Wikipedia)

Página 12.

Naranjo en flor

Por Sandra Russo

Corría 2002. Pese a que había estallado todo en 2001, las esquirlas del estallido llegaron tan alto que tardaron mucho tiempo en caer. La sucesión de presidentes estuvo marcada desde las calles. Ninguna agencia de publicidad necesitaba promover por Facebook las protestas –las redes sociales no existían– y, menos que menos, ningún dirigente político las alentaba, porque todos eran señalados junto a los bancos –los medios concentrados todavía estaban agazapados en esa “neutralidad” que ellos mismos montaron como pantalla– como los responsables de la sangría.

Quedaron grabados a fuego los enfrentamientos del 19 y 20 de diciembre, pero ésos no fueron los únicos cacerolazos. Hubo uno muy grande en diciembre –el que eyectó a Rodríguez Saá–, y durante 2002 el paisaje urbano repetía los palazos cotidianos contra las vallas que envolvían a los bancos, a la Rosada y al Congreso. El sonido ambiente de toda la Argentina era metálico.

Se hablaba mucho, entonces, de “los nuevos pobres”. Era un ítem periodístico. Los “nuevos pobres” la pasaban muy mal. Peor, probablemente, que los que habían sido pobres toda la vida. Tenían menos defensas y, sobre todo, menos representaciones simbólicas en las que refugiarse. Pertenecían a la clase media venida abajo. Ahí sí que se partió la clase media, y vaya cómo. Ahí sí que en una misma familia podían confluir uno que se había llevado la plata afuera, otro al que lo había agarrado el corralón y otro que lo había perdido todo, hasta el trabajo. De la clase media eran millones los desocupados que los ‘90 fueron dejando por tendales. Como era un ítem periodístico, se escribió bastante sobre “los nuevos pobres”. En rigor, esa clase media atrapada por los bancos o por la desocupación fue la gran novedad que trajeron esos años, porque pobres hubo siempre. El movimiento social descendente de las políticas impartidas desde el FMI –las mismas de ahora– lo que inauguró no fue la pobreza, sino la indigencia entre los que ya eran pobres, y esa nueva pobreza devenida en tal cuando se desmantelan las políticas sociales de un Estado protector y al mismo tiempo se destruye el aparato productivo.

Esa gente estaba deprimida. Había una depresión específica del desocupado, que se sentía inútil para llevar el pan a su casa, que no podía sentirse viril, que no podía elegir la educación de sus hijos, que muchas veces se dedicaba a hacer las cosas de la casa mientras su mujer salía a trabajar. Ese fue otro ítem periodístico de esos años: las mujeres eran más permeables a agarrar cualquier changa o a inventar cualquier cosa para generar recursos (tortas para vender, ropa para arreglar, kioscos para atender, hijos ajenos para cuidar, etc.) que los varones. Los varones fueron, creo, los que más sufrieron el naufragio, porque el tipo de masculinidad patriarcal es muy pudorosa con sus propios flancos débiles, y los hombres del 2002 que pasaban los cuarenta y cinco años y no tenían trabajo muchas veces se dieron por vencidos.

Hay una historia que contaba luminosamente la psicoanalista Silvia Bleichmar por ese entonces. Por su barrio –la calle Arroyo–, deambulaba una mujer pidiendo monedas. Era una mujer bien vestida, y ése es otro ítem periodístico que revisando cualquier archivo se puede encontrar: por esos años surgió incluso un “nuevo tipo” de ciruja: el que andaba con un blazer de tweed ya mugriento y descosido, pero que no había sido donado en una iglesia, sino que le había pertenecido al ciruja. Esos hombres y mujeres formaban parte de la capa de abajo del sector de la clase media castigado hasta el delirio. Eran los que no habían tenido a quién recurrir, la gente frágil, los que no tenían amigos ni parientes que les hicieran un lugar. Porque ése fue otro ítem, uno más, aunque menos transitado, de las crónicas que surgieron cuando estalló el modelo neoliberal. La clase media no concibe la solidaridad de una manera tan literal como los sectores populares. No era tan simple ni tan frecuente que al desalojado de clase media el cuñado le cediera su terreno del fondo. Ahí sí que hubo desgarro en las familias.

Esa mujer que deambulaba por la calle Arroyo era bastante querida por las vecinas, porque era educada y se le notaba que en su vida había habido un corte abrupto. Las monedas se las daban. Pero un día una de las vecinas entró a la panadería del barrio y vio a esa mujer comprándose una medialuna con jamón y queso. Eso la alteró, y cuando se lo comentó a las otras, las alteró a todas. Sintieron que su generosidad estaba siendo usada para algo así como un exceso. No hacía falta que fuera una medialuna con jamón y queso la que esa mujer se comprara con las monedas que ellas le daban. Con que fuera una medialuna era suficiente, juzgaban. ¿O qué se creía? ¿O para qué pedía? ¿Para darse lujos? La mujer cayó en desgracia en esas cuadras. No le volvieron a dar nada. Recuerdo a Silvia Bleichmar narrando esa historia y afirmando tajante que “esa mujer no había renunciado a ser lo que era, a ser quien era, y pedirse una medialuna con jamón y queso era su manera de resistir desde su identidad. Esa era ella”. El 27 de enero de 2002 publiqué en este espacio una contratapa que se llamó “Naranjo en flor”. Esa semana el diario mexicano La Jornada había reproducido una fotografía de un anciano llorando mientras cantaba el Himno Nacional en una manifestación en Castelar, frente a la puerta de un banco. Al anciano no le habían confiscado los ahorros, pero lloraba de dolor. “El dolor argentino” era el título de la nota mexicana. Esa semana, también, había venido al país una delegación del FMI, para analizar con el gobierno de Eduardo Duhalde el nuevo plan de ajuste. No eran los capos del Fondo, sino sus técnicos los que habían venido. Era la primera vez que el FMI no se conformaba con dictar recetas, sino que exigía co-diseñarlas con los funcionarios políticos. Desde Australia, sin embargo, Horst Kohler, el titular del Fondo, advertía a los argentinos que “no hay salida sin sufrimiento”, y recalcaba que “el camino será doloroso”. Antes, había hecho una leve autocrítica, afirmando que el FMI “no había sabido leer correctamente las desviaciones económicas del gobierno de Carlos Menem”. El título de tapa de este diario al día siguiente fue: “Primero hay que saber sufrir”.

En aquella contratapa de 2002, yo asociaba la letra de ese tango a algo que se captaba en el aire si se olía muy fino, casi impalpablemente. Creo que, once años después, puedo suscribirla. El último párrafo decía: “La dignidad de ese viejo llorando que sacó La Jornada en su tapa estremece a quien ve la foto, pero sobre todo a quien ha visto la escena entera. Reúne, ese llanto, los dos sentimientos encontrados que hoy comulgan en el pecho de todos. La rabia incontenible por los que han hecho abuso de poder y confianza y la recuperación acongojada de una esencia común, de un fervor. Los argentinos siempre nos hemos caracterizado por ser un pueblo atravesado por una infinita nostalgia de un pasado que, en realidad, nunca existió. Esta es la primera vez que estamos teniendo nostalgias del futuro: es débil, pero la flor del naranjo es una flor”.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-226459-2013-08-10.html

 

La historia y la anécdota


Corte Suprema de Justicia

Corte Suprema de Justicia (Photo credit: Wikipedia)

Argentina's President Carlos Saúl Menem (left)...

Argentina’s President Carlos Saúl Menem (left) greets Secretary of Defense William S. Cohen (center) and his wife Janet at Casa Rosada in Buenos Aires, Argentina, on November 15, 1999. Cohen is visiting Argentina to meet with senior government leaders. (Photo credit: Wikipedia)

Página 12

 

Por Sandra Russo

“Democracia o corporación judicial” decía el cartel que el miércoles de esta semana servía de fondo al acto que el colectivo Justicia Legítima organizó frente a los Tribunales. Uno de sus referentes, el fiscal Jorge Auat, flamante titular de la Procuraduría de Delitos de Lesa Humanidad, sintetizó a su turno en el escenario algo de lo que quedó flotando después de que la Corte Suprema declarara inconstitucional la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura. “No hemos venido a quejarnos de ese fallo, eso es un episodio anecdótico”, dijo. “Estamos planteando un cambio de paradigma, un cambio cultural para los tiempos que vienen”, agregó y, como varios otros de los expositores –abogados, funcionarios y empleados judiciales, miembros de organismos de derechos humanos, víctimas de casos que no se resolvieron–, invirtió los términos en los que está planteado el actual Poder Judicial: la convicción expresada es que ese Poder no puede ser el territorio liberado que les quedó de saldo a los poderes corporativos, sino el dador del servicio de justicia de una sociedad que busca la equidad en todas sus facetas: precisamente, esa equidad se opone a una sociedad de elite, pero también a una sociedad populista en el sentido en el que habitualmente se habla de populismo –la alienación de los sectores populares a través de un consumismo prefabricado para esa obnubilación acrítica–, la redistribución de la riqueza sólo es posible cuando va de la mano de la redistribución del poder. “Democracia o corporaciones” no es un eslogan, sino un dilema al que se enfrentan las democracias del mundo, arrasadas por la labilidad de la política, que se entregó a “lo inevitable” de la lógica neoliberal. Para esa lógica, ni la investidura presidencial merece el respeto que emana de la voluntad popular. Lo expresó claramente Héctor Magnetto cuando le dijo a Carlos Menem que el de presidente se trataba de un “puesto menor” comparado al suyo.

En ese cambio de paradigma y en lo que le toca al Poder Judicial, las ideas que brotan de Justicia Legítima ofrecen un primer escenario que fue también vehemente reivindicado por Auat en ese acto: no es la respuesta, no es una ley en particular, no es lo ya formulado lo que se iba a defender y se defenderá, sino la discusión. Nos volveríamos de pronto un país mucho más civilizado y confortable si todos los sectores se avinieran a admitir que hay discusiones que ya son inevitables, y si se prepararan para darlas. No es la respuesta lo importante ahora, sino las preguntas que se abren colectivamente, en un momento en el que se corrió la escenografía y lo que parecía natural, por cotidiano, aparece desnudo en su construcción política y social.

El tema parece ser a qué distancia nos paramos de los hechos, y dónde los inscribimos, si en la agenda mediática de un día o una semana, si en una campaña electoral, si en una pulseada doméstica, o en la historia. Cuando hablamos de cambios de paradigmas, de profundos sacudones culturales, no estamos hablando, efectivamente, de algo que puedan imponer o borrar ni siete, ni setenta veces siete personas, aunque se hayan reservado para ellas los lugares privilegiados de enunciación. Un cambio de paradigma no es discursivo. Hay un discurso, muchos discursos que lo contienen, pero su epicentro no está en el lenguaje, sino en las estructuras. El fallo adverso de la Corte Suprema puede ser anecdótico, desde ese punto de vista, porque suspende, deja sin efecto lo decidido por el Poder Legislativo, con fundamentos que, para no explayarme, sintetizaré como “caretas”. Pero un tribunal, incluso el máximo, no tiene entre sus atribuciones ni sus posibilidades la de frenar la discusión sobre el Poder Judicial, ni impedir la voluntad y las convicciones de muchos de sus miembros y de la ciudadanía a la que ese poder del Estado debe servir. Esa discusión democrática es lo opuesto a un cónclave: es necesariamente abierta, está sobre la mesa, les concierne a los abogados y a los jueces, pero sobre todo a quienes demandan justicia. Esa conciencia que late debajo de palabras que parecían de piedra y ahora mutan es lo indetenible. La Justicia no puede ser un secreto, ni un don ni un azar ni una gentileza.

Hace décadas que recurrentemente en marchas populares aparecen las pancartas pidiendo “justicia”. Los reclamos se le hacen generalmente al poder político, poco menos que defenestrado en los fundamentos del fallo de la Corte, como si sus propios miembros no hubiesen sido propuestos por el poder político y como si alguno de ellos viera hoy impedimentos para fallar según su leal saber y entender, que mal que les pese incluye su respectiva ideología. La gente seguirá pidiendo “justicia”, pero lo indetenible es que cada vez más esa gente será consciente de qué es lo que pide y a quién se lo debe pedir. El Poder Judicial ya no es hermético. De sus grietas salen muchas explicaciones sobre el mal funcionamiento –por ineptitud a veces, por corrupción otras tantas y por perpetuación de clase en la mayoría– de lo que a todas luces no es un servicio, sino un engranaje burocrático que se encubrió a sí mismo durante los últimos treinta y cinco años.

“Como el agua nos vamos a ir metiendo”, dijo sobre los miles de disidentes con la acepción corporativa de la Justicia la presidenta de Justicia Legítima, María Laura Garrigós de Rébori. A eso sí se parecen los cambios de paradigma: a un goteo, a algo acuoso que se filtra, que avanza, que se cuela, que llena lo vacío. A algo que sucede sin que se lo planifique, pero que cuando ocurre resulta inevitable. Si el fallo de la Corte puede tomarse como algo anecdótico, no es desde la coyuntura y la emergencia, sino desde la perspectiva histórica que cada día se nos manifiesta en toda su potencia, y nos reafirma que lo que importa es el rumbo, porque de la velocidad se ocupa el viento de las generaciones.

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-223290-2013-06-29.html

TN 20 años: lo que no informa


Fuente :La Paco Urondo

Por José Carbonelli I Mientras el Grupo Clarín dueño de la señal de cable de noticias TN  celebró ayer el 1 de junio los 20 años en el aire, José Carbonelli, el delegado de los trabajadores de Canal 13 que enfrentó al Grupo Clarín cuando el presidente Carlos Menem le adjudicara formalmente la emisora, dio a conocer que el 29 de mayo de 1993 sufrió un terrible accidente automovilístico que tuvo el aspecto de un atentado.

 

En aquella ocasión, quienes embistieron el automóvil que conducía huyeron dejando abandonado su  vehículo. Carbonelli iba con toda su familia al cumpleaños de una sobrina, con su esposa y sus tres hijos de 3, 4, y  6 años.

 

Hacía casi tres años que el delegado y sus compañeros venían batallando contra el Grupo, y desde comienzos de 1990, contra ARTEAR S.A., la empresa del mismo que se había adjudicado el canal a precio vil tras un trámite licitatorio cuyas irregularidades había objetado el Superior Tribunal de Cuentas de la Nación, en cuya operación Clarín se benefició en 15.000.000 de dólares en perjuicio del Estado y de sus trabajadores.

Las asambleas, medidas de fuerza, sentadas de trabajadores en la calle y paros de actividades habían ido in crescendo a pesar de que ARTEAR S.A. seguía despidiendo a la mayoría del personal que revistaba en el Canal 13 antes de que le fuera concesionado. Fueron más de 700 trabajadores cesanteados.

Los trabajadores habían presentado denuncias en el Ministerio de Trabajo, las Cámaras de Diputados y Senadores, el COMFER (Comité Federal de Radiodifusión) y en la Confederación General del Trabajo, cuyo Secretario General, Saúl Ubaldini, le había encomendado al abogado Héctor Recalde –actual Diputado Nacional- que siguiera el caso, asesorando al delegado denunciante.

El conflicto se había puesto al rojo vivo a principio de 1993, cuando José recuerda que le sucedieron tres hechos muy sugestivos: la empresa le reitera “el ofrecimiento de 50 mil dólares” para que accediera al “retiro voluntario” de la misma, en el mes de Abril de ese año “diligenciado por el Gerente de Personal Angel Cosentino  a través del Camarógrafo Angel Solleiro”. Anteriormente, “el ofrecimiento había sido realizado un año atrás en  Abril de 1991  por el ex Gerente de Producción Enrique Alvarez”,  un directivo que venía de PROARTEL desde cuando el dueño del Canal 13 era Goar Mestre, quién le manifestó luego que Carbonelli rechazara tal ofrecimiento: “Todavía esta gente no te conoce, pero tengo la obligación de trasmitirte el ofrecimiento de la empresa que pongas vos el precio a cambio de la desvinculación de la firma”. Luego de que rechazara nuevamente el 2do. ofrecimiento, primero vándalos anónimos rompieron a pedradas los vidrios del frente de su casa y poco tiempo después entraron a su casa ladrones y la desvalijaron.

Carbonelli, apuntó, “que los directivos del monopolio Clarín practican un accionar mafioso respecto a los representantes de los trabajadores de las empresas del Grupo, por que  se aprovechan de las necesidades que padecen los delegados para extorsionarlos”. Y que en su caso particular afirmó que “los directivos de ARTEAR S.A. sabían que con el sueldo que me pagaban, reducido discriminadamente por mi accionar sindical al no otorgarme los aumentos salariales, apenas me alcanzaba para pagar el alquiler de mi vivienda.”

Este misterioso accidente se produce al final de ese mes de Mayo que se vio cargado de una  mayor ofensiva gremial y de difusión en diversos medios del conflicto que ARTEAR S.A. mantenía con sus trabajadores, que lo tuvo como principal protagonista al ex delegado del personal de Canal 13.

El 2 de Enero de 1993, Crónica publicó un comunicado llevado a la madrugada en mano por Carbonelli. Informaba que ARTEAR había desoído una intimación del Ministerio de Trabajo y seguía negándose a pagar la importante deuda que tenía con los trabajadores.

El 8 de enero, Página/12 también se hizo eco de los reclamos de Carbonelli y sus compañeros e informó que la Cámara de Diputados había aprobado por unanimidad un pedido de informes al Poder Ejecutivo.

El 21 de enero, Crónica informó que ARTEAR S.A. no había ido a la citación hecha por el Ministerio de Trabajo a hacer su descargo ante la denuncia de que se negaba a recibir a la comisión interna. La cartera laboral, señalaba Carbonelli, había intimado a la empresa con utilizar la fuerza pública para que sus directivos fueran a declarar. “Un panorama de agudo conflicto parece avizorarse”, apostilló el cronista.

En mayo, el enfrentamiento recrudeció. El día 3 de ese mes el delegado Carbonelli  reclama aumentos de salarios a través de una nota pegada en todas las secciones de la empresa, dirigida al Director del Canal, Lucio Pagliaro (uno de los dueños junto a Noble, Magnetto y otros) señalando en la misma  “que si bien era muy importante haber reconocido la empresa  a todo el personal por el éxito de haber obtenido mas nominaciones para el “Martín Fierro” que Canal 11, pero debería premiar al personal con un verdadero incremento salarial por al alta distinción obtenida.”

El día 12, Página/12 publico un suelto con el título “Despidos”. Se trataba de una síntesis de un comunicado de los trabajadores, que con la firma de Carbonelli reclamaban “el cese de los despidos y el pago de una deuda estimada entre 6

y 10 mil dólares por cada trabajador”.

El 17 de mayo, bajo el título “Dificultades para el monopolio de Clarín”, Ámbito Financiero informó del fallo de 1ra. Instancia condenatorio de la empresa en la causa “Carbonelli c/Artear por diferencias salariales” del que vaticinaba que “actuará como jurisprudencia para los trabajadores del canal que reclaman esa deuda salarial cuyo monto supera los 8.000 dólares promedio”.

El 19 de mayo, Página/12 tituló “El 13 no cumple con los pliegos” al informar sobre aquella sentencia en la que los jueces afirmaban que ARTEAR S.A. no había cumplido los compromisos asumidos en los pliegos de licitación.

El 23 de mayo, el semanario Noticias publica una nota de 8 páginas titulada “Crecimiento de Canal 13. Muy cerca del pantallazo”. Muy complaciente con el Grupo, sin embargo contenía un punto negro, una espinilla: Carbonelli aparecía dando la nota al destacar que “el fallo de la justicia laboral conocido en la última semana”, que “intima a la empresa a pagar sueldos mal liquidados”.

 

El 26 de mayo, Carbonelli en su condición de delegado, y a seis días de la salida al aire de la anunciada señal de cable TN (Todo Noticias), convocó a los trabajadores del Canal a una marcha al Congreso Nacional para denunciar la violación de los pliegos licitatorios de la privatización, por parte de ARTEAR S.A.

 

Tres días después, el 29 de Mayo de 1993, al auto que manejaba trasladando a su familia fue arrollado por un auto “mellizo”, cuyos datos se corresponderían con uno patentado en algún lugar y cuyos  tripulantes se dieron a la fuga, abandonando el vehículo.

Luego del fuerte impacto, que produjo dos vuelcos quedando el  automóvil que conducía  con las ruedas hacia arriba,  Carbonelli volvió en sí. Vio a su mujer muy ensangrentada, pero que movía los ojos y musitaba algunas palabras. En cambio no vio a sus hijos. Desesperado, atinó a apagar el motor del coche y junto a su esposa fueron sacados por los vecinos de entre las chapas retorcidas y los vidrios rotos. Lo hizo gritando “¡Asesinos!¡Asesinos!”.

Comenzó a calmarse cuando vio que sus hijos habían sido retirados minutos antes del amasijo metálico por los mismos vecinos y estaban bastante bien, de acuerdo a las circunstancias. José y su familia fueron llevados al Hospital Vélez Sarsfield. Él tenía una clavícula y una costilla rotas pero ésta última todavía no le había provocado un hemotórax, como habría de ocurrir luego, perforándole un vaso subclavio provocando una hemorragia y quién pronto fue operado para extraer casi dos litros de sangre de la cavidad torácica pulmonar.

 

Carbonelli afirmó que “dos meses después, sin estar recuperado de las lesiones, convoqué nuevamente la marcha al Congreso Nacional con los trabajadores, que había sido abortada” ocasión en que “denunciamos ante sus autoridades la violación de los pliegos licitatorios por parte de ARTEAR S.A.”.

 

Hace unos días, al reiterar ante el Juez Sergio Torres, la solicitud de declaración indagatoria a los acusados Héctor Magnetto, Ernestina Herrera de Noble, Lucio Pagliaro, José Aranda y Carlos Menem, por los defalcos millonarios ocasionados contra el Estado y los trabajadores al apropiarse irregularmente del Canal 13, Carbonelli expresó: “los trabajadores cesanteados por ARTEAR S.A. tambien festejamos, por que despues de 20 años, ahora somos iguales ante la ley y es nuestra intención que la enorme resistencia gremial que hemos realizado  no haya sido en vano y que sirva para que nunca más la concentración monopólica de medios de comunicación produzcan, a través de la extorsión, negociados a favor de sus empresas y  la conspiración contra las instituciones democráticas elegidas por el pueblo y el avasallamiento de los derechos laborales de sus trabajadores”, concluyó

El autor es ex delegado del personal de Canal 13. 156-4997848.

http://www.agenciapacourondo.com.ar/secciones/otras-noticias/11787-tn-20-anos-lo-que-no-informa.html

 

 

Hebe: “Los jóvenes tienen que tener claro que los que se fueron no tienen que volver nunca más”.


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Publicado el 23/05/2013
La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini destacó el protagonismo que Néstor y Cristina les dieron a los jóvenes, al hacer un análisis de la década ganada que se cumplirá el próximo sábado 25 de mayo.
“No voy a repasar todo lo que se hizo bien porque muchos lo van a hacer pero sí quiero poner de relieve el protagonismo que Néstor y Cristina les dieron a los jóvenes como nunca antes” afirmó Hebe.
Destacó como algo trascendente “la posibilidad, la responsabilidad del voto, para que los pibes puedan elegir, para que sepan que no tienen que equivocarse, es como darles la llave de la patria”.
Hebe de Bonafini sostuvo que una de las consignas que deben tener en cuenta es, precisamente. “no quedarse con la foto de Néstor, con un cantito o con la gorra del Che sino dando la lucha para seguir avanzando desde cualquier lado en que estén”.
“Y por supuesto — continuó Hebe- saber que aquellos que se fueron no pueden volver nunca más, porque no solo fueron los milicos los que entregaron el país sino gobiernos como los de Menem o De La Rua, que se fue en helicóptero y nos dejó peleando en la Plaza de Mayo

EPIGRAFE

La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini repasó los logros alcanzados en esta Década Ganada y puso de relieve el protagonismo que Néstor Kirchner y Cristina Fernández le dieron a los jóvenes

http://www.telam.com.ar

EL ORDEN QUE LE GANO AL MAL LLAMADO NUEVO ORDEN


Ruben Demirjian


Una de las primeras rupturas con el neoliberalismo fue el gobierno de Argentina que, en 2001, rompió la paridad que la moneda argentina tenía con el dólar. Aunque Argentina tenía moneda propia, el peso, en la práctica la fijación de tal moneda con el dólar estadounidense implicaba que no tenía potestad para cambiar su valor, perdiendo con ello uno de los instrumentos más importantes para estimular la economía, mediante la devaluación de la moneda. Tal fijación peso-dólar había conducido a Argentina (durante el periodo 1998-2001) a tener la mayor recesión conocida en su historia. Fue en aquel periodo, durante los gobiernos del neoliberal y corrupto Menem y de Fernando de la Rúa, cuando el Ministro de Economía argentino indicó con toda franqueza que el éxito de su política económica dependería más del Ministerio del Interior (encargado de la Represión) que del de Economía. Pero la ciudadanía no aguantó. El resultado fue que el gobierno Argentino rompió la paridad de su moneda con el dólar, desoyendo así la voz del Fondo Monetario Internacional, que había condicionado su “ayuda” a tal fijación del peso argentino al dólar. Lo que Argentina hizo sería comparable a que España dejara el euro.
Música Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Ruben Demirjian

 

El emotivo texto contra Videla que es furor en las redes


Fuente : INFOnews

El escrito destaca que la familia de Videla pudo disponer del cuerpo a través de todos los mecanismos institucionales que el represor eliminó y reemplazó por la desaparición de los cadáveres de las víctimas del terrorismo de Estado, que aún hoy no fueron devueltos a sus familias porque su paradero se desconoce.

 

 

 

 

Un emotivo escrito sobre la muerte del represor Jorge Rafael Videla circula por las redes sociales a un ritmo vertiginoso. El autor es el periodista Jorge Kostinger.

 

Este es el texto completo:

 

Flia. Videla:

 

Ahí está el cuerpo. Sin habeas corpus, ahí tienen el cuerpo. Unos papeles y es suyo, llévense el envase de su pariente. Cuentan ustedes con un cuerpo. Que les conste que lo reciben sin quemaduras ni moretones. Podríamos haberlo golpeado al menos, que ya hubiera estado pago. Pero nosotros preferimos no hacerlo, eso que sí hizo este cuerpo que ustedes van a enterrar. No lo tiramos desde un avión, no lo animamos a cantar con descargas de picana. Que cante, por ejemplo, adónde están nuestros cuerpos, los de nuestros compañeros. No fue violado. No tuvo un hijo costado en el pecho mientras le daban máquina. No lo fusilamos para decir que murió en un enfrentamiento. No lo mezclamos con cemento. No lo enterramos en cualquier parte como NN. No le robamos a sus nietos. Acá tienen el cuerpo.

 

http://www.infonews.com/2013/05/19/politica-76600-el-emotivo-texto-contra-videla-que-es-furor-en-las-redes.php

 

 

El CADTM apoya a Argentina contra los “fondos buitres”


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Argentina es blanco de varios fondos usureros entre ellos el más conocidos es NML Capital, filial de Elliott Management, registrado en las Islas Caimán. Luego de haber  embargado una fragata argentina en Ghana, estos fondos de inversiones especulativos acaban de ganar el proceso ante un tribunal neoyorquino que condenó a Argentina a pagarle la totalidad de su deuda, no obstante ser en gran parte ilegítima.sasasas

NML Capital se aprovechó del caos a inicios de los 2000, cuando 20 millones de argentinos vivían por debajo del umbral de la pobreza, para establecer la estrategia emblemática de los fondos usureros: en primer lugar, compró con un fuerte descuento, bonos emitidos en 1994 (Bonos Globales) considerados incobrables, con la expresa intención de especular, rehusándose a participar, posteriormente, de los canjes de bonos en 2005 y 2010. Finalmente, ha demandado al Estado ante diversas jurisdicciones, particularmente protectoras de los derechos de los acreedores, para forzarle a reembolsar la deuda al 100 por ciento más intereses, multas y diversos gastos de justicia. Hacemos hincapié que este no es el primer intento del NML Capital. Ya en 1999, obtuvo, por una sentencia del Tribunal de Apelación de Nueva York, el pago por parte del Perú, de 58 millones de dólares por una deuda que el fondo había comprado a sólo 11 millones de dólares.50edf4a26f5c7_1004x669

Esta última sentencia contra Argentina es una nueva prueba de que la estrategia inmoral de los fondos usureros funciona ante los tribunales salvo que esta vez, el gobierno argentino se niega a pagar. El CADTM apoya esta decisión soberana de Argentina de no reembolsar al NML Capital y le anima a hacer frente a los demás acreedores rapaces de los que forman parte, también, los Estados miembros del Club de Paris.

En efecto, una gran parte de la deuda argentina es ilegítima. En una célebre sentencia (la «Sentencia Olmos») del 13 de julio de 2000, la Corte Suprema Argentina declaraba la nulidad de esta deuda que se infló durante la dictadura (1976-1983) y ha proseguido su crecimiento durante los gobiernos civiles de Raúl Alfonsín y más aún de Carlos Menem. La justicia argentina había censado al menos 477 delitos en la formación de esta deuda[1]. Argentina estaría por lo tanto en derecho de repudiar toda esta deuda ilegítima.

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Para protegerse de los ataques judiciales de sus acreedores y recuperar su soberanía, el CADTM anima a Argentina a retirarse inmediatamente del tribunal del Banco Mundial: el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones). En efecto, este tribunal parcial, que no tiene en cuenta los derechos humanos, es la herramienta jurídica preferida de los «inversionistas» privados contra los Estados.

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La Argentina es el país con más juicios ante el CIADI, con 51 demandas contra ella. Este tribunal la ha condenado ya a pagar 912 millones de dólares: lo que equivale a los salarios anuales de 75 000 médicos en el hospital público. Los procesos en curso podrían hacerle perder 20 000 millones de dólares, es decir 6 veces el presupuesto de salud y 3 veces el de educación.

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Rehusar someterse a los tribunales extranjeros, como el del Banco Mundial, cuyas decisiones van en contra de los derechos humanos y de la soberanía de los pueblos, es completamente posible. Es una cuestión de voluntad política. Bolivia, Ecuador y muy recientemente Venezuela lo han demostrado retirándose del CIADI.

[1]Léase la sentencia Olmos sobre  http://cadtm.org/Deuda-externa-de-la-Argentina

http://www.globalresearch.ca/el-cadtm-apoya-a-argentina-contra-los-fondos-buitres-y/5311865

 

LOS QUE MIENTEN SOBRE CFK Y LOS NEGOCIOS CON MONSANTO


SON LOS MISMOS QUE IMPIDEN LA REFORMA JUDICIAL

Los dueños de la tierra y la impunidad judicial

Fuente . veintitres

POR RICARDO FORSTER

En los últimos días del año pasado, cuando ya imaginábamos que la intensidad argentina nos iba a dar un respiro, el Gobierno Nacional tomó la decisión, más simbólica que económica, pero no por eso menos importante y reparadora, de anular la venta que la administración de Carlos Menem y a precio vil le había conferido a la Sociedad Rural la propiedad de varias hectáreas emblemáticas en Palermo en las que, desde 1875, se viene desarrollando la exposición agroganadera en la que el poder de los dueños de la tierra se ofrece al conjunto de la sociedad como el núcleo fundacional y decisivo de la vida nacional. Una antigua querella, central de nuestra historia, regresa con la decisión de Cristina Fernández de romper, otra vez, la trama de privilegios que las corporaciones siguen teniendo en el país. Ya conocemos la primera respuesta de la Justicia a través de la Cámara civil y comercial. Una vez más (y con el antecedente vergonzoso del último fallo de la Corte Suprema prolongando la cautelar del grupo Clarín) el Poder Judicial, estructurado también como corporación y atento a sus profundas e históricas relaciones con los grupos económicos principales, benefició a los que desde siempre han ejercido, con impunidad, su dominio. Pero, lo que me interesa discutir en esta columna no es esa cuestión –política y simbólicamente muy significativa, que con seguridad tendré oportunidad de retomar en las próximas semanas–, sino el verdadero fondo del poder de los grandes propietarios rurales que no es otro que el de la tierra y su absolutamente desigual distribución que ha marcado nuestra historia desde los tiempos fundacionales.
Cada época define, lo sepa o no, lo explicite o no, aquello que adquiere el estatus de la visibilidad y aquello otro que irá a parar a la región del olvido o de la exclusión. La historia de nuestro país es, también, la larga saga de lo negado y de lo que, bastando su sola mención, podía acarrear el desprecio o, mucho peor, la violencia y la condena de los poderes hegemónicos. Por eso el relato dominante de la historia logró, durante gran parte de nuestra travesía como nación, obturar cualquier referencia a la cuestión agraria que, como todos saben, es, quizás, el centro neurálgico de nuestra inicial, y también posterior, existencia política y económica. Pocos temas de nuestra existencia nacional han sido tan sistemáticamente negados como el de la concentración de la tierra. Los relatos que se ofrecieron como “fundacionales” de la Argentina pasaron por alto la política de despojos y la estrategia de acaparamiento que un pequeño grupo llevó adelante desde la segunda mitad del siglo XIX y que profundizó la generación del ’80. Ni los radicales, cuando todavía eran un partido de origen y raigambre popular bajo la égida de Yrigoyen, ni tampoco el propio peronismo pusieron realmente en discusión la propiedad concentrada de la mayor parte de las tierras. Algunas pocas políticas de colonización permitieron que en ciertas zonas se desarrollaran las pequeñas y medianas propiedades agrícolas, pero lo que dominó la estrategia de la clase terrateniente desde los albores de nuestra nacionalidad fue, en definitiva, la apropiación en pocas manos de la tierra. Allí está el “grito de Alcorta” para recordarnos la lucha de esos pequeños arrendatarios contra el abuso de los grandes propietarios. En la actualidad, otras formas más sofisticadas del capital-liberalismo vienen a desplazar, en parte, las formas tradicionales de concentración y, bajo la estructura anónima de los pool de siembra y de las “inversiones” especulativas que se disparan desde cualquier parte del mundo financiero, le van dando nueva fisonomía a la expulsión de miles de campesinos y a la tendencia prácticamente imparable hacia los monocultivos.
Más allá del anacronismo que hoy puede tener una denominación como “oligarquía” para definir a los grandes dueños de la tierra, e incluso salvando las distancias que en la actualidad separan al mundo de la producción agroganadera de la que existía en la Argentina del primer centenario en el que ejerció su dominio y su hegemonía ideológico-cultural una clase oligárquica, lo cierto es que tanto ayer como hoy lo que permanece invisible, lo que constituye un escándalo con sólo pronunciarlo, es el tema ausente por excelencia de nuestra historia: la cuestión de la concentración de la tierra (sea en manos de compatriotas como de extranjeros, sobre todo en las últimas décadas en las que crecieron exponencialmente las inversiones foráneas que buscan quedarse con cientos de miles de hectáreas en casi todo el país) y, como consecuencia de esto, el reclamo, siempre desoído, de su distribución más equitativa que ha llevado, a lo largo de los dos siglos de independencia, el nombre, siempre maldito para el poder, de reforma agraria. Tema tabú. Ausencia de la saga heroica de quienes lucharon para abrir la propiedad de la tierra y volverla un bien social. Represión, tachadura, olvido, silencio, expulsión, son un puñado de palabras que apenas si alcanzan a narrar la violencia material y simbólica que se ejerció sobre los campesinos que, con tozudez y heroicidad, nunca abandonaron su reclamo de derechos, su sed inagotable de vivir y producir en la tierra de sus ancestros, en el caso de los pueblos originarios, y de sus tatarabuelos en el caso de mestizos, criollos e inmigrantes que vinieron a poblar nuestro suelo. Diversas estrategias del saqueo y la apropiación fueron dibujando el mapa de la injusticia agraria. Reparar el daño que viene de tan lejos es una de las tareas pendientes de una democracia que nunca ha dejado de girar, en lo mejor de sí misma, en torno al litigio por la igualdad.
Tuve la oportunidad de participar en la ciudad de Corrientes, hace un tiempo, en una jornada de debate de lo que era, en ese momento, el proyecto de ley elevado por el Poder Ejecutivo de protección sobre el dominio nacional de tierras rurales. Organizada por la subsecretaría de producción familiar del Ministerio de Agricultura de la Nación, la jornada, absolutamente notable, no sólo convocó a una gran concurrencia sino que de ella participaron tanto los técnicos de la subsecretaría como muchísimos representantes de las diversas comunidades campesinas de toda la provincia. Todos estaban allí: los agrónomos y los veterinarios, los trabajadores sociales y los economistas, los abogados y algunos políticos junto con hombres y mujeres que venían de lo profundo de una provincia en la que la concentración y la extranjerización de las tierras constituye el principal flagelo de la pequeña producción agraria y de la continuidad de la vida, de la cultura y de los proyectos de miles y miles de familias campesinas que, pese a estar allí, en su tierra, desde generaciones, hoy ven amenazada su continuidad y sus derechos por el avance sistemático y brutal de las topadoras que, en Corrientes, llevan no tanto o centralmente el rasgo de la soja sino de las arroceras y de las forestales que buscan, sin ningún reparo, expandir sus respectivas fronteras asfixiando y expulsando a los campesinos.
Discutir una ley de tierras constituye algo que, hasta no hace mucho tiempo, resultaba inimaginable. Si hay una cuestión invisibilizada en nuestro país esa es la cuestión de la tierra, de su tenencia y de su concentración. Cuando estalló el conflicto alrededor de la resolución 125 pudimos ser testigos de una colosal y, en ese momento, lograda estrategia de la corporación agromediática que buscó proyectar una imagen bucólica de lo que se denominó con insistencia “el campo”. Allí se logró, durante esos meses de arduo conflicto, borrar las marcas de la diversidad, de la injusticia, de la explotación, de la violencia, de la expulsión, de la concentración, de la feudalización y de la extranjerización que predominan en el paisaje agrario argentino ofrecido, al público urbano, como una suerte de comunidad ideal semejante a una gran familia Ingalls. Desmontar ese relato hegemónico (sustentado y multiplicado año tras año durante las semanas de la exposición rural que se lleva a cabo, desde el siglo XIX, en el Predio Ferial de Palermo, hoy centro de una nueva disputa entre el Gobierno Nacional y la Sociedad Rural) es una tarea ardua y difícil que supone, también, remontar un imaginario social en el que la vida campesina ha permanecido, por lo general, invisibilizada o transformada en una idílica historia de gringos trabajadores que con esfuerzo y sudor alcanzaron a tener lo que hoy tienen. Durante meses, los medios masivos de comunicación ofrecieron imágenes de un mundo agrario que poco o nada tiene que ver con una realidad pletórica de contradicciones, desigualdades e injusticias que fueron prolijamente desdeñadas. Con el notable esfuerzo de los movimientos campesinos y de políticas públicas desplegadas desde el Gobierno Nacional se buscó darle rostro y presencia a los olvidados sabiendo, a su vez, todo lo que falta para revertir una historia de despojo y abandonos múltiples.
Una estrategia que alcanzó a borrar una historia que viene de muy lejos y que, en el interior de nuestra vida nacional, ha sido uno de los ejes y de los núcleos centrales de la reproducción del poder. Desde los tiempos tumultuosos del siglo XIX, pasando por los no menos complejos y contradictorios del siglo XX, la problemática agraria y, sobre todo, la cuestión de la renta extraordinaria y de la concentración de la tierra han sido tanto un nudo irresuelto como un ámbito de litigio que nos persigue hasta el presente. Ni siquiera el primer peronismo, el de los años heroicos, aquel del estatuto del peón rural y de las juntas nacionales de carnes y granos, pudo hacerse cargo, en un sentido progresivo, de la concentración de la tierra y de un debate siempre postergado, reprimido, ninguneado y silenciado desde los albores de nuestra historia que no es otro que el de la tenencia de la tierra o, para decirlo sin eufemismos, el de la reforma agraria. El último momento en el que se intentó horadar ese muro de complicidades e imposibilidades fue cuando Horacio Giberti, secretario de agricultura de los gobiernos de Cámpora y de Perón, propuso aplicar el impuesto a la renta normal potencial de la tierra. Lo que siguió fue, claro, la represión y el olvido de ese largo e inconcluso camino que recorre como un hilo delgado pero persistente los momentos más dramáticos de nuestra historia.
Del mismo modo, el ritual invernal que reúne en Palermo al poder agrario concentrado tiene como uno de sus principales objetivos mostrarle a la sociedad que “el campo” ha sido, es y será el centro neurálgico de la vida argentina y el núcleo desde el que irradia la verdadera riqueza nacional. Desde la más tierna infancia los niños y niñas han sido educados, primero por el magisterio y luego a través de la visita de rigor a la exposición anual, en la convicción de que existe una “comunidad agraria” y que ella es el centro de la virtud, la riqueza y el trabajo de nuestro país. Nada se nos dice sobre la concentración de la tierra ni sobre la continua expropiación y expulsión de miles y miles de familias campesinas ni de la complicidad y hasta participación de la Sociedad Rural en los golpes de Estado desde el 30 en adelante. El avance, hoy, de la frontera agraria en nombre de las nuevas tecnologías de siembra directa y el uso sistemático de agrotóxicos no han hecho más que agravar este cuadro histórico de injusticias y violencias (allí está, como muestra, lo que está sucediendo en provincias como Santiago del Estero, Salta y Corrientes –en especial la primera, en que la violencia homicida se ha cobrado la vida de jóvenes campesinos–).
Lo que sentí durante esa espléndida jornada fue la potencia de lo que viene desplegándose, con idas y vueltas, en el país. En este caso, lo que se ponía sobre la mesa de discusión era, tal vez, lo más difícil de explicitar, aquello que desde los orígenes nos acompaña pero que ha sido astutamente relegado y silenciado para impedir, precisamente, que se interpelara a uno de los poderes económicos centrales de nuestra sociedad. Las intervenciones no hablaban sólo de la extranjerización de la tierra (tema no menor y de relevante significación para defender un patrimonio del conjunto de los argentinos en estas épocas de voraces capitales que buscan apropiarse de riquezas no renovables), sino que también, como consecuencia natural, se extendían hacia el avance de los agronegocios concentrados que tienden, en primera instancia, a expulsar a los campesinos lanzándolos a engrosar los cinturones de pobreza de las grandes ciudades y a quebrarle el espinazo a la biodiversidad, a la proliferación de cultivos y a la sustentabilidad, a largo plazo, de la producción agrícola para reemplazarla por fenómenos de monocultivo asociados, la mayoría de ellos, al uso a destajo de agroquímicos.
Por eso el debate atravesó distintas problemáticas que iban desde lo medioambiental a lo demográfico, de la soberanía alimentaria (que en nuestro país la garantiza la pequeña producción familiar) a la expansión inmisericorde de la frontera sojera, arrocera o forestal, de la concentración de la tierra a la necesidad de garantizar el acceso de los campesinos a títulos de propiedad desde siempre ninguneados por las autoridades por lo general cómplices de los grandes terratenientes. Pero también se habló de tierra y cultura, es decir, de lo que significa sostener la vida de miles de comunidades campesinas que, al ir mermando o literalmente desapareciendo, van dejando detrás tradiciones que se fugan de nuestro presente. Se habló de derechos y se recordó la memoria, antigua y contemporánea, de los luchadores agrarios. Y, claro, lo que sobrevoló el debate fue la certeza de que estamos viviendo un tiempo de apertura y de posibilidades, tiempo atravesado por la reconstrucción de memorias ancestrales, de aquellas que siempre supieron lo que es la injusticia y que hoy se entrelazan con las nuevas demandas de los grandes olvidados, de todos aquellos que han derramado su sudor en los surcos de una patria que busca, de nuevo y con insistencia, ser para todos. El debate por la ley de tierras, así a secas, como queriendo expresar todo lo que se guarda en su interior, es un gran paso adelante en el camino de los derechos y de la visibilidad de lo que hasta ahora permanecía invisible. Un año atrás, cuando tuvo lugar ese debate (y después cuando se aprobó la ley), no imaginábamos que al finalizar el 2012 nos íbamos a encontrar, gracias a una decisión de reparación histórica del Gobierno Nacional, de nuevo con la cuestión del poder agrario concentrado, con la capacidad de influencia de los dueños de la tierra sobre el poder judicial pero, sobre todo, con la decisión de avanzar en el cuestionamiento material, simbólico, cultural y político de ese mismo poder.

AHORA SE ENTIENDE LA NOTA QUE PUBLICO EN LA NACION : GUSTAVO BÉLIZ Y SUS RELACIONES CARNALES CON LA MAFIA RELIGIOSA DEL OPUS DEI


 

Argentina's President Carlos Saúl Menem (left)...

Argentina’s President Carlos Saúl Menem (left) greets Secretary of Defense William S. Cohen (center) and his wife Janet at Casa Rosada in Buenos Aires, Argentina, on November 15, 1999. Cohen is visiting Argentina to meet with senior government leaders. (Photo credit: Wikipedia)

 

LA GRAN DECISIÓN DE EL EX PRESIDENTE NESTOR KIRCHNER EN SACARSELO DE ENCIMA

 

 

 

Argentina: La lucha continúa. Prontuario de uno de los nuevos ministros de Kirchner

 

EL CASO GUSTAVO BÉLIZ Y SUS RELACIONES CARNALES CON LA MAFIA RELIGIOSA DEL OPUS DEI

Gustavo Béliz merece un tratamiento especial por su vinculación con el Opus Dei, organización neofranquista de origen español que regentea en la Argentina la Universidad Austral, donde Béliz es profesor.

La Argentina es un país curioso. El mismo día de la designación de Béliz, por Radio Mitre se transmitió un programa sobre la apertura de las fosas comunes en España que datan de los crímenes del fascismo español durante la tiranía de Francisco Franco. En Buenos Aires, un cuadro del opusdeísmo asume, nuevamente, como ministro. En fuentes cercanas a Kirchner, se dijo a ARGENPRESS.info que es probable que el nuevo presidente aliente la candidatura de Aníbal Ibarra en la Ciudad de Buenos Aires. Sacar del ruedo político a Rafael Bielsa y a Gustavo Béliz habría sido una solución.

Desde luego que no se puede vincular a Béliz con los crímenes de Franco pero su vinculación con el Opus Dei es alarmante. Cuando fue ministro de Menem introdujo una decena de funcionarios de ese signo en el Ministerio del Interior. Ahora la Obra irá por más, como es su costumbre. Veamos de que se trata esta historia.

Ante los ojos de Dios No pocos fieles a las revelaciones de Camino persiguen con singular fervor el cumplimiento de las obligaciones religiosas observadas por Escrivá de Balaguer. Creen ganar el cielo al amparo del poder y carecen de ecuanimidad a la hora de revisar sus actos.

Son los nuevos cruzados de la Iglesia Católica que lejos ya de su historia de hierro y plomo prefieren salvaguardar los intereses de la Santa Sede, desde Roma con el cardenal Sodano como ángel custodio de las cuentas del Vaticano, secundado por Joaquín Navarro Valls en el área estratégica de marketing comunicacional y, en el resto del mundo, fagocitando a sus cuadros políticos y empresarios.

No es casual que haya sido 1990 el año elegido para fundar la monumental Universidad Austral, especializada en medicina, ciencias económicas y periodismo; y de donde se supone surgirán los nuevos escuderos opusdeístas para integrar una nueva elite dirigencial.

Resulta menos llamativo todavía que el terreno donde está edificado el campus de Pilar sea una donación de otro favorecido en esos años, el empresario opusdeista Gregorio Pérez Companc; y que entre sus docentes la Universidad haya contado con la presencia del ex militante de Tacuara y polifuncionario menemista Rodolfo Barra; del ex ministro del Interior y amigo de la familia Trusso, Gustavo Béliz; además del actual director del Master en Derecho Administrativo y auditor de la Armada en tiempos de dictadura, el capitán de fragata (R), Julio R. Comadira.

En julio de 2001, en un congreso dedicado a la vida y obra de Escrivá de Balaguer organizado por la Unversidad Austral, no faltaron políticos y legisladores nacionales identificados con el Opus Dei. Participaron Viviana Negri de Alonso, senadora por San Luis y funcionaria de confianza de Adolfo Rodríguez Saá; el diputado tucumano Roberto Lix Klett, leal a Domingo Bussi -líder del partido Fuerza Republicana e interventor durante el último proceso militar-; y el ex gobernador salteño Roberto Ulloa, entre otros. (1) Descorrer el velo de la piadosa `santificación del trabajo y de la vida ordinaria`, como su vocero en Argentina, Miguel Angel Martínez predica, permite dudar sobre los verdaderos objetivos del Opus Dei; y muestra la doble moral de los dirigentes y parte de sus fieles que asimilan dinero y poder con religión, para legitimar su conducta.

¿Escrivá de Balaguer habrá sido el representante de Dios en la tierra y monseñor Carlos Nannei su heredero en la Argentina? ¿Buscan volver del poderío romano anterior a la Revolución Francesa, en base a los errores del intento restaurador del Congreso de Viena de 1814, que llegó a su fin luego de los chispazos revolucionarios de julio de 1848, cuyo idealismo romántico condujo a la Joven Europa?
Probablemente se trata de un plan restaurador debidamente organizado que a falta de trono busca una nueva alianza de las elites gobernantes con el altar. O quizá sea sólo un club de negocios de un pequeño grupo apoyado en la ingenua devoción religiosa de miles de católicos practicantes; aunque algunos operadores dirán que la participación de opusdeístas en los hechos expuestos a continuación es pura coincidencia. Lo cierto es que con el correr de los años la Obra de Dios ha logrado una acumulación de poder político y económico descomunal.

Béliz al gobierno, el Opus al poder A veces el constante reordenamiento del mapa político suele crear confusiones sobre la transparencia e intencionalidad de los funcionarios públicos. El caso de Gustavo Béliz es uno más en medio de la ensalada ideológica que intenta sostener a los partidos. Su filiación político-religiosa y espectacular ascenso a los más altos peldaños del poder durante el gobierno menemista, despiertan una sospecha cierta sobre el posible tráfico de influencias en torno a su figura, especialmente al comienzo de su vida política.

Béliz no es el primer experto en dar vueltas en el aire y cambiar de frente, sin embargo sus primeros pasos en la gestión pública le han dejado cicatrices imposibles de disimular y con una particularidad distinta a las del resto de sus colegas: la marca del Opus Dei.

Gustavo era un pibe brillante. La apasionada lectura de las crónicas deportivas de la revista El Gráfico lo mantenía lejos del aroma a muerte que impregnaba aquellos días en que cursó sus estudios en el Comercial de San Fernando. Festejó con alegría el campeonato mundial de 1978 y, un año después, mientras terminaba el secundario, ingresó al periodismo en la revista de sus amores.
Se anotó en el Instituto Grafotécnico pero enseguida eligió por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Luego trabajaría en varias revistas y, entre 1985 y 1989, en el diario vespertino La Razón bajo la tutela de Jacobo Timerman.

Pero su suerte ya estaba echada. En 1982, con 19 años había conocido al sacerdote uruguayo del Opus Dei, Ricardo Rovira. Y un año antes a Carlos Saúl Menem en su propio estudio jurídico y búnker político. Casualmente, Menem perseguiría hasta el cansancio al maestro de periodistas y fundador del diario La Opinión durante los últimos años de su vida.

El entonces presidente logró que la Corte Suprema de Justicia ordenara reabrir en 1996 un caso por calumnias e injurias contra Jacobo Timerman, que terminó en su pedido de captura. El periodista, absuelto en primera y segunda instancia, creyó tener un panorama poco favorable, renunció a su defensa y se radicó en Punta del Este. Por esos días ya se hablaba de una `mayoría automática` de raíz oficialista, con Antonio Boggiano entre los cinco jueces supuestamente complacientes. Muchos aseguran que ese magistrado impulsado por los obispos Antonio Quarracino y Ubaldo Calabresi (nombrado con la ampliación del máximo tribunal a nueve miembros) también pertenecería con la Prelatura.

En 1989, Carlos Menem designa a Gustavo Béliz como secretario de la Función Pública y en 1992 es elevado a ministro del Interior en reemplazo de José Luis Manzano. Ese mismo año la Cámara Junior de Buenos Aires lo elige como uno de los `10 jóvenes sobresalientes de la Argentina`. Pero un nuevo giro sorprendería al entorno menemista. El premiado hijo de un empleado bancario que había recibido la orden del mérito con su designación ministerial renunciaría a los nueve meses alegando falta de integridad en sus jefes.

Dueño de una imagen pública intachable, a fines de 1992, edita el best seller Vale la pena. Adiós a la vieja política. Es electo en 1997 legislador porteño y luego de una fallida alianza con el entonces gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, pacta con Domingo Felipe Cavallo para integrar la fórmula electoral que el nuevo frente presentaría en la Ciudad de Buenos Aires. Las ofensivas reivindicaciones al Proceso de Reorganización Nacional y del accionar de Jorge Rafael Videla por parte de la candidata cavallista Elena Cruz aceleran la ruptura del pacto entre Nueva Dirigencia y Acción por la República.

Para las elecciones nacionales de octubre de 2001 el Frente Nuevo País une a Gustavo Béliz, candidato a senador, con la tristemente célebre candidata a diputada por negar el cobro de una jubilación de privilegio, Irma Roy. La lista de diputados incluye también al titular de la desaparecida Secretaría de Desarrollo Social, Santiago de Estrada, señalado en 1994 por el periodista Jorge Lanata como miembro de la Obra. (2) El corto paso de Béliz por en el Ministerio del Interior había sido suficiente para concretar la operación de avanzada opusdeísta. De la mano Aldo Omar Carreras, ex dirigente de Guardia de Hierro y por entonces subsecretario de Población, varios miembros de la Obra se apostaron en la segunda línea de esa cartera ejecutiva. Entre ellos los supernumerarios Guillermo Heissinger, subsecretario de Coordinación y Juan Franchino, subsecretario de Sistemas de Información; el numerario Andrés Zuriani, jefe de Gabinete; Diego Blasco Fúnes, también numerario, a cargo de la secretaría General; y otros acólitos como el secretario privado, Fernando Sotz, y el jefe de gabinete, Jorge Passardi (3).

Algunos de esos nombres seguirían reapareciendo. Diego Blasco Fúnes, amigo personal de Juan Miguel Trusso y Gustavo Béliz, sería subdirector de Negocios de la tarjeta de crédito Carta Credencial, luego de la liquidación de activos y pasivos del quebrado Banco de Crédito Provincial (BCP). Aldo Omar Carreras y el incorruptible ingeniero Juan Franchino aparecerían durante la controvertida licitación del Proyecto DNI, además de continuar en diversos cargos públicos.

Aquel adiós a la vieja política representaba para Béliz el fin de uno de los capítulos más oscuros en su historia personal. Pagado el derecho de piso no estaba obligado a complicarse en la caída del Banco de Crédito Provincial (BCP), propiedad de viejos conocidos.

Béliz, Trusso y las denuncias de Octavio Frigerio A fines de 1997, el aspirante justicialista a la legislatura porteña Octavio Frigerio inició una causa contra su adversario Gustavo Béliz por averiguación de ilícito. Aseguró que Béliz fue `lobbista` del clan Trusso mientras se desempeñó, primero, como secretario de la Función Pública y, mas tarde, como ministro del Interior. Según dejó deslizar el denunciante, Béliz habría dado sostén político a Francisco Trusso para su designación vaticana a expensas de ciertas comodidades y beneficios económicos por parte del titular del BCP.

`Yo hace cuatro años que no tengo relación con los Trusso y jamás aportaron un peso para ninguna de mis campañas`, alegó Béliz, a la vez que calificó la denuncia como pieza de una `campaña sucia` oficialista.

Luego de ratificar y ampliar sus dichos ante el juez Larrain en la causa Nº 427383, iniciada el 13 de octubre de 1997, Frigerio declaró a Radio News que Béliz movió influencias a favor de Francisco Trusso a cambio de favores económicos.

Sostuvo que, entre 1989 y 1993, Béliz ocupó en forma gratuita un dúplex del grupo Trusso ubicado en la calle Juncal, además de señalar que él y parte de sus colaboradores `hacían uso irrestricto, sin límites de gastos, de tarjetas Carta Credencial, una empresa de tarjetas de crédito cautiva del BCP. Tarjetas cuyo monto pagaba a fin de mes el grupo Trusso`.

Frigerio aseguró que Béliz `actuó como lobbista del grupo Trusso, proponiendo al presidente (Carlos Menem) el nombre de Francisco Trusso como embajador de la Argentina ante la Santa Sede`, además de señalar que el imputado `no puede exhibir ningún recibo de alquiler` y, tampoco, `ni un solo recibo de pago de su tarjeta Carta Credencial`. (4) Gustavo Béliz fue absuelto por falta de pruebas. Tampoco se atestiguó nunca que Octavio Frigerio, cuestionado por presuntas irregularidades en la administración y gestión en el envío de soldados argentinos a las misiones de paz de los `cascos blancos`, haya cometido delito alguno. Pero todos sabemos que la política argentina no es apta para carmelitas descalzas; menos aún durante el menemato, época de corruptelas estructurales y negocios poco claros.

Vale destacar que Béliz y Frigerio surgen del mismo riñón partidario. Y no deja de sorprender que el cardenal Antonio Quarracino, monseñor Roberto Marcial Toledo y el arquitecto laico Norberto Silva, ambos secretarios del entonces titular del Arzobispado de Buenos Aires, hayan poseído tarjetas de crédito también presuntamente saldadas por el banco de la familia Trusso.

Los banqueros de la Iglesia `Si tener cuenta corriente en un banco, si confiar en el manejo que de ellas se haga, si aceptar algún regalo, que a uno le costeen un viaje, si creer en la amistad, en fin, es un pecado… Bueno, ¡reconozco que pequé! Pero de ahí a atribuirme complicidad, negocios turbios, un aval de fraude que perjudique a mis hermanos, creo que es a esta altura de mi vida simplemente sumergirme en la congoja, en un dolor inexpresable, terrible`, declaró Antonio Quarracino cuando todos los indicios lo señalaban como responsable de una estafa por 10 millones de dólares relacionada con la quiebra del BCP. (5) El hundimiento del Banco de Crédito Provincial se vio signado por un desfile de miembros influyentes de la Iglesia, abogados y hombres cercanos al poder.

Sus principales protagonistas fueron Renato Dalle Nogare, Francisco Javier y Pablo Trusso; además del clérigo Roberto Toledo. La estafa redondeó los 200 millones de dólares. El dinero nunca apareció.
El 21 de agosto de 1997 la justicia platense suspende al BCP por la causa que investiga la quiebra fraudulenta de entidad financiera. Francisco Javier y Pablo Trusso eran los socios principales con más del 50 por ciento de las acciones. Su hermano Juan Miguel no integraba formalmente el directorio pero se desempeñaba como asesor legal de la empresa familiar, además de ser el vicedirector de Cáritas Buenos Aires.

El 1º de noviembre Pablo Trusso, ex tesorero de Cáritas, y otros nueve directivos son detenidos por los delitos de `asociación ilícita, defraudaciones reiteradas y falsificación de instrumento público`. Francisco Javier Trusso y Renato Dalle Nogare escapan de la justicia esperando tener la misma suerte que José Rafael Trozzo, prófugo en México y responsable por el vaciamiento del Banco de Intercambio Regional (BIR), a comienzos de los 80.

Curiosamente, uno de los asesores del BIR era Francisco Eduardo Trusso -padre de Francisco Javier, Pablo y Juan Miguel-, que además actuaba como director de la sucursal Buenos Aires del Banco Ambrosiano, cuya quiebra dejó al descubierto un desfalco por más de 1000 millones de dólares. Ambos datos fueron reconocidos por Trusso ante las periodistas Olga Wornat y Alicia Galimany durante una reunión un día del verano de 2001, en su departamento de Arrollo y Suipacha.
`¡Entre Trozzo y Trusso nos hicieron trizas!`, refunfuñó masticando bronca un prestigioso jesuita que aún confía en la integridad de la Iglesia Católica como institución dedicada a la enseñanza religiosa y al trabajo social.

Trozzo, vinculado comercialmente a la firma Sasetru, para algunos cercana a la estrategia de los amigos del Opus Dei, usó como interlocutor ante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla, al general Guillermo Suárez Mason, asociado a la fascista logia Propaganda Due (P-2). Casualmete, `Pajarito` Suárez Mason y Francisco Eduardo Trusso fueron condiscípulos en el Colegio La Salle (6). En épocas de dictadura, Trusso representaría a la petrolera Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), en tanto su viejo colega conspiraba al mando el 1º Cuerpo del Ejército.

Según diversas fuentes, el fraude del Banco de Crédito Provincial sumó 21 mil créditos a nombres falsos copiados de la guía telefónica y en orden alfabético, por 64 millones de dólares presentados como activos propios ante el Banco Central de la República Argentina; 16 millones en la falsificación de saldos de tarjetas de crédito; más otro desvío por cuentas `off shore` de 100 millones.

Francisco Javier Trusso fue detenido en Brasil en agosto de 1999 mientras alquilaba un departamento en el distinguido barrio paulista Higienópolis, que costaba 3500 dólares mensuales. En diciembre de 2000, aprovechando la supuesta distracción de su único custodio, José Paraizo, escapó de una clínica de San Pablo a la que había sido trasladado tras simular un fuerte dolor en el pecho. Poco después es recapturado. El otro prófugo, Renato Dalle Nogare, es descubierto por la guardia civil española vendiendo filtros para piletas en las costas de Barcelona en marzo del año 2000.

La investigación alcanzó también a Juan Miguel Trusso, involucrado en presuntas maniobras con depósitos enviados al exterior y sospechado por otra estafa relacionada con la transferencia al BCP de las acciones de la Inversora Recoleta S.A., dueña del un tercio del shopping Buenos Aires desing.
Detenido el 1º de noviembre de 1999 en el destacamento policial de la localidad `El Pato`, la jueza actuante Marcela Inés Garmendia consideró la falta de elementos suficientes para basar una acusación de `asociación ilícita` y fijó una fianza de 100 mil pesos. Juan Miguel Trusso recuperó la libertad por orden de la Sala III de la Cámara Penal, tras un confinamiento de 25 días. Sin embargo, la imputación por `administración fraudulenta y estafa` siguen vigentes.

Para esa fecha instituciones dependientes del clero habían sufrido importantes pérdidas. 500 mil pesos congelados de los fondos de Cáritas, 100 mil de la Universidad Austral del Opus Dei y otros 100 mil a la orden de la Comisión Pro Catedral para la refacción del histórico santuario ubicado en el viejo casco de la Ciudad de Buenos Aires.

Más llamativa resultó la imputación contra monseñor Roberto Marcial Toledo, ex secretario privado del cardenal Antonio Quarracino y vicario general de la diócesis de Avellaneda, detenido también en noviembre de 1999 y `excarcelado bajo caución juratoria`. El cargo contra el prelado fue por el delito de `administración fraudulenta calificada`, debido a un retiro de la cuenta corriente del Arzobispado en el BCP, por la suma de 700 mil dólares en un cheque con su firma. (7) Dos años antes su nombre y el del secretario laico, el arquitecto Norberto Silva, giraron en torno a otro escándalo relacionado por un préstamo de 10 millones de dólares concedido por la mutual Sociedad Militar Seguros de Vida (SMSV) al Arzobispado, con aval del ex BCP.

Silenciosamente y en forma paralela, los mismos fondos terminaron en las arcas de la entidad bancaria mediante un segundo préstamo otorgado a los Trusso. Antonio Quarracino negó hasta su muerte su participación en la maniobra supletoria y tampoco reconoció la rúbrica -certificada por el BCP- en la documentación que lo obligaba como deudor ante la presunta mesa de dinero administrada por militares retirados.

Durante su detención, monseñor Toledo aseguró haber `confiado` firmando dos cheques en blanco a los Trusso. De esta forma el consagrado relativizó su responsabilidad por el cobro de los cheques a la orden del BCP, de 5 millones cada uno.

La asociación de retirados castrenses inició una querella contra el Arzobispado. En el allanamiento de la Curia ubicada en Rivadavia 415, los peritos contables judiciales inspeccionaron los balances del año 1997. La falta de asiento en los libros del Arzobispado de ese movimiento millonario fue justificada según Toledo, por tratarse de una cuenta personal del cardenal.

El estudio de abogados manejado por ex ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi, intercedió a favor de los religiosos y, misteriosamente, la Iglesia y esa mutual de viejos hombres de armas acordaron resolver la disputa e iniciar acciones contra la entidad bancaria.

A juzgar por las declaraciones de Antonio Quarracino y monseñor Toledo, sus buenos oficios para en la concreción de una audiencia entre Juan Pablo II y altos directivos de la SMSV, pagados por los Trusso, nada tendrían que ver con el préstamo antes mencionado, entre otras operatoria financieras.
Luego de la estrepitosa caída del BCP, Toledo acusó a Francisco Javier Trusso de traición contra su persona y la de Antonio Quarracino, pero no rasgó sus vestiduras cuando se le recordó un viaje a Nueva York con alojamiento en un lujoso departamento del Hotel The Pierre, en Manhattan, con limosina y cargos de tarjeta también por cuenta de los Trusso.

Sostener que un sacerdote miente sería sumergirlo en una desvergüenza eterna. Y en el caso de comprobarse tal pecado ninguna congregación católica podría resguardarlo. Nadie resultó excomulgado, por tanto sospechar que tales `regalos` recibidos fueron devoluciones de favores -como la recomendación de Francisco Eduardo Trusso para representarnos en el Vaticano- o compromisos a futuro -entiéndase cheques firmados en blanco- sería una blasfemia que en ningún caso se desea cometer. Precisamente la intención de este libro es preservar a los justos de quienes perpetran oficios poco santos.

Los herederos del BCP Como aquellas aves desprovistas de plumaje que planean por corrientes cálidas y se alimentan de carroña, diversos hombres públicos ligados a otros entramados de poder muy cercanos al cavallismo explotaron el cierre del BCP.

El 13 de noviembre de 1997 sobre las ruinas del banco platense se constituye el Mercobank (MKB). Nuevos conflictos financieros perjudicarían los intereses de empresas afectadas al Vaticano que no encontrarían aliados en el nuevo directorio.

Horacio Tomás Liendo (h), hijo del general que fuera ministro de Trabajo y del Interior durante las dictaduras de Jorge Rafael Videla y Roberto Viola ocuparía su presidencia. Liendo (h) cobró 660.000 dólares del millón y medio de honorarios fijados a ese directorio. Su estudio jurídico había participado en todas las negociaciones para la creación del MKB. Casualmente su hermano Gustavo se había desempeñado como gerente de Asuntos Legales del BCP y fue mencionado en las acciones penales y civiles que las socias del BCP, Fiorini Sistema y Fiorini Investiment iniciaron durante el proceso de capitalización que derivó en la constitución del MKB.

La disputa giro en torno a una transacción fallida que no se efectivizó por falta de cumplimiento del BCP, según alegaron los empresarios italianos.

Entre esos activos están el edificio del ex Banco de Italia y tercio del paquete accionario del shopping Buenos Aires Desing.

En noviembre de 1999 la jueza Marcela Inés Garmendia demostró que las acciones de Emprendimientos Recoleta pertenecían al grupo Fiorini.

Actualmente el Banco Provincia tiene los bienes bajo su dominio pero nunca pudo escriturarlos.
En septiembre del año 2000 el MKB cierra sus puerta arrojando pérdidas por casi 80 millones de dólares. Una explicación pormenorizada de toda la operatoria puede leerse en el artículo de Horacio Verbitsky publicado por Página/12. (8) La ley del dinero Al inicio de la Causa Penal las actuaciones del juez Juan Carlos Bruni (h) confirmaron que la familia Trusso explotó sus relaciones en el Vaticano para hacer negocios con la Iglesia Católica Argentina. Los respaldaba el Banco Monte di Paschi di Siena, el más antiguo de Italia (9). Una vez descubierto el desfalco aquella solidez emblemática se esfumaría. Pero la situación procesal de los implicados no dependería sólo de la pericia de los abogados defensores.

Aquellos viejos buenos tiempos en que Juan Miguel Trusso jaraneaba con Gustavo Béliz en Punta del Este habían terminado. De esa relación sólo quedaba un amigo común, el opusdeísta Diego Blasco Fúnes que apenas pudo ocuparse de la tarjeta Carta Credencial, una vez separada de los activos del BCP.

Tampoco sería conveniente ya la buena relación de Francisco Javier con Amalia Lacroze de Fortabat o con Ramón Hernández, entonces secretario privado de Carlos Menem, a quien frecuentaba semanalmente en el Hotel Alvear. Menos aún lo ayudarían sus conexiones que llegaron a reunirlo con los reyes de España. En tanto la Iglesia local lo quería bien lejos y con la boca cerrada.

Mientras el hábil operador menemista que arbitró en los 90 las leoninas privatizaciones de las empresas públicas, Roberto Dromi, cuidaba las espaldas de monseñor Toledo, muchos abogados de renombre que desfilaron por las causas contra el clan Trusso. Jorge Anzorregui, hermano del entonces jefe de la SIDE, fue el primero en defenderlos. Luego aparecerían Francisco Castex y Ramiro Pérez Duhalde, en aquel momento vicedecano de la Facultad de Derecho, como patrocinantes de Juan Miguel Trusso.

Con el cambio de siglo y de signo político en el gobierno aparecieron nuevos personajes. Por la defensa de Francisco Javier Trusso también pasaron dos penalistas de alto impacto mediático y de reconocido mérito a la hora resolver a su favor complicados laberintos jurídicos, primero Mariano Cúneo Libarona y luego Fernando Burlando, además de la participación del abogado Gonzalo Díaz Cantón.

Mencionados continuamente en el ambiente farandulero, Cúneo Libarona logró su pico de popularidad en su actuación como patrocinante de Guillermo Cóppola en el caso del jarrón con cocaína; y el siempre bronceado, Fernando Burlando, la obtuvo con la absolución, contra todas las conjeturas, de Alfredo Pesquera, acusado de provocar el accidente en el que falleció el cantante cuartetero Rodrigo Bueno.
Francisco Javier Trusso estuvo por largo tiempo en rebeldía ante la justicia platense evitando su inexorable extracción desde Brasil. Una vez trasladado a la Argentina Trusso insistió en no comparecer ante la justicia.

Hasta la fecha de cierre de este libro en marzo de 2002 el estado de la causa era bastante confuso. Diversos artículos periodísticos anunciaban la inminente liberación de Francisco Javier Trusso y de Renato Dalle Nogare presos en la Unidad Penal (23) de Florencio Varela, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Fuentes tribunalicias que negaron esos transcendidos, explicaron que los últimos días de diciembre de 2001 la Sala III de la Cámara penal de la Plata determinó que no existió `asociación ilícita` en la causa que se investiga la quiebra fraudulenta del BCP y mantuvo la acusación por `estafas reiteradas`, delito excarcelable que beneficiaría a Trusso y Dalle Nogare.

La Sala III, integrada por los camarista Carlos Silva Acevedo, Alfredo Sanucci y Armando Correa, estableció que no había suficientes elementos probatorios, en tanto se anunciaba la posible incompetencia de la magistrada platense Marcela Inés Garmendia.

Hasta mediados de febrero, la jueza Garmendia que aún continuaba a cargo del proceso, rechazó los insistentes pedidos de excarcelación por considerar que los únicos dos detenidos podrían `eludir la acción de la justicia` habida cuenta la magnitud de las penas de comprobarse los ilícitos y el antecedente de fugas anteriores.

Los camaristas dispusieron el sobreseimiento de los ex directivos de BCP, María Luján Andrade, Patricia Mulhall y Tarquino Della Nogare, sobrino del detenido, que manejaba las operatorias al exterior. No obstante, de resolverse una sentencia condenatoria varios imputados en el proceso podrían volver a la cárcel, entre ellos monseñor Roberto Toledo, otros integrantes del directorio del BCP, Pablo y Juan Miguel Trusso. Pero como ocurre generalmente en los fraudes en que aparecen involucrados miembros allegados del Opus Dei, la mayoría de los acusados terminan recuperando su libertad.

Documentos por favor La historia negra del intento licitatorio para la creación de un nuevo documento de identidad `inviolable`, parece estar escrita con tinta invisible y protagonizada por super agentes del recontra espionaje. Las figuras estelares Alfredo Yabrán y Francisco Macri esta vez ocupan un rol secundario en una trama secreta que involucra actos heroicos, agentes dobles, padrinos políticos y consejeros formados a la sombra de elementos autoritarios.

¿Qué tienen en común el subsecretario de Empleo del interinato duhaldista, Aldo Omar Carreras, y el síndico general de la Nación también de ese gobierno provisional, Julio Cesar Comadira, además de surgir de las mismas entrañas del Opus Dei? Que los dos hicieron carrera en el menemismo y supieron aggiornarse a los nuevos tiempos. Que tienen una formación académica impecable y que ambos participaron en la licitación del sistema nacional de identificación y registro del tránsito fronterizo, junto a otros opusdeístas como Rodolfo Barra y Juan Franchino.

Una minuciosa investigación iniciada por el periodista Miguel Bonasso desenredó el entramado de intereses económicos en medio de un juego de influencias cada vez más complicado (10). El asesinato de José Luis Cabezas torció el camino de la licitación. Pero la tromba política que desató tal crimen convirtió en mala palabra el apellido Yabrán y a quienes lo rodearan.

Carlos Corach repartió nuevamente las cartas marcadas y, casualmente, apostados en diferentes frentes estaban los hombres del Opus Dei. Sólo un jugador se animó a patear el tablero.

En agosto de 1994, el presidente Carlos Menem y el ministro del Interior Carlos Ruckauf firmaron el decreto 1310 que habilitó el Proyecto DNI, fundamentando entre otros motivos la necesidad de mejorar la seguridad los controles fronterizos. También fue una de las imposiciones de la administración de Bill Clinton a la Argentina para eximir del requisito de visa a quienes visitaran Estados Unidos -que fue limitada nuevamente en febrero del año 2002 con el pretexto de extremar las medidas de protección a raíz de los atentados sobre las torres gemelas-. Quien se adjudicara tal licitación sería responsable de la confección de los documentos -y su distribución-, el control migratorio y la elaboración de los padrones, en un negocio que en 1997 alcanzaba los 600 millones de dólares.

Tres grupos empresarios se presentaron en a concurso: la Unión Transitoria de Empresas (UTE), compuesta por Itron S.A., SHL Systemhouse, TRW Systems Ovearseas Inc y Malam Systems Ltd.; su principal oponente encabezada por Siemens, asociada a la imprenta Boldt; y una tercera que fue descalificada en la primera etapa, formada por Ivisa-TTI, del grupo Bulgheroni.

Ivisa-TTI tenía buenas perspectivas hasta que se desató el escándalo de las coimas que involucró a funcionarios del Banco Nación con la firma nortamericana IBM, su socia en la licitación. De ganar la Unión Transitora de Empresas, la compañía OCA postal perteneciente a testaferros de Alfredo Yabrán se ocuparía de repartir los documentos. La empresa informática de los Macri, Itron, actuaría como cabeza integradora junto a SHL, TRW digitalizaría las huellas digitales y la firma mixta israelí Malam, de sobrada experiencia en documentación y controles fronterizos, sería el otro soporte informático.

Contra todos los pronósticos, en noviembre de 1998 el Estado nacional termina firmando el contrato con la alemana Siemens, que había ganado luego de infinitas postergaciones y el rechazo de una contundente impugnación presentada por Malam.

`Los informes técnicos y jurídicos iniciales le otorgaron el más alto puntaje a la UTE liderada por Itron y todo parecía andar sobe rieles, cuando empezaron las dificultades. Siemens tenía también amigos influyentes y empleados de lujo, como el abogado Rodolfo Barra, ex ministro de Justicia y actual Auditor General de la Nación. O el empresario Carlos Sergi, representante en Argentina de Printac, empresa que se dedica a procesar huellas digitales informatizadas, una de las sofisticadas exigencias del pliego licitatorio. Sergi era muy amigo del entonces presidente (CEO) de Siemens Argentina, Luis Rodolfo Schirado. Y también del director de Migraciones Hugo Franco quien, de acuerdo a lo que dice la impugnación de Malam, habría producido un `brusco cambio` en el expediente, `con la clara intención de privilegiar la situación de uno de los oferentes, Siemens S.A.`. (…) En el nuevo frente de tormenta se alzaba también el dictamen jurídico de Julio Comadira, un abogado que Menem incorporaría al Consejo de la Magistratura y en tiempos de la dictadura fue auditor de la Armada. Según el escrito de Malam, fue el único informe jurídico adverso a la propuesta de Itron`, explica Bonasso en su artículo.

Lo llamativo del caso es que Carlos Corach desde el ministerio del Interior es quien rechaza la impugnación de Malam por considerar que representaba sólo a una parte de la UTE. Que Julio Cesar Comadira era uno de sus asesores. Y que el entonces consejero de Siemens había tenido bajo su tutela a Comadira cuando el marino pasó a retiro para comandar la dirección de Asuntos Jurídicos de la vieja cartera de Obras y Servicios Públicos, durante la gestión del ministro Roberto Dromi y de su segundo Rodolfo Barra.

Casualmente el capitán de fragata de la dictadura y el viejo militante de Tacuara pertenecen al Opus Dei. Casualmente el profesor Aldo Omar Carreras había participado de una comisión evaluadora; y, casualmente, Juan Franchino había integrado otro grupo paralelo. Por esas cosas de la vida Franchino y Carreras habían sido funcionarios de Gustavo Béliz que también por casualidad integra las filas del Opus. Casualmente, Comadira había asesorado a Dromi para el desguace del Estado; y, casualmente, el estudio de Dromi ejerció la defensa de monseñor Toledo en otro caso donde fueron procesados viejos conocidos de Béliz.

Pero no fue tan casual que Juan Franchino presentara informes opuestos a los que favorecieron a Siemens. El ingeniero en Sistemas ya había obtenido fama de `incorruptible` y de excelente funcionario público a principios de los 90 cuando denunció el supuesto negociado de los DNI de factura francesa.

También es importante destacar que la comisión evaluadora en la que participó el entonces subsecretario de Población, Aldo Omar Carreras, se disolvió rápidamente a fines de 1997, al resistir a ciertos procedimientos de apariencia poco regular. De la actuación de Carreras no surgen argumentos para cuestionar su idoneidad. Al contrario, durante su paso por esa secretaría enfrentó al entonces titular de migraciones, Hugo Franco, cuando este impulsó un proyecto de delación que contemplaba recompensas a quienes denunciaran a extranjeros indocumentados. Ambos quedaron desalineados en la ofensiva opusdeísta. Entonces el Octopus Dei extendió los tentáculos de sus hombres más duros. Aquellos que en su juventud adoptaron el saludo romano y otros colaboracionistas de interregnos militares.

En los setenta, Julio Cesar Comadira fue asesor jurídico de la Armada.

Obtuvo el cargo de capitán de fragata y pasó a retiro el 1 de agosto de 1989. Fue director de Asuntos Jurídicos del ministerio de Obras y Servicios Públicos. Subrogó por el ministro del Interior en el Proyecto DNI. Asesoró también a Raúl Granillo Ocampo durante su gestión en el ministerio de Justicia y representó al ejecutivo menemista en el Consejo de la Magistratura. Apenas llegado al sillón presidencial, Duhalde lo designa síndico general de la Nación. Actualmente es profesor de las universidades nacionales de La Plata y Buenos Aires, en la Universidad Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino de Mar del Plata y dirige el postrado en Derecho Administrativo de la Universidad Austral -cargo que ocupara Barra en 1991- (11).

En septiembre de 1997, una nueva postergación hasta el 3 de mes siguiente dilataría los resultados de la licitación. A pesar del retraso la evaluación de la comisión entendida en la materia había concluido sus recomendaciones.

Algunas trascendidos periodísticos relataban supuestas `explosiones de ira en el consorcio germánico` respecto al conocimiento informal de tales conclusiones, debido a la particularidad de presentar posiciones adversas.

Uno fue realizado por el ingeniero Franchino y el otro por el abogado Julio Cesar Comadira. (12) Por esos días se realizaban las Jornadas Industriales de Bariloche, organizadas por la Unión Industrial Argentina. Allí estaba presente Francisco Macri, cabeza de Socma, poseedora de la firma Itron, que todavía parecía disputar la licitación. Pero el hábil comerciante sabía que el asesinato de José Luis Cabezas aquel verano del 97 no le jugaría a su favor.

Se había descubierto que los principales accionistas de OCA eran Blanca Pérez de Alonso y Oscar Raúl Alonso, los cuñados de Yabrán. La denuncias de los entonces diputados Juan Pablo Cafiero y Darío Alessandro llenaban los espacios periodísticos. El ministro Carlos Corach recurrió a un plan b para esquivar el huracán mediático. La presencia circunstancial de la organización religiosa siempre habida de poder sería funcional para la ocasión.

`En ese contexto -dicen todas las fuentes- Macri se reunió con Schirado, el CEO de Siemens, y comenzó a negociar la venta de Itron a la transnacional alemana, que más tarde se concretaría por una cifra que -según los informantes- sería muy superior al valor real de la integradora (…) La cuestión es que, a la hora de protestar, los socios de Macri descubrieron que estaban solos y sospecharon que se había negociado a sus espaldas. Malam depositó los 500 mil dólares que el pliego establecía como fianza para poder impugnar y presentó un explosivo escrito ante Corach. El ministro del Interior desestimó la impugnación porque la presentaba solamente una parte de la UTE`, explica Bonasso.

En tal oposición, el representante de Malam en Argentina, el ingeniero Israel Lotersztain, denunció la falta de legitimidad de la preadjudicación del contrato por existir “serias irregularidades en el desarrollo de la licitación`, `graves falencias en la resolución de la Comisión Técnica de Evaluación` y un `extraño proceder del ministerio del Interior` que el 17 de diciembre de 1997, `casi un año más tarde de la fecha de apertura de la licitación, puso en marcha un procedimiento tendiente a rescatar la oferta de la empresa Siemens, claramente descalificada, y a otorgarle un puntaje muy superior al de la UTE`, ignorando `todos los elementos de juicio elaborados por las distintas instituciones y técnicos convocados para la evaluación y cuya tarea fue avalada por la SIGEN`, con informes alternativos…`(13) La impugnación rescató la pericia del ingeniero Juan Franchino, cuyas evaluaciones habían otorgado un mejor puntaje a la UTE. Pero que luego, según el escrito, fueron dejadas de lado por la Comisión Técnica de Evaluación basándose en las opiniones del director de Migraciones Hugo Franco, el titular del Registro Nacional de las Personas, Eduado D`Amico y las el licenciado Patricio Bustos, descalificado por Malam.

La integridad de Franchino deja constancia de que muchas veces las acciones de los hombres pueden transformar instituciones integristas de estructura patriarcal como la del Opus Dei. Que esa congregación impulsé a sus congregantes para ocupar espacios de poder no significa que ellos respondan ciegamente a intereses poco claros. No obstante ello el resultado de la licitación concluyó en un sínodo de sombras. En donde no se distingue el púrpura del rojo, y se allana el camino para que el Diablo meta la cola.

Barra brava nunca, sólo militante de Tacuara y del Opus Dei `Yo formo parte de un grupo de personas que colabora en distintas actividades que realiza el Opus Dei. Pertenezco a la categoría de Cooperador.
-¿Cómo colabora? -Yo trabajo en una tarea universitaria. El año pasado se creó la Universidad Austral (…) -¿Es cierto que la Corte beca a algunos funcionarios del Poder Judicial para que estudien en esa Universidad? -Sí. Fue una propuesta mía.` (14) Confesó Rodolfo Barra desde una playa de Pinamar en febrero de 1992, mientras posaba para la revista Somos, luciendo un gorro-vicera bordado con arabescos en forma de B de Barra, y su infaltable pipa sumergida en una barbilla candado, a tono con su condición de magistrado. Una década más tarde hombre orquesta de Carlos Memen debía escapar con su familia por los corredores del patio de comidas del shopping Paseo Alcorta anticipando un inminente escrache con sobrecitos de salsa de tomates picante, desenfundados por decenas de ciudadanos que expresaban su repudio.

Una vez que Antonio Boggiano se atornillo bien al sillón de la Corte Suprema de Justicia, su hermano de fe y doctrina clerical, colgó la toga para profundizar otras tareas afines con el programa de gobierno menemista.

Condujo el ministerio de Justicia y aconsejó a esa administración para defender los decretos que habilitaron la privatización de los aeropuertos.

Asesoró a las empresas adjudicatarias y estuvo al frente del ente regulador de la actividad en las terminales de vuelo (ORSNA). Se ocupó de encontrar argumentos legales para la reelección de su jefe. Emprendió una cruzada contra el aborto y auditó las cuenta de la Alianza cuando Fernando de la Rúa y Carlos `Chacho` Alvarez alcanzaron la presidencia.

Pero sus detractores más severos han escogido elementos del pasado vinculados a su militancia en el brazo estudiantil de Tacuara, la Unión Nacionalista de Estudiantes Secundarios (UNES), sin considerar los sufrimientos de un adolescente engendrado bajo la rigurosidad marcial de un padre comisario y admirador de José López Rega.

No han tenido en cuenta el lado sensible de este hombre que a pesar de quebrantar sus mandatos religiosos fue accionista de un hotel alojamiento de procedencia familiar. Nadie observa el rostro humano de Rodolfo Barra que tuvo como colaborador a un judío mientras fue ministro y pidió disculpas por sus errores de juventud a los representantes de la DAIA.

En su metamorfosis Barra dejó de ser el `Petiso` de la agrupación de extrema derecha de fines de los cincuenta para abogar contra la despenalización del aborto. Hoy es un incomprendido que debe caminar por la sombra, ya sin el sombrero delator ni barba característica.

Durante los diez años en que desfiló por la función pública los medios de información dedicaron extensas páginas a su persona e, incluso, Barra llegó a tener, hasta ahora, una columna propia en uno de los diarios de mayor tiraje. También hubo cruces periodísticos de diverso tipo.

Parte de la escritura del albergue transitorio fue publicada en un artículo de Horacio Verbitsky en el que también aseguró que Rodolfo Barra estuvo implicado en un atentado contra una sinagoga. `(…) un funcionario judicial que durante la presidencia del doctor Arturo Illia (1963-1966) cumplió tareas en el juzgado federal Nº 3 del doctor Jorge Aguirre, secretaría Jorge Raúl González Novillo, dijo a este diario que Barra fue detenido y conducido a ese tribunal luego de haber arrojado bombas de alquitrán contra una sinagoga de la Capital. `Eran tres jóvenes y la causa se sustanció en un juzgado federal porque también dañaron un edificio vecino que pertenecía a alguna repartición nacional“. (15) Los super amigos Como el saga animada del Salón de la Justicia, el Opus Dei debe salvar al mundo de las garras del mal. Para lograr su cometido tiene que aventurarse en terrenos ásperos repletos de variables económicas y de encrucijadas morales. Desde allí pelean por el bien desde el superhombre indestructible, linterna verde o el mono de los gemelos fantásticos. No importa su aspecto ni sus debilidades mientras cada uno de ellos cumplan con su misión en la tierra. A continuación una breve reseña de algunos superamigos del Opus Dei.

Gregorio Pérez Companc, alias `Goyo`. Viaja en Ferrari o en su Boeing 737.

No terminó el colegio secundario pero maneja una de las 500 fortunas más grandes del mundo. Según la revista Forbes ocupaba el puesto 292 hasta fines del año 2001. Su pulpo empresario se benefició con las privatizaciones de petrolero (refinería San Lorenzo), gas (Transportadora Gas del Sur) y telefonía (Telecom). Es dueño del 25 por ciento de Edesur además de otras industrias alimentarias. Vendió el Banco Río de la Plata al Santander durante la guerra financiera que la banca española mantenía con el BBV (dueño del Francés) antes del corralito. El multimillonario donó el terreno donde esta edificada la Universidad y es un cooperador destacado del Opus Dei. Pero lo más importante para la Obra es que concurre asiduamente a misa como cualquier católico devoto.

Orlando J. Ferréres también pertenecería al Opus Dei. Es graduado en Economía en la Universidad de Buenos Aires y cursó el Advances Management Program de Harvard. Trabajó por más de 20 años para el Grupo Bunge & Born.

Dirige una compañía que lleva su nombre dedicada a la consultoría empresarial. Es presidente de la Fundación Norte y Sur, vicepresidente del Harvard Club de Argentina, miembro promotor de la Universidad Austral.
También fundó el Centro de Estudios Macroeconómicos de la Argentina (CEMA), cubículo neoliberal de donde saldría el ex ministro Roque Fernández y del cual participa el inefabkle Avila que dice que Kirchner es `socialista`.

Otro caso es el de David Halperín, un ex socio del estudio Cassagne y Asociados, que denunció a su titular `por cederle honorarios del estudio de abogados en que ambos trabajaban al Patronato de la Infancia y tres instituciones vinculadas con el Opus Dei` (…) La donación de cuatro millones de pesos provenía de un arbitraje que realizó ese estudio en una disputa entre Manliba y el CEAMSE. (16) Como dice muy bien un sacerdote jesuita amigo, entre `Trozzo y Trusso, nos hicieron trizas`. Como se recordará Trozzo, para quien trabajó Mariano Grondona, era otro miembro del Opus Dei que llevó a la quiebra al Banco de Intercambio Regional (BIR), a comienzos de los años ochenta. Ahora está en México, y enseña `ética`. Estas son algunas andanzas de miembros del Opus Dei. Para más datos se puede leer: `Opus Dei. El totalitarisnmo católico (Integrismo y progresismo cristiano)`, por Emilio J. Corbiére, Editorial Grupo Sudamericana, Buenos Aires, 2002..

NOTAS: (1) Sergio Rubin, Los políticos que abrevan en el Opus Dei rompen un viejo mito, diario Clarín, Buenos Aires, 8 de julio de 2001.
(2) Jorge Lanata, Locomotoras, diario Página/12, Buenos Aires, 15 de julio de 1994, pág. 6 (3) Emilio J. Corbière, Béliz conformó su elenco con preeminencia del Opus Dei, diario El Cronista, Buenos Aires, 28 de diciembre de 1992, pág. 11 (4) Frigerio acusó a Béliz de recibir dinero de los Trusso, diario La Nación, Buenos Aires, 9 de octubre de 1997; Embestida de Frigerio, diario La Nación, Buenos Aires, 16 de octubre de 1997 y Denuncias contra Béliz, diario La Nación, Buenos Aires,12 de noviembre de 1997 (5) Maximiliano Seitz, Quarracino niega lazos con el banco, diario La Nación, Buenos Aires, 30 de septiembre de 1997.
(6) La logia criminal PDOS, liderada por Licio Gelli, fue expulsada y repudiada por la masonería mundial. Por tanto sobra aclarar que Suárez Mason de masón no tuvo nada, aunque el silencio de radio que guardaron algunos de sus dirigentes durante la dictadura militar haya sido bochornoso. Sin embargo, el Opus Dei y la Masonería parecen bailar un eterno minué en un tablero de ajedrez donde el Opus siempre tiene las piezas blancas. Inspirado en el secreto divino y bancario, el Opus acaba de consagrar a su rey y jefe con la santificación. La masonería, en cambio, dedicada a lo místico y filosófico se parece mas a los siete samurais de Akira Kurosawa. Con solo comparar el volumen patrimonial administrado por ambas partes puede observarse el desequilibrio de fuerzas. Investigar sobre el origen de las riquezas del de las `sociedades auxiliares` del Opus Dei y la existencia de eventuales `hombres de paja` es un buen comienzo para dar cuenta de tal diferencia.
(7) Javier Navarrete Ibáñez, Un monseñor y 14 directivos cerca de la condena, diario Hoy, La Plata, 29 de marzo de 2001.
(8) Horacio Verbitsky, La Caja, Página/12, 9 de setiembre de 2001.
(9) Los últimos escándalos bancarios, diario La Nación, Buenos Aires, 15 de mayo de 1998.
(10) Miguel Bonasso, Un negocio con diferentes identidades, diario Página/12, Buenos Aires, 1 de marzo de 2000.
(11) Horacio Verbitsky, Orden de zarpar, diario Página/12, Buenos Aires, 1 de noviembre de 1998.
(12) Fernando Lascano, En el campo empresario. Jornada tras jornada, La Nación, Buenos Aires, 20 de septiembre de 1997.
(13) ob. cit.
(14) Pirulo de tapa, Opus, Página/12, 18 de enero de 1992; y Marcela Luza, Justicia en barra, Somos, Buenos Aires, 20 de enero de 1992.
(15) Horacio Verbitsky, Amor y Odio, Página/12, Buenos Aires, 7 de julio de 1996, págs. 2 y 3.
(16) El presidente de Metrogas fue procesado por defraudación, diario La Nación, Buenos Aires, 1 de junio de 1997.

Fuente: Argenpress

 

Murió Martínez de Hoz quien destruyó la industria nacional y generó un mercado de capitales.


Español: José Alfredo Martínez de Hoz

Español: José Alfredo Martínez de Hoz (Photo credit: Wikipedia)

Fuente : INFOnews

Murió José Alfredo Martínez de Hoz

El primer ministro de Economía de la dictadura militar tenía 87 años y cumplía con arresto domiciliario por el secuestro de dos empresarios. Falleció en las últimas horas. ¿Qué fue “la Tablita”?

El ex ministro de Economía de la última dictadura militar José Alfredo Martínez de Hoz, que falleció este sábado a los 87 años, minentras cumplía prisión preventiva en su piso del exclusivo edificio porteño Kavanagh, del barrio de Retiro, por el secuestro del empresario textil Federico Gutheim y su hijo Miguel en 1976.

El 17 de diciembre, la Sala I de la Cámara Federal ratificó la prorroga de arresto domiciliario para Martínez de Hoz.

Martínez de Hoz, quien fue ministro de Economía del dictador Jorge Rafael Videla, había sido indultados en 1990 por el entonces presidente peronista Carlos Menem, pero en 2008 la Justicia dictó la inconstitucionalidad de ese perdón y tuvo que volver a prisión.

Según la investigación, Federico Gutheim y su empresa Sadeco “habían ganado la licitación por una exportación de fibra de algodón a Hong Kong” por un monto cercano a 12 millones de dólares.

Y habría sido presionado para compartir la licitación con una firma multinacional “que contaba con la participación activa del entonces ministro de Economía Martínez de Hoz”, pero no aceptó la propuesta, lo que derivó en su detención arbitraria y la de su hijo.

En el decreto por las detenciones de los Gutheim -producidas el 5 de noviembre de 1976- firmado por Videla y el entonces ministro del Interior Albano Harguindeguy se señaló que “la actividad” de ambos “atentaba contra la paz interior, la tranquilidad y el orden público y los permanentes intereses de la República”.

Luego de obligarlos “a mantener diversas reuniones, relacionadas con su actividad económica, a las que fueron conducidos bajo estricta custodia policial y reintegrados en las cuatro oportunidades a la cárcel, fueron liberados arguyendo que…’desaparecieron las causales que determinaron las medidas adoptadas por decreto 2840/76′”, dictaminó la investigación judicial del caso.

Los Gutheim estuvieron presos en el Departamento Central de la Policía Federal y en la cárcel de Caseros.

El ex ministro de Economía también estuvo involucrado en la causa que investiga la desaparición de un subordinado suyo, el contador José Casariego de Bel, que se oponía a la compra, por parte del Estado, de la Compañía Italo Argentina de Electricidad.

Martínez de Hoz fue muy criticado por su gestión, que transformó una economía cerrada y de pleno empleo en una de gran apertura comercial y financiera que destruyó la industria nacional y generó un mercado de capitales altamente especulativo.

Las deuda externa se duplicó y en 1982, por decisión del entonces presidente del Banco Central, Domingo Cavallo, se nacionalizó el endeudamiento externo privado.

Las consecuencias de este modelo fueron, entre otras, una importante transferencia de capitales al exterior, la concentración del poder económico, la regresión en la distribución del ingreso y la caída de los salarios reales.

Bajada de Línea nº 130: Rafael Correa ganador indiscutido en estas elecciones


VHMORALESWEB·

Los pueblos de América Latina se defienden con el voto


Publicado el 17/02/2013
Los pueblos de América Latina se defienden con el voto.

Ganó Correa. Ecuador en vivo.

El Hormiguero“, de Calle 13

Los candidatos opositores a Correa:

Guillermo Lasso, candidato Movimiento CREO. Banquero y ex Ministro de Economía.

Lucio Gutiérrez, Partido Sociedad Patriótica

Alvaro Naboa, PRIAN. El hombre más rico de Ecuador. Se presentó 5 veces como candidato a Presidente. Exitoso empresario bananero.

Abdalá Bucarán, ex Presidente. Destituido por insana mental en 1996.

Pastor Néstor Zavala, PRE. El candidato del partido de Bucaram.

Spot oficial de Guillermo Lasso, el banquero “Wachiturro”

Análisis de Rafael Correa sobre la crisis europea

Wikileaks: diálogos entre Assange y Correa. “The World tomorrow”, el programa de Julián Assange.

Fox: su plan sistemático de desinformar

El CEO de Fox News, Roger Alias, crispado con Obama

Paul Krugman acusa a la Fox News de desinformar

Rafael Correa y los medios como poder político

La larga noche neoliberal: Carlos Menem en 1989, Carlos Andrés Pérez(1989-1993), Collor de Mello(1990-1992).

Ecuador antes de Correa: Rodrigo Borja Cevallos, ex Presidente de Ecuador (1988-1992) anuncia el 6 de febrero de 1997 que destituyen al Presidente Bucarán por insanía mental. 6 meses antes, en agosto de 1997, Abdalá Bucarán ganaba las elecciones. Rosalia Artiaga, ex Vicepresidenta de Abdalá Bucarán y Presidenta del Ecuador durante 4 días. Fabián Alarcón, ex Presidente de Ecuador entre 1997 y 1998. León Febres Cordero, ex Alcalde de Guayaquil. 6 de febrero de 1997, últimas palabras de Bucarán antes de huir a Panamá.
08-03-1999 Mahuad decreta feriado bancario y el congelamiento de depósitos

Rafael Correa con Anita Pastor: Los medios y el poder político.

La televisión española crucifica a Correa.

Los intelectuales piensan a Correa: Noam Chosky

Jean Luc Melenchon, candidato a Presidente de Francia

Pleno empleo en Ecuador: Regresan inmigrantes de España — Canal 4 de Ecuador

Invitados en @bdlvictorhugo:

José Torres, candidato a diputado por la Alianza País

Esteban de Gori, Sociólogo e Investigador del Conicet

Ganó Correa. Ecuador en vivo.

“El Hormiguero”, de Calle 13

Los candidatos opositores a Correa:

Guillermo Lasso, candidato Movimiento CREO. Banquero y ex Ministro de Economía.

Lucio Gutiérrez, Partido Sociedad Patriótica

Alvaro Naboa, PRIAN. El hombre más rico de Ecuador. Se presentó 5 veces como candidato a Presidente. Exitoso empresario bananero.

Abdalá Bucarán, ex Presidente. Destituido por insana mental en 1996.

Pastor Néstor Zavala, PRE. El candidato del partido de Bucaram.

Spot oficial de Guillermo Lasso, el banquero “Wachiturro”

Bajada de Línea nº 130: Rafael Correa ganador indiscutido en estas elecciones(Parte 2)
Análisis de Rafael Correa sobre la crisis europea

Wikileaks: diálogos entre Assange y Correa. “The World tomorrow”, el programa de Julián Assange.

Fox: su plan sistemático de desinformar

El CEO de Fox News, Roger Alias, crispado con Obama

Paul Krugman acusa a la Fox News de desinformar
Rafael Correa y los medios como poder político

La larga noche neoliberal: Carlos Menem en 1989, Carlos Andrés Pérez(1989-1993), Collor de Mello(1990-1992).

Ecuador antes de Correa: Rodrigo Borja Cevallos, ex Presidente de Ecuador (1988-1992) anuncia el 6 de febrero de 1997 que destituyen al Presidente Bucarán por insanía mental. 6 meses antes, en agosto de 1997, Abdalá Bucarán ganaba las elecciones. Rosalia Artiaga, ex Vicepresidenta de Abdalá Bucarán y Presidenta del Ecuador durante 4 días. Fabián Alarcón, ex Presidente de Ecuador entre 1997 y 1998. León Febres Cordero, ex Alcalde de Guayaquil. 6 de febrero de 1997, últimas palabras de Bucarán antes de huir a Panamá.
Bajada de Línea nº 130: Rafael Correa ganador indiscutido en estas elecciones(Parte 3)

Bajada de Línea nº 130: Rafael Correa ganador indiscutido en estas elecciones(Parte 4)

RATIFICAN EN LA JUSTICIA DENUNCIAS PENALES CONTRA MAGNETTO POR LA APROPIACIÓN DE CANAL 13


grupo-clarin

grupo-clarin (Photo credit: elmorsa)

Clarín (newspaper)

Clarín (newspaper) (Photo credit: Wikipedia)

Carlos Menem, president of Argentina 1989-1999

Carlos Menem, president of Argentina 1989-1999 (Photo credit: Wikipedia)

TERRA

El ex delegado del personal de Canal 13 José Carbonelli ratificó hoy la denuncia penal ante la Justicia en la que acusó al CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, de “ser el jefe de una asociación ilícita junto a Ernestina Herrera de Noble, Lucio Pagliaro y al ex presidente de la Nación, Carlos Menem, con el fin de lograr la apropiación irregular de Canal 13″.

Carbonelli declaró ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 12, a cargo de Sergio Torres, a quien le solicitó que cite a declarar a los acusados en la causa por la apropiación ilegal de la emisora de televisión abierta.

Además, el ex delegado entregó un escrito acompañado de documentaciones que “prueban los desfalcos millonarios cometidos por los dueños del Grupo Clarín y el ex presidente Carlos Menem, en perjuicio del Estado y los trabajadores”.

En su declaración en el Juzgado, Carbonelli detalló una por una las casi 300 fojas presentadas e incorporadas al expediente para su investigación.

Entre esas fojas se encuentran el informe de la Sindicatura general de la Nación que corroboró, entre otras irregularidades, “la condonación de una deuda millonaria del ex presidente a la empresa ARTEAR S.A. del Grupo Clarín, en un valor de más de 310 millones de dólares”, según aseguran los ex trabajadores.

La deuda sería, según lo declarado por Carbonelli, por “incumplimientos del pago por gravámenes y multas, que el grupo ahorró y con ese dinero se apoderó de más de 250 licencias de televisión por cable”.

Del mismo modo, el ex delegado presentó el Dictamen del Superior Tribunal de Cuentas de la Nación que objetó la licitación irregular de Canal 13, y un dictamen de la Auditoría General de la Nación que comprueba “los reiterados incumplimientos a lo establecido en los pliegos licitatorios, siendo siempre beneficios a favor de Clarín en sumas millonarias”.